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jueves, 4 de junio de 2009

La travesía del desierto (y 2).

Continuación de La travesía del desierto (I).

Es muy difícil, hoy en día quedar al margen de la destrucción de riqueza. Pero en absoluto imposible. En el pasado año, con la excepción de los iluminados que han sabido invertir sistemáticamente en los pocos sectores y tipos de inversión que han salido ganadores, sólo los patrimonios absolutamente líquidos, prácticamente sin inmuebles ni empresas, que se han mantenido y conformado con rentas fijas soberanas y/o de muy alta seguridad, se salvaron de la quema.

No obstante, muchas emisiones con buenos fundamentos llegarán a buen fin a su vencimiento, pero otras caerán en eventos de crédito con soluciones finales inescrutables, y algunas voces cuantifican en un 20% del total las emisiones que tendrán algún evento crediticio en los próximos años. Lo peor es que los inversores no podrán saber si sus carteras de deuda corporativa van a resultar afectadas por un evento hasta su vencimiento, aunque muchos saquen pecho por sus rendimientos nominales futuribles durante la vida de la emisión. Actualmente la Renta Fija no es cómo empieza, sino cómo acaba.

Parece lógico pensar que los años más complicados para la solvencia de dichas emisiones de empresa (y Estados!) van a ser el presente 2009 y probablemente también el 2010 o incluso el 2011. ¿Por qué? Pues, entre otros motivos, porque uno de los orígenes de esta multi-crisis poliédrica, las hipotecas sub-prime que tanto daño están haciendo al sistema financiero, van a superar su clímax de impagos y embargos en los próximos tres años. Y ello, como la crisis generalizada, va a influir en sequedad crediticia bancaria, caídas de resultados e incapacidad financiera de las empresas, bancos y Estados. Si la Desconfianza existente la descontamos en la disolución de los problemas crediticios de los próximos 2, 3 o 4 años, el resultado restante será la crisis económica y social propiamente dicha, que no es poco. La prolongación de la pura crisis económica es imposible de adivinar, ya que hemos entrado en una depresión de la que no tenemos referencias anteriores. La Great Depression que comenzó con el Crash de 1929 se llevó una década por delante y precisó de un guerra mundial para finalizar, y es el único referente junto con lo que está sufriendo Japón desde 1990 (dos décadas). Por lo tanto es evidente que las comparaciones son difíciles y peligrosas, ya que el Mundo, hoy es otro.

Sin embargo queremos dar un destello de esperanza en plena Tormenta Perfecta. Durante el segundo semestre del 2007 y a lo largo de todo el 2008 nos hemos enfrentado a lo desconocido, a un colapso de un castillo de naipes crediticio y financiero nunca visto. A unos rescates a la desesperada por parte de los Estados más poderosos del mundo (y también de los menos, que hacen lo que pueden y hasta donde les permitan), en una unión y percepción de la gravedad de la situación jamás vista. En este 2009 ya somos plenamente conscientes de a qué nos enfrentamos, salvo excepciones poco profesionales y políticas que aún no se han dado cuenta de la situación real. Y esa toma de consciencia de que nos espera un futuro inmediato dramático, nos hace menos vulnerables, mientras que en el pasado año y medio todavía habían muchos desprevenidos.

El desierto financiero será duro y largo, y aún más lo será el desierto económico que está ya comenzando a provocar graves sufrimientos sociales. El paro, los EREs y los cierres seguirán y cuando los subsidios se extingan en el tiempo se acentuará la contracción del consumo, y por tanto de la economía. Pero estando ya en este 2009 prevenidos y apretando los dientes, tenemos muchas más posibilidades de alcanzar la luz al final del tunel con nuestro patrimonio blindado ante el campo de minas en el que nos adentramos ya el pasado verano de 2007. La incerteza y la desconfianza financiera probablemente ya remite o lo hará en breve, pero la crisis económica y la miseria social va para largo.
"En España se ve una luz al final del tunel... pero es un camión que viene de cara"

Xavier Sala-i-Martin

martes, 2 de junio de 2009

La travesía del desierto (I).

La palabra que a nuestro juicio definiría mejor todo el pasado año, y más concretamente el segundo semestre del 2008, es Desconfianza. Una desconfianza en el sistema bancario que está generando una trampa de liquidez (Liquidity Trap) que va a tener consecuencias muy notables y dramáticas en la economía real, social, de calle. Las consecuencias de la desconfianza provocan la sequedad en la circulación del dinero, y en consecuencia asaltan terribles dudas al inversor: ¿A quién le vamos a prestar nuestro dinero para que trabaje con él y tengamos suficientes garantías de que va a tener capacidad de devolverlo puntualmente y sin el temible Evento de Crédito (Credit Event)? En segundo lugar: ¿Por cuanto dinero, beneficio o interés vamos a prestarlo? Y finalmente: ¿Por cuanto tiempo es prudente prestar nuestro dinero al afortunado elegido para que lo trabaje?

Las respuestas a estas preguntas son, obviamente difíciles y complejas. Pero sobre todo debemos tener siempre presente que deben adaptarse a las circunstancias de cada inversor o tenedor de fortuna. Y dentro de cada uno de ellos habrán partes de los activos que deban aplicarse de una u otra manera. Así un patrimonio siempre deberá aplicarse en porciones de inversiones adaptadas a las necesidades, objetivos, gustos, etc. de cada propietario. Lo que sí es cierto es que en la actualidad es prudente adaptar los Balances Vitales a unos rendimientos de las inversiones cuyo ratio rentabilidad-riesgo se ha visto drásticamente modificado, y sin perder de vista las posibilidades de una hiperinflación a pesar de las dudas.

Hablando de Renta Fija, el flight to quality del 2008, o el refugio en la calidad y solvencia de las inversiones, provocó una caída en la rentabilidad de las más seguras (a priori), como es la deuda soberana de países desarrollados y grandes empresas muy solventes. La sencilla razón es que cuando muchos quieren comprar lo mismo, el precio de ello sube, cayendo así su rentabilidad. Casi en el ecuador del 2009, después de la desconfianza generada en la mayoría de empresas que se están viendo en graves dificultades por la imposibilidad de renovar sus deudas con las entidades financieras, ahora muchos vuelven a prestar su dinero casi indiscriminadamente comprando deuda empresarial emitida por éstas. La demanda de RF corporativa se ha disparado en el último par de meses, especialmente en las últimas semanas. Y la falta de criterio en la selección está provocando que empresas con capacidades muy distintas para hacer frente a sus emisiones, estén cotizando a precios muy similares. A diario vemos como grandes gestoras y sus respectivos advisors, están recomendando emisiones que podríamos llamar blue chips y que son seleccionadas con criterios tan obsoletos y peligrosos como el rating o los nombres altisonantes. Salvo honrosas excepciones las emisiones son seleccionadas por las entidades financieras, como recomendables para la inversión de sus clientes, tan sólo con un análisis muy superficial: Noticias, Credit Default Swaps, ratings y poco más. Y son muy pocos los advisors que se toman la molestia y el tiempo de estudiar los balances de las empresas emisoras para conocer la capacidad financiera que tienen, y poder devolver así la deuda sin el temido credit event. Si además a esa selección se le da forma de fondo de inversión de RF, en su interior encontraremos riesgos intrínsecos absolutamente dispares y ausencia de criterios fiables en el análisis utilizado. El resultado de todo ello es que hoy en día cotizan igual bonos de emisores con situaciones contables muy distintas. Y esa distorsión la ha producido el abuso de la demanda indiscriminada ante un escenario muy complicado para blindar los activos financieros.

(Continuará...)

lunes, 1 de junio de 2009

Red States of America.




Es realmente pasmosa la velocidad y profundidad del deterioro económico en esta crisis. No presagia nada bueno. En los anteriores gráficos del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, vemos cómo la práctica totalidad de los Estados Unidos está ya cayendo más de un -1% en un índice coincidente que se basa textualmente en los siguientes criterios de cálculo:

"The coincident indexes combine four state-level indicators to summarize current economic conditions in a single statistic. The four state-level variables in each coincident index are nonfarm payroll employment, average hours worked in manufacturing, the unemployment rate, and wage and salary disbursements deflated by the consumer price index (U.S. city average). The trend for each state’s index is set to the trend of its gross domestic product (GDP), so long-term growth in the state’s index matches long-term growth in its GDP."

Si queréis ir más atrás en los mapas mensuales podéis verlos todos los históricos aquí. Pero para que os hagáis una idea, el siguiente gráfico es de tan sólo hace un año:


Un panorama de caídas en este índice tan generalizado que demuestra que la mal llamada recesión es en realidad una Depresión en toda regla. Si hacemos un repaso a los gráficos macroeconómicos de cualquier sector, que incluyan los periodos recesivos, y los interpretamos en clave de una larga depresión, el deterioro económico y social previsible es abrumador.

Quizá estemos ante un nuevo crack bursátil que busque nuevos mínimos, razones no faltan. El suelo se había desvanecido bajo los pies del sistema financiero, pero el Deshielo Sistémico es evidente. Tal vez la recuperación de dicho suelo bajo nuestros pies sea una buena razón para el optimismo en los mercados de RV y para la sociedad en general, pero aún así, en el suelo parece abrirse una sinuosa escalera hacia las mazmorras económicas y sociales más oscuras.

Offtopic de última hora: Lamentable que horas después del accidente del Airbus de AirFrance las acciones de Boeing suban un 5% en la apertura... Supongo que forma parte de le ética del dinero.

sábado, 23 de mayo de 2009

Crecimiento y Deuda.

Después de leer el último análisis del Dr. H. W. Brock, presidente de Strategic Economic Decisions (SED's Advisory Services), creo que será interesante hacer alguna reflexión respecto a la relación entre Crecimiento y Deuda. En el cuadro de al lado vemos gráficamente la explicación que Brock hace de la "tormenta perfercta" en la que estamos inmersos:

Todos hemos oído varias veces que el coste de esta crisis, de los excesos cometidos en el pasado, va a suponer una factura carísima que van a tener que pagar también nuestros hijos. Y probablemente sea cierto. Pero el abuso en el endeudamiento personal que se está trasladando a los Estados (vía insolvencias personales y empresariales hacia banca y de ahí a los Estados) puede evolucionar de dos maneras radicalmente distintas a largo plazo. Y la clave de esa evolución en positivo o hacia el desastre, radica en la capacidad de generar crecimiento.

Parece que el apalancamiento del Sistema al que hemos llegado vamos a intentar solucionarlo huyendo hacia delante, ya que la regresión, hambruna y caos que provocaría hacer borrón y cuenta nueva, es algo que la Humanidad no puede ni debe permitirse. Pero esa huída hacia delante puede derivar hacia dos escenarios muy distintos: El que conocemos como "República Bananera", con hiperinflaciones y constantes huídas adelante sin aumentos de PIB sustanciales; o el del reequilibrio del endeudamiento respecto el crecimiento a medio y largo plazo. El citado ensayo de SED destaca la gran importantcia existente entre deuda y crecimiento, lo que califica como Debt to GDP Ratio y su evolución a medio y largo plazo. Es precisamente la reducción de ese ratio lo que marcará la diferencia entre la huída hacia delante en el endeudamiento hasta hacernos un daño irreversible; o la luz al final del tunel si se consigue crecer suficientemente para enjuagar dicho endeudamiento y déficit público:

En un punto de endeudamiento público que podría ser de no retorno, la recuperación a largo plazo es posible. Pero sólo si las políticas adoptadas nos conducen al aumento del denominador y a la moderación del numerador, en una ratio que debe ser nuestra obsesión en los próximos años. Para ello, claro está, debemos pensar en el largo plazo, es decir que las decisiones deben tomarse pensando más allá de una legislatura y de unas elecciones. Pero lamentablemente no soy muy optimista al respecto, ni a nivel político ni a nivel sindical.

Como medidas a tomar, Brock propone varias que a continuación os mencionaré, pero todas ellas basadas en las dos complementarias fuentes de crecimiento real económico:

"La tendencia de crecimiento es la suma del crecimiento de la fuerza productiva más el cecimiento de la productividad. "

Entre las medidas propuestas encontramos, por ejemplo: Los estímulos fiscales orientados para incrementar las infraestructuras que serán necesarias para crecer, estimulación de la innovación y el Venture Capital. Y en una perspectiva mucho más nacionalista el fomento y la educación de brillantes cerebros, tanto nacionales como procedentes de inmigrantes universitarios. También aboga por los incentivos para la inversión en el sector privado, y por una regulación limitada al control de las gratificaciones laborales desmesuradas y el recorte drástico del apalancamiento generalizado. Según Brock, estas regulaciones reconducirán de forma automática el resto de excesos cometidos, sobre todo en los últimos 3 años.

En cuanto al incremento de la fuerza productiva, propone la desregulación del mercado laboral. También una política fiscal encaminada a potenciar el impuesto sobre el valor añadido y a minimizar aquellos que afectan a las rentas laborales, porque distorsionan el crecimiento del mercado laboral y por tanto la capacidad de producción. Y por supuesto una disección del déficit público para que se encamine a endeudarse en aquello susceptible de transformarse en mayor crecimiento a medio y largo plazo.

Encrucijada sin vuelta a trás, complicadísima y con dos caminos al frente: Uno nos lleva a la hiperinflación estéril y otro a una normalización a largo plazo, pero necesitando mucho esfuerzo y acierto colectivo en el camino. En los siguientes gráficos veremos una proyección de los dos escenarios posibles:

Sin duda una macabra situación a la que hemos llegado por nuestra mala cabeza y por pretendernos ricos a base de dinero traído del futuro, un mal uso de La Teoría de la Especulación que nos ha llevado al colapso financiero. Y de ésta sólo podemos salir airosos con esfuerzo a largo plazo, pero dirigido a la única parte de la ecuación que podemos modificar: El crecimiento, ya que la deuda existe porque la creamos inconscientemente durante al menos la pasada década y no podemos desintegrarla. El endeudamiento sigue su macabro curso: Personas-bancos-Estados. Y es el propio Estado (o macro estados como USA o UE) que debe crecer a tóda máquina y durante muchos años para moderar la ratio Deuda-PIB. Si no lo conseguimos, nos haremos un daño del que jamás podremos recuperarnos.

martes, 14 de abril de 2009

Siempre nos quedará Dubai.

Curiosa ciudad, sin duda. Un oasis entre desierto y mar, entre tradición y vicio, entre negocio y ocio. Un lugar donde casi todo está por hacer, pero donde hay dinero para hacerlo.

El batacazo en la burbuja inmobiliaria está siendo de órdago, y las oficinas y las viviendas a 20.000 $/m2 son ya cada día más unas raras avis. No son ajenos a la crisis, en absoluto, pero existe un hecho que les distingue: Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son un Estado rico en medio de una cascada incipiente de bancarrotas estatales. Y ese hecho diferenciador puede ser vital si esta crisis global se alarga en el tiempo, como es previsible.

De hecho, Dubai no tiene petróleo (o tiene muy poco) y su riqueza proviene de la capital Abu Dhabi, otro de los siete emiratos que conforman el país. La pregunta es ¿por qué no se ha diseñado el crecimiento y el boom de Dubai en la propia capital Abu Dhabi, si es este emirato el que corre con todos los gastos? La respuesta es religiosa. Tanto la capital como el resto del país quieren mantenerse al margen de la lujuria y desmelene de Dubai. Se pretende limitar el consumo generalizado de alcohol y la relajación casi absoluta de las costumbres y prohibiciones religiosas a esa ciudad sin ley (islámica): Dubai. Sólo falta el juego para superar cada día más a Las Vegas.

Pero volviendo a la afectación por la crisis de la ciudad con más desarrollo reciente del planeta, diremos que tener un Estado rico tras de sí, es una gran diferencia cualitativa para afrontar los próximos años. Es cierto que han quedado muchos proyectos congelados indefinidamente, que los próximos 5 años el crecimiento de Dubai tendrá muy poco que ver con el crecimiento del último lustro. Pero la construcción de las infraestructuras previstas gozarán de la mejor salud en estos años de crisis, y eso ayudará y mucho a Dubai a superar la presente depresión global. El Estado no quebrará, incluso en el caso de que tuviera que rescatar a los bancos de su país. Su déficit público no ha lugar porque jamás estuvo equilibrado a base de impuestos a la sociedad, sino que su riqueza proviene de los ingentes recursos naturales en forma de crudo y gas natural. Por lo tanto, la Sociedad sufrirá pero no arrastrará consigo al Estado, sino más bien al contrario.

No estamos diciendo que la inversión inmobiliaria en Dubai sea una buena manera de blindar nuestro patrimonio, en absoluto. Pero quizá, como inversión especulativa, Dubai tenga un valor añadido en el futuro, cuando los precios hayan caído hasta niveles más razonables. Porque mientras estemos en el tunel de esta crisis, en Dubai se seguirán construyendo todas las estructuras necesarias para que, cuando salgamos de dicho tunel, la ciudad esté en una situación aún más privilegiada respecto al resto.

Y es que esta crisis está arruinando a muchos Estados que se verán más y más incapaces de, ni tan siquiera, mantener las infraestructuras de sus respectivos países en la medida en que la depresión se prolongue en el tiempo. Es impensable diseñar un plan de crecimiento significativo en tiempos en que las arcas de los Estados están como un colador. Impensable para todos salvo alguna excepción como Dubai, con un Estado a sus espaldas como los EAU, con una decisión política firme y clara, a pesar de una crisis que afecta sólo a los Estados que viven de los impuestos, o sea la inmensa mayoría.

Si el futuro va a ser de oriente, un paraíso a medio camino entre oriente y occidente tiene muchos números de convertirse en un centro vacacional, de ocio y de negocio de referencia mundial. Justo en el corazón de un oriente próximo opulente y extremadamente rico mientras el mundo se mueva con combustibles fósiles.

Cuando despertemos de la pesadilla de la depresión, el escenario global será dantesco excepto en algunos puntos del planeta donde el milagro del crecimiento económico habrá seguido su curso contra natura, a base de petrodólares. De ellos será el futuro especulativo.

jueves, 19 de febrero de 2009

Socialización de hipotecas y Bad Owners.

¿Qué os parecería si a cargo de fondos publicos se ayudara a seguir pagando sus hipotecas a aquellos que no están tan lejos de poder hacerlo? ¿Y si mientras esas ayudas públicas llegan, se detuviesen los procesos de embargo? Pues eso es lo que está ocurriendo en EE.UU. Y esas son las medidas que han tomado ya 3 gigantes de la banca: Citigroup, Morgan Stanley's y JPMorgan Chase. Recordemos también que las pseudo-públicas Freddie Mac y Fannie Mae han detenido también sus procesos de embargo hasta el 6 de Marzo para todos aquellos inmuebles de 2, 3 y 4 habitaciones y casas unifamiliares ocupadas (en la línea de lo que predijimos el pasado mes de Octubre).

Son éstas unas medidas excepcionales para situaciones extremas. La situación de estos bancos es tan delicada que ya no puden cambiar más inmuebles por dinero. Además los Ninjas lo agradecerán y pasarán, al menos temporalmente, de ser Ninjas a ser Ocupas. Pero con "c" y no con "k", ya que su radicalismo y alternatividad ha venido de la mano de las mismísimas autoridades financieras del Estado, y son los bancos los que han decidido detener los procesos de ejecución. Son estas entidades financieras las que deberían llamarse Bankos, y no nos referimos a Triodos Bank. Ver para creer...

Si estas prácticas no se generalizan aunque sea temporalmente, el problema social de millones de personas desahuciadas sería insostenible. Para la Sociedad y para las entidades financieras que materialmente no pueden convertir más créditos en inmuebles. Ambos necesitan la ayuda del Estado para mantener vivas esas hipotecas. Bien sea manteniendo la titularidad de los inmuebles o aunque ésta pase, en algunos casos, a entidades semi-públicas (Mac & Mae) u otras creadas ad hoc, llámense bad banks o bad owners (sucedáneos de socimis o reits, por ejemplo). O sea propietarios de facto, con o sin titularidad y con una concepción del ánimo de lucro distinta o para-pública, que mantengan permanentes opciones de compra hacia sus ocupantes a cambio de "la voluntad". En cierto modo ese y no otro será el mejor precio de mercado de esos inmuebles ya que en la mayoría de casos, si la ejecución se llevase a cabo y las entidades lanzasen al mercado millones de inmuebles, la oferta aplastaría la escasa demanda hundiendo los precios hasta límites de difícil valoración.

A nadie se le escapará el orígen de los fondos necesarios para mantener a flote las entidades financieras y la creación de estos bad owners. Del mismo modo que hemos dicho en diversos artículos que la socialización de las pérdidas bancarias era una injusticia necesaria, también creemos que la socialización masiva de esas hipotecas es un perjuicio inevitable. Decimos perjuicio porque los impuestos de los ciudadanos solventes se van a destinar a pagar parcialmente las viviendas de aquellos que temerariamente quisieron ser propietarios en precario. Y también porque las entidades cómplices no van a pagar su temeridad con su justa y darwiniana extinción. ¿Por qué nos convienen ambas arbitrariedades? Pues porque unos y otros son tan numerosos y cuantiosos que hacer justicia con ellos se llevaría por delante los mismísimos fundamentos de la Sociedad y del Sistema Financiero. Si a ello le añadimos una depresión económica incipiente, el resultado es que la socialización de las pérdidas (de entidades financieras) y de las hipotecas de los implicados, se convierte en una necesidad vital para todos.

Mientras tanto la morosidad en España aumenta al mismo tiempo que el desempleo, e inversamente propocional al índice de precios al consumo. Algunas entidades bancarias españolas (sólo las primeras del ranking) presumen de músculo para soportar la morosidad y las ejecuciones hipotecarias hasta finales del 2010. Es cierto que los hipotecados españoles, a diferencia de los Ocupas estadounidenses, avalan con todos sus bienes personales dichas hipotecas, pero a pesar de ello la depresión económica va a multiplicar la morosidad mucho más allá de lo que puedan soportar los bíceps de la banca española. A partir de ahí, probablemente también veamos la socialización de hipotecas en España.
"No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados."
Adam Smith (1723-1790)

"Los desposeídos tienen un mundo que ganar."

Karl Marx (1818-1883)
Si Marx y Smith levantaran la cabeza...

domingo, 15 de febrero de 2009

Vivir a tiempo parcial.

Siempre ha existido una relación directa entre recesión y aumento de empleos a tiempo parcial. Es lógico que en épocas en las que el empleo cae, se sustituyan trabajos de jornada completa por un difícil puzzle de empleos a tiempo parcial, que casi nunca llegan a generar los mismos ingresos que el anterior empleo de jornada completa.

En la multicrisis actual, ese fenómeno se está evidenciando de forma espeluznante, y no presagia más que una depresión muy aguda. Como vemos en el siguiente gráfico de los empleos a tiempo parcial en los EE.UU., la cifra ha superado ampliamente los picos de las recesiones de 1982-83 y del 1991-93. Su inclinación ascendente es digna de la madre de todas las burbujas. Y me temo que ésta no va a estallar, sino que deberemos desinflarla a base de duro esfuerzo y muchos años de penurias. Hasta que salga el sol de la expansión económica y comencemos a dejar atrás el dantesco escenario que nos rodeará.


Este fenómeno del aumento del trabajo a tiempo parcial se traduce implacablemente en una reducción sustancial de los ingresos laborales. Pero es que hay muchos trabajadores a jornada completa que, una vez perdido su empleo, difícilmente van a encontrar ni siquiera empleos a tiempo parcial. Bien sea por su edad, por sus condiciones físicas, por su capacitación profesional, por su localización geográfica (que vivan en una zona donde no existan alternativas laborales a tiempo parcial), etc.

En definitiva, tenemos ya ante nuestros incrédulos ojos a una sociedad occidental que se queda en la calle y que empieza a buscar desesperadamente fracciones de sueldos a tiempo parcial para subsistir. El problema es que esos ingresos laborales diezmados no sean suficientes (que en muchos casos no lo son) para que esas familias coman y puedan pagar el alquiler de un piso en el que apelotonarse. Pero otro gran problema es el endeudamiento que estas familias han acumulado durante la reciente era dorada, en la que los bancos y el Sistema les hicieron creer que eran de clase media. Y no hay trabajos a tiempo parcial que puedan soportar una hipoteca, un coche y unas vacaciones de las que todavía se debe la cuota correspondiente al todo incluido. Jamás podrán pagar sus deudas, y deberán centrar sus esfuerzos en trabajar a tiempo parcial exclusivamente para comprar comida y pagar el alquiler durante algunos años. Probablemente mucho más tiempo del que sería deseable y del que pueden soportar las entidades financieras.

La única prioridad ahora para este segmento mayoritario de la sociedad es conseguir engranar algunos trabajos a tiempo parcial para tener techo y comida. El resto de deudas están quedando ya desatendidas. Las entidades financieras se están convirtiendo en pseudo-inmobiliarias. En involuntarios cambiadores de dinero de todos, por gadgets y caprichos superfluos devaluados. Y con balances contables de muy difícil equilibrio a pesar de los presuntuosos beneficios que aún publican.

Empleos a tiempo parcial y morosidad son conceptos que van desgraciadamente de la mano en un escenario de abuso crediticio. Y la que hasta hoy llamábamos clase media se está reconvirtiendo trágica y apresuradamente en clase pobre o baja. Los sueños de millones y millones de personas se están haciendo mil pedazos al tiempo que pierden sus empleos, sus activos hipotecados o debidos, su solvencia y en muchos casos su dignidad. Y no sólo estamos hablando de inmigrantes, ni mucho menos.

Cuando la Economía se desmorona como lo está haciendo, el empobrecimiento social es tan sólo cuestión de tiempo en una tristísima cuenta atrás. Lamentablemente muchos viven ya a tiempo parcial.

martes, 10 de febrero de 2009

La ilusión de la riqueza y la Teoría Cuantitativa (mv=pq).

Gracias al blog de Marco Antonio Moreno, Jaque al Neoliberalismo, he llegado a este artículo de Guardian en el que de forma interactiva y muy visual, se evidencia el esquema Ponzi hasta el que hemos llevado nuestro sistema financiero. Eso es algo que ya intuíamos hace casi año y medio, y que hoy ya nadie pone en duda. Pero reflexionemos sobre la famosa fórmula de la Teoría Cuantitativa, clásica, simple y vigente como nunca que nos muestra este artículo interactivo en su último (8) click:
mv=pq
Siendo m = la cantidad de dinero en circulación; v = la velocidad a la que circula en el sistema financiero; p = precio de las cosas; y q = la cantidad de producción (PIB).

En el escenario expansivo que dejamos atrás las innovaciones financieras potenciaron fuertemente el flujo de dinero (virtual o real) hacia el sistema. Pero ahora estamos en la situación inversa. La sequedad de la circulación del crédito hace que se derrumbe el consumo, retroalimentando así la propia sequedad de flujos monetarios. Por lo tanto es inevitable que la velocidad de circulación del dinero (v) se colapse. La pregunta del millón es: ¿Qué debemos hacer para compensar la disminición de v y que el reequilibrio de la fórmula no nos relegue a una pobreza extrema? Dejando de lado las consideraciones teóricas clásicas y tomando el resto como variables, tenemos varias opciones, pero todas ellas muy matemáticas y desgraciadamente poco humanas, como veremos a continuación:
  1. Aumentar m: Los bancos centrales están por la labor. Con eufemismos discretos, pero realizando easings (se aceptan sugerencias para su traducción) cuantitativos y cualitativos a destajo. O sea todos contra el fuego. Al final os pego la definición en inglés de estos dos conceptos
  2. Aumentar p: Los precios (IPC) parece que van a hundirse o en el mejor de los casos mantenerse, a pesar de los esfuerzos por hacerlos subir en lo que respecta a los precios fijados por los propios Estados: Servicios públicos, suministros, etc. Es decir, la demanda cae pero se intenta desesperadamente mantener los precios a flote para que la dichosa formulita no se nos caiga en exceso.
  3. Aumentar q: La productividad, divino tesoro. España es la antítesis de lo que debería ser un aumento del PIB. Pero parece difícil de imaginar que el GDP global pueda compensar en nada la fórmula, a pesar de mantener la esperanza en países emergentes como china, India, Brasil, etc.
Resumiendo, ante la sequedad del sistema financiero, el colapso sólo lo podremos evitar aumentando el resto de variables hasta la restauración del equilibrio (o desequilibrio) expansivo. La producción global sólo puede salvarse gracias a los países emergentes. Pero con un primer mundo (definición que empieza ya a chirriar) en profunda depresión, parece muy difícil que el crecimiento emergente pueda compensar en gran medida. Son nuestra única esperanza, y a pesar de ello, los crecimientos de dos dígitos ya son historia. La crisis, que no el colapso, también azota a estos países. En cuanto a los precios, los que puedan fijar los Estados, probablemente subirán desmesuradamente. Pero la caída del consumo lastrará los precios, y el promedio difícilmente superará el mínimo exigible para que los burócratas y optimistas puedan sacar pecho proclamando que la recesión se ha dejado atrás. Si esto sucede lo hará intermitentemente, como en la década de los 30, en el mejor de los casos. Y en cuanto al aumento del dinero en circulación, no hay más que leer las noticias. Los bancos centrales emiten, canjean dinero a cambio de basura, compran deuda soberana y contaminada, etc. Incluso algunas voces apuntaban a nuevas modalidades en el aumento de la m, como por ejemplo la emisión de deuda por parte de los propios bancos centrales. Por primera vez en la historia se estan aplicando ambos conceptos, cualitativos y cuantitativos, al mismo tiempo:
Quantitative easing: Increase in the size of the balance sheet of the central bank through an increase in its monetary liabilities that holds constant the average liquidity / riskiness of its asset portfolio.

Qualitative easing: Shift in the composition of the assets of the central bank towards less liquid and riskier assets, holding constant the size of the balance sheet, and the official policy rate and the rest of the list of usual suspects.
Ahora se comprenderá mejor por qué he dicho que las opciones para compensar la caída de v en la fórmula son más matemáticas que humanas. Vivimos ya, aunque muchos sigan queriendo pensar que en uno o dos años todo volverá a la "normalidad", en una espiral depresiva de la que va a ser muy difícil salir sin dejar en el intento muchas víctimas. De todo tipo. Ambos lados de la ecuación van a quedar muy disminuídos. La pregunta es si debemos seguir con un modelo de crecimiento inflacionario como mv=pq, o por el contrario podemos crear riqueza sostenidamente sin llegar al absurdo bucle suprageneracional de burbuja-colapso-burbuja. Pero al igual que un político difícilmente piensa en sacrificios y decisiones de gobierno que obtengan resultados más allá de las legislaturas en las que pueda ser reelegido, tampoco cabe esperar que seamos capaces de idear sistemas económicos sostenibles más allá de nuestras propias generaciones. Si nos ofrecen la posibilidad de parchear el sistema conocido, para que nosotros y nuestros hijos muramos de viejos sin volver a vivir una trampa de liquidez y un colapso del Sistema Financiero, ¿cuántos aceptarían gustosos? Mi admiración por los que preferirían purgar ahora toda nuestra culpa y sembrar, sacrificadamente en las próximas décadas, un nuevo sistema del que se beneficiasen nuestros nietos y más allá, pero personalmente confieso que se me hace difícil pensar más allá del futuro de mis hijos.
Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.
Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás.
John Kenneth Galbraith (1908-2006)

P.D. El orígen de esta fórmula se atribuye a Jean Bodin en 1568, aunque fue Fisher en 1911 quien relacionó esta identidad con la Economía moderna, considerando v como una constante (sic). Posteriormente se le dió el llamado enfoque de Cambridge (Marshall y Pigou), en el que la circulación del dinero dependerá de las preferencias de cada idividuo. Friedman, ya en 1956, estableció la nueva Teoría Cuantitativa, relacionando la demanda del dinero con el coste de oportunidad para mantenerlo. Obviamente, en este proceso se fueron añadiendo nuevos conceptos a la fórmula, como los tipos de interés o la inflación.

Cabe decir también que, según mi criterio, en la actual refundación del sistema los 4 componentes de la ecuación original deben considerarse variables.

jueves, 22 de enero de 2009

El misterioso mundo del dinero gratis.

Muchas voces pronostican que la bajada de tipos global, incluso hasta nivel cero, poco o nada va a poder hacer para sacarnos de la deflación inminente. De hecho el referente de Japón ha demostrado que en su caso concreto así ha sido, de hecho está siendo. Y hay que tener en cuenta que la deflación japonesa ha tenido lugar inmersa en un entorno de economías expansivas mundiales. Es decir, que ha sido una isla deflacionista persistente en un mar global inflacionista. Eso marcará diferencias, con toda seguridad, respecto a lo que puede suceder en una deflación y depresión globalizada (con el permiso de los países emergentes), donde aún será más difícil resurgir de la depresión sin referentes de crecimiento en todo occidente. O sea que si vender dinero al 0% se ha demostrado incapaz para sacar de la recesión a Japón cuando tenía el resto del mundo a su favor, creciendo e inflacionando fuertemente, parece más difícil todavía que crezca en un entorno recesivo global. Sin embargo algunos se preguntan ¿cómo estaría hoy la economía de Japón si el tipo del yen se hubiera mantenido al mismo nivel que el $ o €? Nunca lo sabremos... o sí.

Volviendo a Occidente, evidentemente la política monetaria actual está extrapolando la estrategia japonesa al resto del mundo recesivo de hoy, con un tipo de $ ya inferior al 0,25% y un tipo de € ya en el 2% y bajando. En este punto cabría esperar varios escenarios:
  1. Que el coste próximo al 0% del dinero reactive las economías mundiales hacia un mayor consumo, inflación y que finalmente se consiga un crecimiento positivo. Este escenario estaría por supuesto lejos, y la principal diferencia respecto al fracaso japonés, sería la globalidad de la recesión. El sentido común nos diría que si Japón no lo ha conseguido en un entorno expansivo, menos lo conseguirá occidente en esta multicrisis depresiva global. No obstante es cierto que estamos repitiendo la misma estrategia fracasada pero en un escenario distinto. Peor. Pero aún así cabría la esperanza de que algún imponderable o efecto mariposa haga que el resultado pueda ser mejor que la evolución nipona.
  2. Que prestar dinero a cambio de casi 0% no sólo no consiga reactivar las economías, sino que además perjudique y profundice la deflación. Algunas son ya las teorías (os recomiendo leer a Marc Vidal) que defienden que un menor coste del dinero mejorará poco o nada el consumo, mientras que lo que sí conseguirá es abaratar costes. Esta bajada en los costes se repercutirá en los precios de venta, contribuyendo así a una mayor profundización deflacionaria. Así entraríamos en un círculo vicioso peligrosísimo, que sólo con un crecimiento constante muy potente del consumo (consecuencia de la bajada de precios/recuperación del poder adquisitivo), y una inflación pública desmesurada se podría frenar. Nótese que en este escenario el panorama post-deflación también sería complicadísimo.
Además tampoco parece que estemos en condiciones de ejecutar otras estrategias que, hoy por hoy, ni siquiera somos capaces de teorizar con criterio. Pocos son los fundamentos descritos, empíricos y referenciados de la evolución deflacionaria, de los márgenes de maniobra y políticas a seguir para corregir una depresión. No existen recursos consensuados a pesar de haberse teorizado extensamente sobre ello. Nadie nos enseñó a vivir en deflación. El capitalismo se inventó para crecer, para sobrecalentarse y corregir excesos cíclicamente. Con los desajustes que hemos visto en el siglo pasado. Pero una multicrisis con trampa de liquidez post-abuso crediticio en un mundo globalizado, supera la ficción macroeconómica de los manuales de las eminencias mas imaginativas. Una especie de Recesión de Doble Repliegue ha venido y nadie sabe como ha sido.

miércoles, 14 de enero de 2009

Boquerones Fritos (III).

Dentro de nuestra sección de comentarios recibidos dignos de publicarse y comentarse como artículos, y bautizados en su día con el nombre del primero publicado (Boquerones Fritos), a continuación os copiamos uno anónimo que hemos recibido que creo que vale la pena comentar públicamente en forma de post y que copiamos textualmente a continuación:
"Leo esta publicacion,¿que os parece??

Saludos:

La crisis de la economía española será más larga, pero menos profunda que la sufrida en 1993, estima el servicio de estudios de La Caixa, que cifra en el 1,3% la caída media del Producto Interior Bruto este año y prevé que la tasa de paro pueda llegar al 16% en la recta final del ejercicio. Los expertos de esta entidad consideran que la cifra de desempleados superará ligeramente los 3,7 millones a comienzos de 2010, sin alcanzar el listón de los cuatro millones.
La cobertura social y las medidas de impulso a la economía elevarán el déficit público hasta el 5,5% del PIB en el actual ejercicio. Y el repunte se producirá de forma paulatina, porque en 2010 el avance del PIB se limitará al 1% en el promedio del ejercicio. En conclusión, la fase aguda de la crisis se prolongará durante cinco a seis trimestres, tomando como punto de arranque el verano de 2008.
Jordi Gual, responsable del departamento de análisis de la entidad de ahorro, insistió, durante la presentación de estas proyecciones, en la necesidad de combatir el exceso de pesimismo. «Nos enfrentamos a una recesión, que no a una depresión», afirmó, para explicar a continuación que una economía tiene sus propios mecanismos de 'ajuste natural' que lo mismo pinchan el exceso de expansión que fomentan la actividad en momentos de contracción. Por eso, junto a los factores que confluyen en la generación de la crisis económica en España -crisis financiera global, recesión internacional generalizada, ajuste del sector inmobiliario, alto nivel de endeudamiento de familias y empresas- identificó los mecanismos que jugarán a favor de la recuperación.
Si el precio del petróleo pasa, como parece probable, de una media de 90 dólares el barril en 2008 a un promedio de 60 dólares este año, ese factor permitirá que la caída del Producto Interior Bruto sea inferior en medio punto. La rebaja de los tipos de interés en la zona euro, que el servicio de estudios de La Caixa cifra en medio punto en la cita del próximo jueves y en otro medio punto adicional en la siguiente cita mensual del BCE, repercutirá en el euríbor hipotecario, y ayudará a que el esfuerzo para la adquisición de una vivienda se reduzca en el primer año -incluidas deducciones fiscales- desde el 37% de la renta disponible familiar hasta el 25%. La inflación bajará de una media del 4,1% en 2008 al 1,2% en el actual ejercicio."
Con toda probabilidad, el texto surge de la presentación del Informe Económico Mensual de La Caixa cuya noticia en La Vanguardia podéis releer.

Diré que en general el texto me resulta excesivamente optimista y que por ello me encantaría que acertasen en sus predicciones y fuera yo el pesimista que se equivoque. Nada me gustaría más, desde luego. Y ese optimismo excesivo es comprensible y se explica perfectamente por su origen bancario: Servicio de Estudios de La Caixa. No obstante en algunos puntos coincido con ellos, pero empecemos por el principio:

A mi entender el texto confunde la crisis española con la global, y en la actualidad no pueden disociarse de ninguna manera. La crisis mundial es tan grave que poco importa el estado aceptable ni la escasa profundidad de la crisis por países, a excepción en cierto modo de los países emergentes. El credit crunch, le crisis energética (en definitiva la multicrisis) arrastra consigo a todos aquellos países o zonas que disfruten de una mejor situación local y/o temporal. Por tanto, suponiendo que fuera razonable pensar que "La crisis de la economía española será más larga, pero menos profunda que la sufrida en 1993", el tsunami global va a hundir también a España por debajo de la profundidad de su crisis de 1993, que yo situaría quizás un año antes, y probablemente la prolongue mucho más allá de lo sucedido en esos años.

En cuanto a la cifra del paro, es un simple baile de números locales que, como ya hemos dicho, poco importarán en cuanto el mundo, globalmente, salga de las tenebrosas profundidades donde estamos adentrándonos. Pero me parece que ese 16% puede superarse en al menos dos puntos más con una escalofriante facilidad. En cuanto al déficit público, dependerá también de la gran volatilidad que podamos sufrir en el precio del petróleo/gas, pero probablemente también corregiría esa cifra a la alza. Respecto al PIB, crecer un 1% o por debajo, será una cuestión de pura estadística macroeconómica que sólo servirá para que alguno siga distinguiendo entre recesión técnica y no recesión en medio de la depresión, algo que es vital para la recuperación de la confianza y sentimiento optimista tan necesario para la banca. Según dicho informe: "Los 5 o 6 trimestres que comenzaron en el pasado verano se prolongarían por tanto hasta el último de 2009 como fase aguda de la crisis". Pero aunque es posible que durante los próximos 12 meses veamos lo peor, yo mantendría la prudencia de pensar también en todo el 2010 como año de grave crisis macroeconómica. A partir de ahí, seguiría la depresión pero con quizás alternancia entre periodos como esos 8 o 10 trimestres y algunos trimestres de leve recuperación, como sucedió en la década de los años 30.

Respecto a la opinión recesiva y no depresiva de Jordi Gual, economista jefe de La Caixa y Doctor en Economia por la Universidad de California (Berkeley), con todos mis respetos y sincera admiración, me temo que se equivoca. No estamos ante una recesión puntual sino ante una depresión en toda regla, con sus fases posibles conocidas (Great Depression) o probables desconocidas (sin referentes anteriores). Pero estoy de acuerdo en que la economía tiene sus propios ajustes naturales para ponderar, tanto los excesos de bonanza como para achicar agua cuando llega a los ojos (más arriba del cuello y de la nariz). Y sobre todo ese fenómeno se produce en los últimos años, cuando vemos como la globalización expande virus como el subprime, pero también como puede amplificar y globalizar los efectos anti depresivos que puedan surgir en los próximos semestres de los países emergentes.

Obviamente las rebajas fiscales y de los tipos son condición sine qua non para sobrevivir durante más tiempo a esta multicrisis, y una moderación en el precio del petróleo a niveles de 60 $ marcará la diferencia entre la vida y la muerte del enfermo. Pero parece que los países productores tienen claro que, al igual que Dios, ellos deben apretar pero no ahogar, ya que si se exceden se les va a morir por inanición la mismísima demanda. Por supuesto, la inflación estará desde ya por los suelos e incluso podemos verla periódicamente en negativo al más puro estilo deflacionista.

Para finalizar quiero hacer una reflexión. Fijaos que en este artículo y cada día en más y más opiniones y declaraciones, se están dejando absolutamente de lado las soluciones a largo plazo, las sostenibles o las Soluciones en mayúsculas. Y se está centrando la atención en la supervivencia a corto plazo, el pan para hoy. Hablamos de reducir los tipos a cero para que el endeudamiento circule y resucite, de un petróleo a niveles suficientemente bajos como para seguir quemándolo masivamente, de una añorada inflación que nos saque de las garras de la deflación depresiva, etc... Y no digo que no sea lo que ahora toca hacer, ya que no estamos en condiciones de mejorar el mundo que dejamos atrás hace año y medio, sino de buscar la supervivencia. Cuando lo hayamos conseguido, hablaremos de las políticas económicas sostenibles, de refundaciones del capitalismo (que hay que ir ya esbozando y aplicando de forma incipiente), de energías alternativas y de modelos expansionistas austríacos o no. Pero ahora sólo toca intentar con todas nuestras fuerzas que Darwin se mantenga alejado de nosotros en los próximos años. Así de mal estamos pese a los sesudos, eminentes y sesgados informes de una banca cuyo futuro pasa indefectiblemente por la recuperación de la confianza. Quizás lo malo no sería que los lectores lo creyeran, sino que lo hicieran sus propios autores.

lunes, 12 de enero de 2009

Doctor, tengo inmuebles, ¿es grave?

Vamos a analizar unos cuantos gráficos referentes al mercado inmobiliario norteamericano. Y a pesar de que podamos sentirnos al margen de lo que ocurra a los inmuebles de USA y a sus subprimes infectas, los europeos (y en especial los españoles) debemos seguir con mucho interés un mercado que anticipa lo que nos va a suceder meses más tarde a todos nosotros. Y es que el Nuevo Mundo anticipa de forma paradójica el futuro del Viejo Continente.

El primer gráfico refleja el cambio radical de tendencia en los propietarios de casas en los EE.UU. El último valor actualizado está en el 67,9% para el tercer cuatrimestre de 2008, que se sitúa al mismo nivel del verano de 2001. Dejando de lado la gente que no tiene vivienda o se apelotona en casas de familiares (que los hay y cada día más), esta reducción de propietarios se ve indefectiblemente compensada con un aumento del porcentaje de personas que viven de alquiler.


A través del siguiente gráfico podremos hacer una reflexión interesante ya que en él vemos el porcentaje de propiedades vacantes, o sea deshabitadas en los últimos 50 años. En las dos primeras décadas vemos como el promedio se situaba entorno al 1,5%, mientas que en los últimos 20 años y hasta aproximadamente 2006/7 la media se mantenía en un 1,7%. A partir de ahí, el porcentaje se ha disparado hasta casi un 3% actual.


Pero ¿por qué hay más casas vacías ahora, cuando parece que hay más inquilinos que buscan casa en alquiler? La respuesta es contundente: Los propietarios de facto de estas propiedades vacantes son entidades financieras. Y éstas no consienten que los morosos titulares del préstamo hipotecario sigan haciendo uso de la vivienda. Pero como el proceso de ejecución de hipoteca (foreclosure) y embargo está en curso, tampoco puede ser alquilada a nadie. Ni siquiera será esa la intención futura de la entidad que se quede finalmente con la propiedad del inmueble. Seguirá vacante hasta que encuentre comprador, bien sea carroñero o usuario final. Tampoco los propietarios de inmuebles estresados por dificultades económicas (distressed properties), que han incurrido en morosidad leve en sus multiples deudas, pero todavía relativamente lejos de los embargos (meses), están por la labor de alquilar sus viviendas. En estos casos sólo la venta, aunque sea por el precio de la deuda, les puede sacar del agujero. Unas ventas que en muchos casos jamás se producirán antes del foreclosure, y que aún produciéndose no evitarán que muchos multipropietarios (de inmuebles y de hipotecas mayores que sus valores actuales) caigan en defaults familiares masivos.

Hasta el momento poco importa que los malvados Mac & Mae hayan iniciado el camino que ya adelantamos nosotros en Octubre 2008:

"En los próximos 2, 3 o 4 años debemos ver lo peor. Es decir, serán los peores años para los Estados que van a absorber los créditos que se convierten ya en embargos de imposible liquidez, pero con un agravante que los hará radicalmente distintos: A diferencia de las entidades creditoras que vendieron los créditos, el Estado o las entidades parapúblicas creadas ad hoc, no se podrán permitir el embargo y desahucio masivo de su población. Quizás se adopten soluciones sociales que mantengan a sus inquilinos en las que fueron antaño sus propias viviendas hipotecadas a cambio de alquileres muy por debajo del precio de mercado. Quizás además tengan opciones de compra limitadas en el futuro. Pero lo que parece impensable es que la ejecución de hipotecas por parte de entidades públicas conlleve un problema social y humano a millones y millones de personas. Una verdadera subvención de la vivienda al más puro estilo popular (de la China, no del PP)."En un escenario de vacas flacas y de morosidad creciente, los inmuebles vacantes aumentan sin parar, a pesar del incremento de la demanda de vivienda en alquiler."

Y para finalizar un gráfico de las unidades inmobiliarias en alquiler. En azul las ocupadas, y en rojo las vacantes:


Como se ve claramente, en los últimos 4 años el número de unidades ha aumentado invirtiendo la tendencia iniciada en 1995. Se han añadido así más de 3,5 millones de unidades al mercado americano, sin embargo sólo se han construido 1 millón destinadas al alquiler. Es decir, que 2,5 millones de viviendas han migrado del mercado de propiedad al de alquiler. Y entre ellos encontraremos diversas motivaciones: Inversores que compran propiedades para alquilar y generar rentas (peligrosa práctica en mercados bajistas si no son inmuebles absolutamente primes), segundas y terceras residencias cuyos propietarios necesitan alquilar y que hasta ahora se mantenían para uso propio, promociones inmobiliarias reconvertidas durante la construcción por la previsible incapacidad de venta, particulares menos acuciados por las deudas que se lanzan al mercado de alquiler a la espera de que los precios de venta alcancen de nuevo el valor en el que mentalmente se anclaron, etc. Si todos estos inmuebles hubieran ido a engrosar la oferta de venta, el colapso de los precios inmobiliarios sería mucho más brutal.

Resumiendo, probablemente seguiremos viendo descensos en los precios inmobiliarios, aumentos en los porcentajes de desocupación de las viviendas de propiedad y, de forma más ligera también aumentos en la desocupación de alquiler. Pensando en positivo podríamos esperar que la desocupación forzosa de la propiedad genere suficiente demanda de alquiler para compensar la migración de los propietarios hacia dicha oferta. Pero personalmente creo que esto no lo veremos hasta dentro de 3 o 4 años, manteniendo los precios de alquiler bastante estables o incluso algo bajistas a corto plazo.

Pese a algunos optimistas o políticos el pronóstico para el tenedor de inmuebles es reservado. Y lo venimos diciendo desde hace mucho tiempo. Los ansiolíticos siempre fueron malos compañeros de viaje si la recesión se prolonga. Bienvenidos a la Depresión. Ánimo.

viernes, 2 de enero de 2009

Feliz 2009 Rojo y Próspero Azul.

La prosperidad para el 2009 se desea pero no vendrá salvo honrosas excepciones. Por lo tanto quien busque la Felicidad en lo material, mayoritariamente va a sentirse muy desgraciado. Y posiblemente ni siquiera los próximos años van a traernos una mejora sustancial en la gran dificultad que supondrá que los patrimonios de las familias crezcan. Para muchos será una quimera conseguir que tan siquiera se mantengan, y de hecho muchas fortunas grandes y pequeñas ya han sufrido graves disminuciones en el pasado 2008.

Las excepciones que prosperarán en este año 2009 son, lógicamente, las personas que sabrán aprovechar las oportunidades que se presenten. Y como en toda crisis y tiempos de cambios, las oportunidades son y serán muy sustanciosas, pero de difícil identificación. Sólo para unos privilegiados, los que sepan discernir a dónde fue el valor, encontrarlo y aprovecharlo será posible. De ellos será el futuro. Y para el resto de mortales esta crisis se les habrá llevado y se les llevará por delante el esfuerzo de muchos años, incluso de generaciones: Dinero en efectivo invertido en los mercados, pérdidas empresariales, disminución drástica del valor de sus inmuebles, etc. Todo ello forma parte de un macabro cómputo que todos podemos hacer si realmente queremos tomar la píldora roja que nos haga ver la realidad de la evolución actual y futura de nuestro patrimonio. Pero muchos, por el contrario, preferirán tomar la píldora azul y seguir con confianza en el futuro inmediato en pleno Mátrix financiero global.

Os deseo Felicidad para este 2009, pero la mayoría no debe buscarla en la progresión laboral ni en la económica, porque una y otra estará muy cara en este año y probablemente en los próximos. Mejor que muchos cambien el chip del consumismo por algo más de espiritualidad, de lo contrario la caída será demasiado dura. Los tiempos duros de los abuelos ya están aquí y vienen para quedarse durante algunos años. O nos adaptamos trabajando duro, rebajando espectativas y encontrando la Felicidad y el Valor en nuevos sitios y formas o lo pasaremos muy mal. Incluso encontrando de nuevo el Valor o aprovechando las oportunidades, será un buen ejercicio ver el mundo y la economía moderna de forma distinta. Al fin y al cabo lo creamos nosotros día a día.

Feliz 2009, pero la prosperidad está descontada para la mayoría durante unos años. Nos gastamos el futuro en los años pasados, y descontamos en el tiempo inversiones mobiliarias e inmobiliarias perdedoras, compras de caprichos y lujos con años (o vidas) de producción debidos y deudas empresariales que necesitan de ese loco flujo para sostener sus pirámides crediticias. Desgraciadamente no podemos regresar al futuro de donde sacamos la riqueza perdida hoy, sino que deberemos atravesar el desierto del 2009, 2010, 2011, 2012... quién sabe. Y como en la vida misma, debemos disfrutar el camino aunque sea desértico.

Mis mejores y sinceros deseos para los de píldora azul que se queden con el espejismo de un inminente oasis próspero. Para los de la píldora roja además también mi complicidad y admiración, nos vemos en el desierto, yo voy tirando.