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lunes, 8 de junio de 2009

No me pises, que llevo chanclas.

En esta entrevista en Canadian Business a Michael Lewis, le preguntaron por las principales consecuencias de la catástrofe financiera que vivimos, su respuesta fue ésta y no tiene desperdicio:
We’re still in this. If you took all the losses in the system and subtracted them from the equity of banks worldwide, you would get a dramatically negative number. What we are seeing is the global nationalization of the financial industry. The political implications are extraordinary. Take the European Union. Spain, Italy and Ireland are all a total mess. The German population is saying in polls that they would rather opt out of the European Union than have to cover these countries’ debts. Sovereign credit is going to come under attack. And the multi-trillion-dollar elephant in the room is: will the United States meet its obligations?
En el siguiente video podemos ver un breve reportaje de la BBC de hace casi 2 años (subtitulado en español). Lamentablemente se han cumplido sus peores augurios:



En un reciente estudio realizado por Variant Perception, las reflexiones respecto a la situación de España son mucho más crudas. Intentaremos traducirlas lo más fielmente posible:

"Como hemos dicho otras veces, España va hacia una larga y dolorosa deflación que se va hacer evidente con niveles de desempleo espectacularmente altos, colapso del mercado inmobiliario e insolvencia de la banca en general. Consideren esto: el valor del grueso de los préstamos a los promotores inmobiliarios ha pasado de 33.500 millones hasta los 318.000 millones de 2000 a 2008. Un crecimiento del 850% en 8 años. Si además añadimos las deudas del propio sector de la construcción, el valor total de la deuda asciende a 470.000 millones, casi el 50% del PIB español. Y muchos de esos préstamos terminarán siendo incobrables.

Los bancos españoles se enfrentan a un panorama realmente espeluznante. El paro ya ha superado el 17%. Es decir 4 millones de parados y 1 millón de familias con todos sus miembros desempleados. España e Irlanda han creado las dos mayores burbujas inmobiliarias del mundo. España, por ejemplo, tiene la misma cantidad de viviendas sin vender que EEUU, siendo el mercado inmobiliario americano 6 veces mayor que el de España.

¿Por qué los bancos españoles no son todavía insolventes? Pues porque no están trasladando a sus balances el valor real que tienen los inmuebles en el mercado. Muchas veces nos preguntamos porqué el colapso inmobiliario e industrial en España no ha creado más víctimas. La respuesta es sencilla según un artículo aparecido en Expansión (el equivalente al Financial Times en España): Los bancos y cajas controlan una de cada dos tasaciones inmobiliarias.

Todavía no hemos comenzado a ver lo peor en España."

Evidentemente el hecho de que la mitad de las tasaciones las realicen compañías participadas por la banca, que a su vez son sus principales clientes, hace que dichas tasaciones pierdan toda independencia. Si a ello le añadimos la necesidad desesperada de la banca por mantener a flote sus balances y credibilidad, el cóctel es explosivo, y convierte el anterior gráfico en una peligrosísima falacia. Lo que ocurre es que a ningún organismo español oficial le conviene poner luz y taquígrafos a la solvencia de la banca española (una evidencia más de la diferencia entre gobernantes globales y políticos locales).

Pudiéndolo evitar, que nuestro dinero forme parte de sus balances no nos parece una buena idea, ni para blindar el patrimonio, ni para evitar una eventual devaluación que muchas voces de la Europa fuerte (A) reclaman. Desde el extranjero, la situación se ve mucho más transparente y realista. Quién nos iba a decir que deberíamos volver a buscar la verdad en los medios de comunicación extranjeros, como en tiempos de dictadura. En Euroescepticismo Económico lo podíamos decir más alto. Y también antes lo pudimos decir mucho más claro, pero no creímos responsable hacerlo públicamente mientras no fue más que una hipótesis muy poco probable. Pero quizá sea ya inútil obviar una realidad con un final dificil de evitar. Hasta el mismísmo Expansión, cuando habla de la continuidad de los miembros de la Unión, afirma de forma políticamente incorrecta:

"...En este sentido, Schroders asegura que España e Italia son las favoritas para fugarse primero, aunque Irlanda, Portugal y Grecia se han sumado a este club recientemente..."

Y es que, queramos o no, tenemos un feo elefante en la habitación de una Europa más divergente que nunca.

España da miedo a nuestros vecinos con mayor capacidad de soportar esta crisis. Y es lógico, ya que cometieron en el pasado reciente menos errores y abusos que países como España, Irlanda, Grecia, Portugal o la mismísima Italia berlusconiana. Económicamente hablando (ya que política y sentimentalmente somos tan europeos como el resto de países del sur hasta la fecha), los españoles hemos jugado a ser europeos de primera (A) durante la última década. Pero hemos perdido (B).



Esta crisis es como enfrentarse a una carrera de atletismo por relevos donde los europeos formamos un mismo equipo. Algunos calzan las más avanzadas zapatillas y luchan de forma atlética contra un cronómetro implacable (crisis). Sin embargo algunos miembros del equipo de relevos estamos fondones y resacosos. Y cuando los atletas europeos mejor preparados nos recriminan con razón a los corredores españoles por nuestra baja forma y falta de entrenamiento, les respondemos: "No me pises que llevo chanclas", y les cantamos esta canción:



¿Qué va a pasar con este equipo en el futuro si no quiere hacer el ridículo y quiere seguir luchando por el podium (A)? Blanco y en botella...

jueves, 4 de junio de 2009

La travesía del desierto (y 2).

Continuación de La travesía del desierto (I).

Es muy difícil, hoy en día quedar al margen de la destrucción de riqueza. Pero en absoluto imposible. En el pasado año, con la excepción de los iluminados que han sabido invertir sistemáticamente en los pocos sectores y tipos de inversión que han salido ganadores, sólo los patrimonios absolutamente líquidos, prácticamente sin inmuebles ni empresas, que se han mantenido y conformado con rentas fijas soberanas y/o de muy alta seguridad, se salvaron de la quema.

No obstante, muchas emisiones con buenos fundamentos llegarán a buen fin a su vencimiento, pero otras caerán en eventos de crédito con soluciones finales inescrutables, y algunas voces cuantifican en un 20% del total las emisiones que tendrán algún evento crediticio en los próximos años. Lo peor es que los inversores no podrán saber si sus carteras de deuda corporativa van a resultar afectadas por un evento hasta su vencimiento, aunque muchos saquen pecho por sus rendimientos nominales futuribles durante la vida de la emisión. Actualmente la Renta Fija no es cómo empieza, sino cómo acaba.

Parece lógico pensar que los años más complicados para la solvencia de dichas emisiones de empresa (y Estados!) van a ser el presente 2009 y probablemente también el 2010 o incluso el 2011. ¿Por qué? Pues, entre otros motivos, porque uno de los orígenes de esta multi-crisis poliédrica, las hipotecas sub-prime que tanto daño están haciendo al sistema financiero, van a superar su clímax de impagos y embargos en los próximos tres años. Y ello, como la crisis generalizada, va a influir en sequedad crediticia bancaria, caídas de resultados e incapacidad financiera de las empresas, bancos y Estados. Si la Desconfianza existente la descontamos en la disolución de los problemas crediticios de los próximos 2, 3 o 4 años, el resultado restante será la crisis económica y social propiamente dicha, que no es poco. La prolongación de la pura crisis económica es imposible de adivinar, ya que hemos entrado en una depresión de la que no tenemos referencias anteriores. La Great Depression que comenzó con el Crash de 1929 se llevó una década por delante y precisó de un guerra mundial para finalizar, y es el único referente junto con lo que está sufriendo Japón desde 1990 (dos décadas). Por lo tanto es evidente que las comparaciones son difíciles y peligrosas, ya que el Mundo, hoy es otro.

Sin embargo queremos dar un destello de esperanza en plena Tormenta Perfecta. Durante el segundo semestre del 2007 y a lo largo de todo el 2008 nos hemos enfrentado a lo desconocido, a un colapso de un castillo de naipes crediticio y financiero nunca visto. A unos rescates a la desesperada por parte de los Estados más poderosos del mundo (y también de los menos, que hacen lo que pueden y hasta donde les permitan), en una unión y percepción de la gravedad de la situación jamás vista. En este 2009 ya somos plenamente conscientes de a qué nos enfrentamos, salvo excepciones poco profesionales y políticas que aún no se han dado cuenta de la situación real. Y esa toma de consciencia de que nos espera un futuro inmediato dramático, nos hace menos vulnerables, mientras que en el pasado año y medio todavía habían muchos desprevenidos.

El desierto financiero será duro y largo, y aún más lo será el desierto económico que está ya comenzando a provocar graves sufrimientos sociales. El paro, los EREs y los cierres seguirán y cuando los subsidios se extingan en el tiempo se acentuará la contracción del consumo, y por tanto de la economía. Pero estando ya en este 2009 prevenidos y apretando los dientes, tenemos muchas más posibilidades de alcanzar la luz al final del tunel con nuestro patrimonio blindado ante el campo de minas en el que nos adentramos ya el pasado verano de 2007. La incerteza y la desconfianza financiera probablemente ya remite o lo hará en breve, pero la crisis económica y la miseria social va para largo.
"En España se ve una luz al final del tunel... pero es un camión que viene de cara"

Xavier Sala-i-Martin

martes, 2 de junio de 2009

La travesía del desierto (I).

La palabra que a nuestro juicio definiría mejor todo el pasado año, y más concretamente el segundo semestre del 2008, es Desconfianza. Una desconfianza en el sistema bancario que está generando una trampa de liquidez (Liquidity Trap) que va a tener consecuencias muy notables y dramáticas en la economía real, social, de calle. Las consecuencias de la desconfianza provocan la sequedad en la circulación del dinero, y en consecuencia asaltan terribles dudas al inversor: ¿A quién le vamos a prestar nuestro dinero para que trabaje con él y tengamos suficientes garantías de que va a tener capacidad de devolverlo puntualmente y sin el temible Evento de Crédito (Credit Event)? En segundo lugar: ¿Por cuanto dinero, beneficio o interés vamos a prestarlo? Y finalmente: ¿Por cuanto tiempo es prudente prestar nuestro dinero al afortunado elegido para que lo trabaje?

Las respuestas a estas preguntas son, obviamente difíciles y complejas. Pero sobre todo debemos tener siempre presente que deben adaptarse a las circunstancias de cada inversor o tenedor de fortuna. Y dentro de cada uno de ellos habrán partes de los activos que deban aplicarse de una u otra manera. Así un patrimonio siempre deberá aplicarse en porciones de inversiones adaptadas a las necesidades, objetivos, gustos, etc. de cada propietario. Lo que sí es cierto es que en la actualidad es prudente adaptar los Balances Vitales a unos rendimientos de las inversiones cuyo ratio rentabilidad-riesgo se ha visto drásticamente modificado, y sin perder de vista las posibilidades de una hiperinflación a pesar de las dudas.

Hablando de Renta Fija, el flight to quality del 2008, o el refugio en la calidad y solvencia de las inversiones, provocó una caída en la rentabilidad de las más seguras (a priori), como es la deuda soberana de países desarrollados y grandes empresas muy solventes. La sencilla razón es que cuando muchos quieren comprar lo mismo, el precio de ello sube, cayendo así su rentabilidad. Casi en el ecuador del 2009, después de la desconfianza generada en la mayoría de empresas que se están viendo en graves dificultades por la imposibilidad de renovar sus deudas con las entidades financieras, ahora muchos vuelven a prestar su dinero casi indiscriminadamente comprando deuda empresarial emitida por éstas. La demanda de RF corporativa se ha disparado en el último par de meses, especialmente en las últimas semanas. Y la falta de criterio en la selección está provocando que empresas con capacidades muy distintas para hacer frente a sus emisiones, estén cotizando a precios muy similares. A diario vemos como grandes gestoras y sus respectivos advisors, están recomendando emisiones que podríamos llamar blue chips y que son seleccionadas con criterios tan obsoletos y peligrosos como el rating o los nombres altisonantes. Salvo honrosas excepciones las emisiones son seleccionadas por las entidades financieras, como recomendables para la inversión de sus clientes, tan sólo con un análisis muy superficial: Noticias, Credit Default Swaps, ratings y poco más. Y son muy pocos los advisors que se toman la molestia y el tiempo de estudiar los balances de las empresas emisoras para conocer la capacidad financiera que tienen, y poder devolver así la deuda sin el temido credit event. Si además a esa selección se le da forma de fondo de inversión de RF, en su interior encontraremos riesgos intrínsecos absolutamente dispares y ausencia de criterios fiables en el análisis utilizado. El resultado de todo ello es que hoy en día cotizan igual bonos de emisores con situaciones contables muy distintas. Y esa distorsión la ha producido el abuso de la demanda indiscriminada ante un escenario muy complicado para blindar los activos financieros.

(Continuará...)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Huelga Ganeral: Pataleta y brindis al sol.

Los sindicatos siguen sin enterarse de lo que está pasando. Y lo peor es que manipulan la opinión pública de los trabajadores en la peor y más perjudicial de las direcciones. Ni saben ni quieren saber que esta vez, y sin que sirva de precedente, su enemigo no es la patronal. Ni la derecha, ni la banca, ni nadie a quien insultar o quemar su imagen en un disturbio callejero organizado. Esta vez el enemigo de la sociedad entera, y no sólo de la clase obrera, es la Crisis global en la que nos hemos metido y de la que todos somos responsables, también los trabajadores.

El que esté libre de culpa, de la burbuja crediticia que nos ha llevado a esto, que tire la primera piedra (pero no contra un escaparate de McDonalds en cualquier capital española). Toda la clase media-alta, media y también la media-baja (es decir casi todos) se ha venido gastando el futuro en la última década. Como dijimos el verano pasado:
"...los financos abusaron de los inversópatas; pero también los creditores abusaron de hipotecofílicos sin estatus de inversor, que a su vez abusaron de su bienestar ineficiente."
Un bienestar ineficiente (porque se alimentaba de riqueza debida) e irreal que conseguimos en la última década para la mayoría de la población de Occidente. Hicimos un upgrade masivo de la clase baja trabajadora convirtiéndola en clase media, y de clase media convertida a clase media-alta. Y para ello utilizamos dinero traído del futuro, a base de una burbuja crediticia que nos ha estallado en la cara.

Pero los sindicatos (me refiero al menos a los españoles, que son los que vemos a diario en los medios de comunicación) no se han enterado. Todavía creen que el bienestar del que venimos era real. Se lo han creído tan ingenuamente como se lo creyó la mayoría, pero lo que es realmente grave es que sigan sin reaccionar ante la cruda realidad. "Los derechos básicos de los trabajadores", "las lineas rojas que no van a permitir que la patronal traspase", etc. son frases que les dejan en evidencia. Lamentablemente no estamos ni estaremos en condiciones de defender esos derechos, ni de marcar límites al malestar que se cierne sobre todos nosotros. Pensar que las empresas para las que trabajan van a utilizar la crisis como excusa para aumentar sus beneficios de forma explotadora y codiciosa, no sólo es ridículo, sino que también denota una bajeza de miras e incompetencia de los dirigentes sindicales muy grave y preocupante. Cualquiera con dos dedos de frente ve claramente que esta Madre de todas las Crisis se está llevando por delante gran parte del tejido empresarial del primer mundo y especialmente de países como España. Está siendo fulminante. Y las cifras macroeconómicas que vamos conociendo, a posteriori de los hechos que acontecen, son tan estremecedoras que los sindicatos deberían luchar por conseguir EREs inferiores al 100% y no EREs del 0%.

En los tiempos difíciles, es comprensible que la clase obrera con una menor capacidad de analisis y formación, pueda arremeter y centrar su ira en quien paga su salario. Siempre ha sido así y no todos estamos obligados a ser capaces de comprender lo que está pasando a nuestro alrededor. Pero los dirigentes sindicales sí que deben analizar correctamente la situación. Es su obligación y su responsabilidad hacerlo y explicarlo de forma comprensible a sus afiliados y a todo su radio de influencia, que es mucho.

Los sindicatos son necesarios en una economía expansiva porque deben exigir mejoras en detrimento de un aumento desmesurado de los beneficios empresariales. Y como bien dijo Pau A. Monserrat, también hacen una buena tarea en seguridad laboral y asesoramiento jurídico. Pero en una situación depresiva como la actual y en plena destrucción de riqueza global, su labor se debe centrar en la concienciación de la clase trabajadora, para aunar esfuerzos con un tejido empresarial en grave peligro de extinción. Hacer lo contrario es sumamente irresponsable y deberíamos avergonzarnos del papel que están jugando nuestros sindicatos en estos momentos difíciles.

El enemigo fuimos y somos todos, y el pataleo y los brindis al sol como por ejemplo una huelga general (que veremos muy pronto) o pulsos absurdos con la patronal y el Gobierno sólo van a empeorar la situación. Mejor nos iría si apretamos los dientes y nos dejamos de buscar demonios y enemigos entre los empresarios y los políticos. La Depresión ha venido para quedarse, y lo hará hasta que se purgen suficientemente los excesos cometidos por todos, y la productividad supere con tiempo y mucho esfuerzo a la destrucción de riqueza. El lastre que están suponiendo los sindicatos en estos tiempos de recesión, es y será históricamente imperdonable. El mundo ha cambiado, y ellos no.

miércoles, 29 de abril de 2009

Carola se va a enfadar.

Pues eso, que Carola se va a enfadar cuando vea que os cuento lo que me dijo el otro día a través del correo electrónico, pero es que si no lo digo reviento porque estas cosas me ponen furioso.



Hace ya muuuucho tiempo que Carola y yo tenemos acaloradas conversaciones sobre el mundo de la banca, las entidades, etc. Siempre la he animado para que salga del lado oscuro y a veces cuando creo que ve la luz se vuelve a cerrar como una ostra. En el fondo le da miedo, yo le entiendo, después de muchos años en una entidad acabas creyendo todo lo que te dicen desde dentro y cuando alguien desde fuera te hace dudar se te tambalea todo.

Os quiero explicar que Carola es una mujer muy inteligente y atractiva, que es una asesora de Banca Privada de una entidad española en Barcelona. La conocí una de esas mañanas soleadas de Barcelona en uno de esos edificios altísimos de cristal a través de los que se puede saborear con la vista la Barcelona de azoteas y cúpulas con el azul/verde del mar al fondo.

Asistíamos ambos a una de esas presentaciones de un nuevo aterrizaje de una gestora de fondos extranjera en el mercado español. Llegué, como siempre, justito de tiempo y tuve que sentarme en la única silla vacía, lógicamente en la primera fila, siempre la última fila que se llena es la primera. Suele haber en esta primera fila unas cuantas sillas reservadas para los organizadores y el resto se quedan siempre vacías esperando a los rezagados como yo…o como Carola. Aún no había reparado en ella cuando empezó a hablar el moderador haciendo las presentaciones, fue entonces cuando me giré..



…, me quedé con la boca abierta al tiempo que le decía:

“Justito…siempre llego justito de tiempo..”

Ella me sonrió:

“..si, yo también acabo de llegar..”

Fue totalmente en mi imaginación pero yo vi como su oscura melena se mecía al viento dentro de la sala de presentaciones y como sus ojos verdes se posaban en los míos solo un instante para después dirigirse al moderador que seguía con las presentaciones de los ponentes. Su traje chaqueta de exquisito corte no ocultaba una bonita y esbelta figura.

Yo ya no atiné con la presentación de la nueva gestora extranjera de fondos en el mercado español y la proximidad de las dos sillas me producía la sensación de que se había estropeado el aire acondicionado del edificio. Menos mal que contaba con la ventaja de que la gestora extranjera ya era conocida por mi y mis colegas pues había sido ya objeto de análisis en nuestro Family Office y solo teníamos el interés en saber si había alguna novedad que pudiera ser del interés de alguno de nuestros Clientes, así que si al volver al despacho en mi explicación de la presentación se me escapaba algo de una melena al viento mis colegas no me echarían a los leones.

Desde aquel día Carola y yo hicimos buenas migas. En el cóctel de cortesía posterior a la presentación yo me había quedado en una silla haciendo los deberes, mirando todo el material que nos habían repartido, haciendo anotaciones y Carola se acercó. Se rió deliciosamente cuando le expliqué mis problemas con el aire acondicionado del edificio y mis lagunas de atención en la presentación, ella me prestó sus anotaciones y me acompañó a aclarar algunas cosas con los ponentes.

Y así hasta hoy. Cuando hemos quedado para tomar un café o hemos coincidido en algún evento profesional siempre hemos acabado igual, ella siempre defendiendo la postura de su entidad y yo sin conseguir hacerla salir del lado oscuro.

Por eso que se va a enfadar cuando lea el blog porque se que nos sigue, además un día le invité a las oficinas de nuestro Family Office para que las conociera y conociera a los profesionales con los que trabajo y sé positivamente que se quedó muy impactada porque después fuimos a tomar un café en la esquina y estuvo muy callada.

Así que después de explicaros todos estos antecedentes os transcribo una parte del significativo mensaje que me envío Carola hará ahora casi un mes:

“Hola Sherpa, como os va por el Family Office con la crisis? Yo me paso todo el día yéndome a tomar un café o a hacer gestiones absurdas cuando veo entrar a un cliente por la puerta del banco..."

No te enfades Carola, lo dejo ahí.

miércoles, 1 de abril de 2009

Un inmigrante, una vivienda.

Que los EE.UU. tienen un grave problema inmobiliario es un hecho. Un problema mayor que el de Europa en su conjunto. Pero la situación de España e Irlanda, con sus respectuvas burbujas inmobiliarias es, cuando menos, comparable. El hundimiento de precios es necesario, pero si consiguiéramos recortar el periodo de caídas y acelerar la reactivación de la demanda unos añitos, toda la economía de estos países con graves colapsos inmobiliarios mejoraría. Y con ello se conseguirían convertir los daños colaterales del desplome del sector, en beneficios colaterales que contribuirían espectacularmente a reducir los años de depresión económca que nos esperan a todos, especialmente a los más afectados por el colapso inmobiliario.

Pero ¿cómo podemos reactivar un sector que adolece de depresión y parece condenado a retorcerse en el fango durante muchos años? Pues por ejemplo aplicando soluciones radicales y sin embargo imaginativas, como por ejemplo la que plantean LeFrac y Schilling. Es decir, imponiendo condiciones a los inmigrantes que soliciten la residencia a los EE.UU.

Los EE.UU. autorizan un millón de nuevos ciudadanos norteamericanos cada año. Si esos permisos de residencia se otorgaran con la condición de comprar una vivienda en propiedad, muchos inmigrantes lo aceptarían gustosos. Se trataría de hacer un upgrade en el nivel económico de los inmigrantes a los que se les otorga la ciudadanía de los EE.UU. ¿Cuántas familias en todo el mundo aceptarían cambiar de vida y buscar su futuro en los USA, a cambio de comprarse una casa? Como contrapartida a su esfuerzo económico, esas familias tendrían su Green Card provisional y, pongamos en cinco años, una residencia definitiva en la primera potencia mundial y fábrica de sueños del planeta. Lógicamente, esos inmigrantes deberían acreditar buen comportamiento y solvencia ganándose la vida lo suficiente para sus familias. Pero recordemos que la vivienda ya la tendrían pagada y por lo tanto sólo deberían ganar lo mínimo para subsistir, pagar sus impuestos, gastos generales y seguros médicos. Inmigrantes del mundo entero harían cola para comprar sus viviendas en California o Florida. Y no olvidemos que hoy en día una familia de inmigrantes tendría una casa más que digna por tan sólo 100.000'- o 125.000'- $.

Imaginemos lo que le ocurriría a la economía de los EE.UU. si cada año se invirtieran en el país 125.000 millones de $ procedentes del extranjero. Y no sólo hablamos del precio de compra sino de los muebles, los coches y en general el consumo que generaría ese millón de familias inmigrantes con un poder adquisitivo medio. Estamos hablando de reservar la admisión de esa misma cuota de inmigrantes anual a una clase media con un mínimo poder adquisitivo para comprar una vivienda. Sería cambiar un millón de nuevos ciudadanos en los que hay muchos de clase baja, por clase media. Socialmente injusto, sí; económicamente interesante para los EE.UU, también.

Para conseguirlo debería legislarse, regularse, supervisarse y sancionarse meticulosamente, pero el fruto de ese esfuerzo sería espectacular. Quizá estaríamos hablando del motor necesario para volver a hacer crecer la economía de norteamérica y dejar atrás la depresión. Todavía hay muchas familias en el mundo deseosas de establecerse en los EE.UU. dentro de la legalidad, deslumbrados por lo que el American Dream todavía representa. Y no olvidemos que la depresión global actual acentuará ese deseo en millones de personas que verán empobrecer sus países de orígen dramáticamente: Europa del Este, Latinoamérica, Oriente, etc. y que no dudarían en abandonar un orígen sin futuro e ir en busca de un nuevo mundo, con los ahorros de toda la vida.

Y yo me pregunto: ¿No sería eso todavía posible en España? El hecho de poder residir en la UE, en un entorno Schengen, tiene y tendrá mucho valor. Quizá la UE no permitiría que un miembro del sur con problemas aprovechara esa situación, o quizá las fronteras españolas sean más permeables que las norteamericanas. También es posible que, a pesar de obtener la ciudadanía de la UE, el Spanish Dream no sea un incentivo suficiente. Pero el principal impedimento es que en "nuestra California y nuestra Florida", las viviendas no valen 75.000 € (100.000 $).

Será que no estamos tan mal como en los EE.UU... o que estamos peor.

martes, 24 de marzo de 2009

Tanto tienes, tanto vales... o no.

El U.S. Financial Accounting Standards Board (US FASB) se reunió el pasado 13 de marzo para discutir la posible adaptación del criterio de valoración Mark-to-Market (MTM o M2M) a mercados ilíquidos como el actual. O sea un eufemismo para permitir maquillar la valoración de activos según la conveniencia de los balances bancarios, que es lo que realmente escuece al Sistema.

Que una empresa, por grande e influyente que sea, incurra en fallida técnica por una caída en la valoración de sus activos, es un drama sostenible, ya que al fin y al cabo "sólo" se lleva por delante puestos de trabajo. Pero que lo haga un gran banco, no sólo deja en la calle a sus empleados sino que arrastra consigo a otros bancos interconectados en el castillo de naipes financiero. Además, esas fallidas técnicas dinamitan la confianza dentro y fuera del escenario bancario, imposibilitando así la continuidad de todo el Sistema.

Hace ya un año que explicamos en este artículo la receta de Paul Craig Roberts para poner fin a la entonces llamada crisis de crédito subprime. Simple y al mismo tiempo tan efectiva y peligrosa como queramos creer. Valorar activos a precio de mercado deseado, soluciona virtualmente los problemas de escenarios como el actual. En cambio, si lo hacemos a precios de mercado real, la cascada de quiebras es tan extensa y afecta a entidades tan vitales, como las que componen el core del sistema bancario, que se puede llevar por delante el mismísimo Sistema Capitalista. Pero cuidado, este camino virtual nos aleja del real, quizá para no volver durante generaciones.

Los peligros de abandonar los precios de mercado reales en tiempos convulsos son obvios y muy graves. Y por eso hasta hoy se ha evitado valorar los activos a un precio superior al que arroja el mercado. Se ha optado por mantener el rigor contable, el criterio de prudencia y el mark-to-market. Se ha optado por intervenir y/o rescatar a base de ingentes inyecciones de dinero que equilibren los balances de aquellos cuya desaparición sea inaceptable y peligrosa. Pero ¿qué ocurre si los mercados siguen cayendo y los valores contables M2M de los activos hacen insuficientes incluso los bailouts más ecandalosos de la historia? Pues que habrá que revisar y tolerar algunas excepciones en el criterio de valoración: El pasado día 10 de Marzo, Ben Bernanke dijo que se deberían revisar las prácticas regulatorias y los principios contables para evitar que induzcan excesivas oscilaciones en el sistema financiero y en la economía. Y recordemos que Bernanke fue uno de los opositores a la suspensión de los criterios M2M o MTM, pero ahora está dispuesto a "mejorarlos" y a generar nuevas formas razonables de valoración de activos que disminuyan los efectos nocivos que retroalimentan la iliquidez del mercado. O sea, que en pocas palabras, es un "no pero quizá sí" que se plantea abrir la veda excepcionalmente y de forma muy controlada (esperemos). Allá donde no pueda llegar un bailout vital, se equilibrará el balance a martillazos.

¿Es una buena solución? Desde luego que no. Pero como desde hace ya año y medio que no estamos para exigir nada quizá vuelva a ser un mal menor, como por ejemplo la socialización de pérdidas o la nacionalización parcial del sistema financiero (y paradójicamente no nos referimos a la última bravuconada de Chávez). Esa permisividad será puro oxígeno para muchos macro-balances que están condenados a quiebra salvo que el milagro se produzca. Pero supone iniciar un camino peligrosísimo, aunque ya conocido desde 1938, cuando Franklin Delano Roosevelt suspendió el susodicho criterio de valoración. En 2007 se reinstauró el M2M con motivo del escándalo Enron, que priorizó el criterio de transparencia sobre el de rigor. Nadie imaginó que podía suceder lo que hemos visto en estos dos años, y que hoy em M2M podría asfixiar el Sistema. ¿Acaso no son también peligrosísismos los bailouts a las costillas de todos?

Aquí tenéis una "lección de historia del mark-to-market" del blog Alphaville de Financial Times. Lo más lamentable es que se esté haciendo un uso político del debate sobre la conveniencia o inconveniencia del mantenimiento del M2M, en unos momentos tan delicados para el mundo como los actuales.

Personalmente se me hace difícil adivinar cómo valorarán los inversores una empresa a la que se le haya permitido contabilizar sus activos en sus balances obviando su valor de mercado. Pero como ya hemos dicho, quizá estemos en una situación tan delicada que éste vuelva a ser un mal menor. Bien pensado, si nacionalizamos bancos, rescatamos Estados y los bancos centrales compran deuda, ¿por qué demonios vamos a escandalizarnos si los balances no se ajustan al precio de mercado? Al fin y al cabo, pocas verdades absolutas nos quedan ya del mundo que conocíamos.

Podemos verlo todo, podemos aceptarlo todo, podemos creerlo todo. Pero jamás volveremos a ser los mismos. Hubo un antes y habrá un después de esta Gran Depresión global, aunque a muchos sólo les preocupe la mayor o menor profundidad de los gráficos de bolsa respecto a los charts históricos del s. XX.

domingo, 15 de marzo de 2009

Poker de cracks II

Resulta interesante hacer un seguimiento de la evolución del gráfico que representa los 4 cracks más significativos de los últimos 100 años. Tal y como dijimos en Poker de Cracks, en el siguiente gráfico de dshort.com vemos cómo han evolucionado históricamente estos 4 momentos más demoledores de la Historia moderna de la Economía mundial, o Four bad Bears. En él vemos cuatro colores que corresponden a los recorridos bajistas de:
  1. La Crisis del Petróleo desde el 11 de Enero de 1973 hasta el 3 de Octubre de 1974.
  2. Es Crash de la Burbuja Tecnológica desde el 24 de Marzo de 2000 hasta el 9 de Octubre de 2002.
  3. El Crash del 29 y la Gran Depresión desde el 3 de Septiembre de 1929 hasta el 8 de Julio de 1932.
  4. El Crash de la actual Burbuja Crediticia desde el 9 de Octubre de 2007 hasta una fecha futura incierta.
Como podemos apreciar, seguimos fielmente la senda en dirección al cementerio de elefantes de la Gran Depresión de los años 30.

Por otra parte, en el siguiente gráfico vemos que el precio actual del S&P 500 ha retrocedido ya hasta niveles de hace 12 años.


Pero lo peor de todo es que el entorno actual en los EE.UU. es de profunda recesión, tal y como vemos en el siguiente gráfico:


En él vemos el número de estados de norteamérica con actividad creciente. O sea que la práctica totalidad de los estados están en recesión. Obviamente el resto de occidente va a seguir la pauta de la locomotora americana, y en ese escenario de profunda depresión, la previsible evolución de los dos primeros gráficos de este artículo, es escalofriante. Y este ejercicio de análisis del entorno no debemos olvidarlo, ya que es muy distinto analizar las cifras y previsiones macroeconómicas presentes y futuras para un previsible escenario expansivo que para uno depresivo.

Todos nosotros hemos nacido y crecido en entorno de economía expansiva, con sus ciclos bajistas, pero expansiva al fin y al cabo. Ni siquiera nuestros padres y abuelos vivieron en economías esencialmente recesivas (salvo en la década de los 30 y que terminó a base de bombazos). Por tanto, tenemos que hacer un sobreesfuerzo para analizar el presente y el futuro sin olvidar que el caldo de cultivo, el mundo que tenemos ante nosotros, es territorio apache desconocido que va a lastrar muy mucho las posibilidades conocidas de recuperación.

jueves, 5 de marzo de 2009

Consignas bancarias.

Las consignas han cambiado. Pero siguen siendo consignas. Donde decían que había que inverir de un 30 a un 45% en bolsa, hoy algunos ya han claudicado a bofetones y anuncian que la bolsa está hoy en día en "modo casino" (¿o querrán decir cansino?). Pero me temo que ni siquiera es un esfuerzo por encontrar buenas alternativas de inversión, sino que simplemente han encontrado la manera de argumentar cómo van a sustituir esa fuente de comisiones ya extinta. Algo así como: ¿Qué es lo que se vende ahora?, ¿qué están los clientes dispuestos a comprar?, si esto y aquello ya no lo quieren ¿qué podemos ofrecerles que capte su interés y les saque del estéril IPF? (estéril para el banco, claro). Muy lejos, obviamente, del criterio de selección de inversiones en favor exclusivo de los intereses del cliente, que debería utilizar cualquier asesor que se precie como tal.

Hoy ya no es vendible su pack anti-crisis (sic) tal y como nos lo presentaron el pasado verano (y tan sólo han pasado 6 meses!). Porque casi nadie, que tenga la mayoría de patrimonio concentrado en una sóla cartera, quiere ni la mitad ni un tercio en riesgo bolsa, ni por supuesto un 15% o un 20% en inversión alternativa, después de visto lo visto en las pirámides de Bernie y otros, que al fin y al cabo nunca dejaron de ser tumbas de lujo para faraones de la inversión Braille. Por lo tanto, había que buscar estrategias vendibles que acabaran con la sequía de ingresos bancarios provocada por las trincheras de las imposiciones a plazo fijo remuneradas con extratipos superiores al 4%. La última moda es el argumento de que en la RF hay verdaderos diamantes en bruto. Y no les falta razón. Pero también los hay tanto o más en la RV, con empresas cuyo valor contable duplica su capitalización en bolsa. Y por supuesto, si hablamos de preferentes, subordinadas y perpetuas como RF, también podríamos convenir en que están en "modo casino". Y además con la dificultad añadida de la opacidad en las cotizaciones, que están haciendo el agosto de las mesas de dinero de todos los bancos con verdaderas meriendas de negros.

Por todo ello, ¿dónde vamos a encontrar el código fuente que nos descifre el amasijo de oportunidades que oportunísticamente nos "selecciona" la banca mediante sus consignas? La respuesta la debemos buscar en nosotros mismos. Y no me refiero a la capacidad de cada uno para aprender finanzas (ese expertise honesto se puede subcontratar, ya que haberlo haylo), sino a las circunstancias personales de cada patrimonio. Dependiendo de dichas circunstancias diseñaremos una estrategia patrimonial en la que cabrán o no múltiples tipologias y timings de inversión. Y todo ello sin perder dos referentes ineludibles: La correcta progresión patrimonial a largo plazo y la generación de Felicidad hacia sus propietarios.

Como ya hemos dicho otras veces, las estrategias de inversión no deberían recetarse sin tener en cuenta la situación de cada inversor: Sin saber si esos activos financieros en un banco concreto son una parte importante o ínfima de sus patrimonios, si están sobrecargados o no de inmuebles, si obtienen rentas fijas, inmobiliarias, corporativas o laborales más o menos cuantiosas, si su capacidad de ahorro es nula o abundante, si su nivel de gasto familiar es cuantioso o austero en proporción a sus activos, si realizan donaciones filantrópicas, si su situación familiar tiene que afrontar obligaciones económicas crecientes como por ejemplo atención a enfermos y/o personas mayores, si su interés se centra en el crecimiento patrimonial, en las inversiones de uno u otro tipo o en el disfrute de sus recursos, si sus objetivos vitales son abordables en sus actuales situaciones patrimoniales, si quieren legar sus bienes de una forma u otra (todo un mundo), si tienen mayor o menor aversión a la fiscalidad (otro mundo), y un larguísimo etc. No obstante, las consignas bancarias además de ser eso, consignas, sólo tienen en cuenta el peso financiero de sus clientes en la propia entidad financiera. Ignoran sistemáticamente el patrimonio inmobiliario y el empresarial, y por supuesto les importa un rábano la futura progresión de éstos, a no ser que puedan en el futuro convertirse en cash y engrosar la cuenta bancaria en la entidad para la que trabajan.

Hace unos días, el director regional de una entidad bancaria privada me comentaba que estaba muy desanimado porque acababa de visitar un "cliente de 11 kilos" (probablemente esa Familia tenía un patrimonio mucho mayor, pero eso a él no le incumbía), que sólo quería mantenerse en depósitos durante un año, ni siquiera exigía extratipos significativos. Al director regional se le veía muy desanimado, probablemente le están comiendo vivo los benchmarks de las cuentas de resultados por cliente que debe cumplir. Y si no lo consigue, la entidad quizá tome medidas drásticas que no gustarían a las sucursales que él dirige. Continuó diciéndome en un tono absolutamente abatido:

-"Me ha dicho que para estar en depósitos no necesita ningún asesor que le caliente la cabeza y me ha pedido que no le llame para proponerle más alternativas de inversión. A vosotros como family office os debe pasar lo mismo, ¿verdad?".

Le respondí, por enésima vez, y con todo el cariño y la delicadeza que fui capaz:

-"Tu trabajo y el nuestro, mi querido amigo, no son exactamente iguales..."

En cuestión de criterios y visión de la gestión patrimonial, sigue existiendo un abismo entre casi todos los asesores y los propietarios de patrimonios que, lamentablemente, en la mayoría de casos sólo se elimina cuando ambos coinciden en una misma figura. Pero claro, no suelen trabajar en banca. Y si lo hacen suelen estar en butacas y despachos inaccesibles para los clientes y/o simplemente no tienen ningún interés en el patrimonio de terceros. Sólo la esencia del Counselling Patrimonial, en sus diversas formas corporativas, puede cubrir esa ingente necesidad existente, que en los tiempos que corren se convierte en una necesidad vital.

martes, 3 de marzo de 2009

Reequilibrio y rentas inmobiliarias.

¿Qué le ocurre a un banco al que más de un 15% de todas sus hipotecas han caído en negative equity? Es decir, que el importe de los créditos hipotecarios pendientes superan el valor actual de los inmuebles que los garantizan, creándose así un tremendo agujero en sus balances. La respuesta quizá sea tabú, pero a la vez lógica: Esos bancos necesitan ayuda externa urgente para mantenerse a flote.

En esa situación se encuentran entidades como el grupo Lloyds y HBOS, aunque me temo que habrían muchas más que las declaradas si se actualizaran las tasaciones de los inmuebles con rigor y realismo. Lo peor de todo es que esa situación empeorará y mucho, ya que los precios inmobliarios seguirán cayendo fuertemente. No puede ser de otro modo. Los crecientes embargos no van a ser guardados en el armario de los fiambres porque las entidades necesitan transformarlos urgentemente en dinero. Por lo tanto saldrán al mercado multiplicando así la oferta inmobiliaria. Y cuando eso sucede, los precios sólo pueden ir en una dirección. Os recomiendo releer este artículo del pasado noviembre titulado "Invertir en Recesión y Depresión", porque es tan vigente como el primer día, a pesar de haber transcurrido 4 meses.

A pesar de esa evidencia (si es que podemos considerar evidente alguna consecuencia futura en Economía), hay muchos propietarios sin agobios crediticios que se niegan a vender y evitar así minusvalías futuras. Y la motivación oficial que les lleva a no querer vender sus inmuebles es su actual rendimiento vía alquileres, puesto que casi todos convienen ya en que las plusvalías inmobiliarias están demasiado lejos en el horizonte como para influir en esa decisión. Si calculamos el rendimiento obtenido vía alquileres utilizando el valor real de mercado que hoy conseguiríamos mediante la venta, en muchos casos los rendimientos superan el 8%. Sobre el papel diríamos que se trata de inversiones inmobiliarias más que correctas y que no sería fácil encontrar alternativas financieras seguras para conseguir esas cifras. Pero cuidado, debemos tener en cuenta todos sus riesgos. Tal y como dijimos en "Doctor, tengo inmuebles ¿es grave?": En el escenario depresivo actual, la probabilidad de que el inmueble quede vacante o de que suframos morosidad, aumenta y mucho. Habrá que hilar muy fino para poder dormir tranquilos a medio plazo con el inquilino que ocupe nuestros inmuebles y que nos debe mantener las rentas. Su negocio y/o economía doméstica probablemente se vaya a ver afectado también por la crisis, dificultando así su continuidad como arrendatario, o al menos como inquilino solvente. También debemos ser conscientes de que aumentará la oferta de inmuebles en alquiler: Inversores que compran propiedades pseudo-gangas para alquilar y generar rentas (peligrosa práctica en mercados bajistas si no son inmuebles absolutamente primes), segundas y terceras residencias cuyos propietarios necesitan alquilar y que hasta ahora se mantenían para uso propio, promociones inmobiliarias reconvertidas durante la construcción por la previsible incapacidad de venta, particulares menos acuciados por las deudas que se lanzan al mercado de alquiler a la espera de que los precios de venta alcancen de nuevo el valor en el que mentalmente se anclaron, además de los que salgan al mercado de alquiler después de procesos de embargo bancarios en orígen.

Por supuesto el valor de venta también caerá. Y podremos en el futuro realizar todavía algún calculo de rentabilidad, mezcla del avestruzamiento y de una visión anclada en la Disneylandia de donde venimos, si nuestro inquilino sigue pagándonos aún una renta como las actuales, mientras el precio vaya cayendo otro 30%. Alguno quizá supere rentabilidades de 2 dígitos con espectacular facilidad. Pero no nos engañemos, esa situación será temporal e inestable y buscará su reequilibrio mediante la caída de la renta, ya que el aumento de los precios inmobiliarios no lo concebimos mientras la depresión esté con nosotros. Es un fenómeno comparable al que ha ocurrido con los dividendos de la banca (SAN.MC) respecto al precio al que cotizan sus acciones. Algo inestable, circunstancial y temporal a pesar de que en el caso de los bancos se pretende prolongar este desequilibrio para recuperar desesperadamente la confianza perdida de los accionistas.

Aún así, algunos inversores siguen comprando acciones en base a los dividendos pasados, del mismo modo como otros buscan inversiones inmobiliarias basándose en alquileres también en vías de extinción. Pero no deberían olvidar que el Universo tiende al reequilibrio y que Darwin juzgará la supervivencia de sus patrimonios sin favoritismos respecto a otros con distintos criterios de inversión patrimonial. A corto y medio plazo, cuando ese reequilibrio llegue, esos patrimonios inmobiliarios habrán disminuído casi tanto como algunas inversiones mobiliarias o como el patrimonio empresarial en tiempos de crisis. Recomendamos vívamente planificar la estrategia y la progresión patrimonial (en sus tres habituales formas: Financiero, inmobiliario y empresarial) a medio y largo plazo. Son tiempos muy difíciles para los que no lo hagan.

domingo, 15 de febrero de 2009

Vivir a tiempo parcial.

Siempre ha existido una relación directa entre recesión y aumento de empleos a tiempo parcial. Es lógico que en épocas en las que el empleo cae, se sustituyan trabajos de jornada completa por un difícil puzzle de empleos a tiempo parcial, que casi nunca llegan a generar los mismos ingresos que el anterior empleo de jornada completa.

En la multicrisis actual, ese fenómeno se está evidenciando de forma espeluznante, y no presagia más que una depresión muy aguda. Como vemos en el siguiente gráfico de los empleos a tiempo parcial en los EE.UU., la cifra ha superado ampliamente los picos de las recesiones de 1982-83 y del 1991-93. Su inclinación ascendente es digna de la madre de todas las burbujas. Y me temo que ésta no va a estallar, sino que deberemos desinflarla a base de duro esfuerzo y muchos años de penurias. Hasta que salga el sol de la expansión económica y comencemos a dejar atrás el dantesco escenario que nos rodeará.


Este fenómeno del aumento del trabajo a tiempo parcial se traduce implacablemente en una reducción sustancial de los ingresos laborales. Pero es que hay muchos trabajadores a jornada completa que, una vez perdido su empleo, difícilmente van a encontrar ni siquiera empleos a tiempo parcial. Bien sea por su edad, por sus condiciones físicas, por su capacitación profesional, por su localización geográfica (que vivan en una zona donde no existan alternativas laborales a tiempo parcial), etc.

En definitiva, tenemos ya ante nuestros incrédulos ojos a una sociedad occidental que se queda en la calle y que empieza a buscar desesperadamente fracciones de sueldos a tiempo parcial para subsistir. El problema es que esos ingresos laborales diezmados no sean suficientes (que en muchos casos no lo son) para que esas familias coman y puedan pagar el alquiler de un piso en el que apelotonarse. Pero otro gran problema es el endeudamiento que estas familias han acumulado durante la reciente era dorada, en la que los bancos y el Sistema les hicieron creer que eran de clase media. Y no hay trabajos a tiempo parcial que puedan soportar una hipoteca, un coche y unas vacaciones de las que todavía se debe la cuota correspondiente al todo incluido. Jamás podrán pagar sus deudas, y deberán centrar sus esfuerzos en trabajar a tiempo parcial exclusivamente para comprar comida y pagar el alquiler durante algunos años. Probablemente mucho más tiempo del que sería deseable y del que pueden soportar las entidades financieras.

La única prioridad ahora para este segmento mayoritario de la sociedad es conseguir engranar algunos trabajos a tiempo parcial para tener techo y comida. El resto de deudas están quedando ya desatendidas. Las entidades financieras se están convirtiendo en pseudo-inmobiliarias. En involuntarios cambiadores de dinero de todos, por gadgets y caprichos superfluos devaluados. Y con balances contables de muy difícil equilibrio a pesar de los presuntuosos beneficios que aún publican.

Empleos a tiempo parcial y morosidad son conceptos que van desgraciadamente de la mano en un escenario de abuso crediticio. Y la que hasta hoy llamábamos clase media se está reconvirtiendo trágica y apresuradamente en clase pobre o baja. Los sueños de millones y millones de personas se están haciendo mil pedazos al tiempo que pierden sus empleos, sus activos hipotecados o debidos, su solvencia y en muchos casos su dignidad. Y no sólo estamos hablando de inmigrantes, ni mucho menos.

Cuando la Economía se desmorona como lo está haciendo, el empobrecimiento social es tan sólo cuestión de tiempo en una tristísima cuenta atrás. Lamentablemente muchos viven ya a tiempo parcial.

sábado, 7 de febrero de 2009

Sálvese usted, no espere a que le salven.


Hace unos días, un lunes, estaba contemplando por la televisión como le hacían preguntas al presidente Zapatero un grupo de ciudadanos en un programa de la 1. Me llamó la atención la actitud de unas personas que le preguntaron cuanto duraría la crisis, llegaron a acorralar al presidente para que les dijera una fecha concreta, ¿un año? se atrevió a aventurar no muy convencido. Necesitaban que el presidente de su país les concretara cuanto tiempo quedaba para pasarlo mal. Todo el resto de preguntas giró sobre la crisis y que es lo que va ha hacer el gobierno para salvarnos de ella.

Recordé algo que leí en un libro que me gustó. El libro se titulaba "Viven" y cuenta el relato de los sobrevivientes a un accidente aéreo en los andes en 1972. En el libro explican algunos supervivientes que al principio se limitaron a esperar a que les vinieran a rescatar, pero que solo cuando se dieron cuenta que nadie vendría a salvarlos decidieron salvarse a sí mismos, y algunos lo consiguieron. Esta actitud es muy importante.

Para patrimonios pequeños, para personas que dependen de sus ingresos y que estos están en la cuerda floja yo les diría, no pierdan el tiempo haciendole preguntas al presidente Zapatero, no esperen que venga el gobierno a salvarlos, sí, ya se que hay un agravio comparativo bárbaro respecto a los rescates de los bancos pero no sirve de nada lamentarse. Hay que ponerse de pie en seguida y empezar a andar para salvarse.
En nuestro trabajo del día a día observo muchas y diferentes actitudes frente a esta situación que vivimos, casi podría diagnosticar, antes de leer ningún informe, la situación patrimonial de un nuevo cliente basándome exclusivamente en la conversación inicial que mantenemos en la bienvenida a nuestro despacho, los hay que se han quedado paralizados ante unos hechos nunca imaginados y son presa facil de comerciales de productos milagro y los hay que se han movido buscando, estudiando la mejor manera de que su patrimonio salga lo menos perjudicado posible. A unos hemos de ayudarles a ponerse en movimiento y a otros ya en movimiento solo hemos de indicarles el camino correcto a veces incluso desandando algo lo andado.

Me gustaría ilustrar este tipo de actitud necesaria en la vida con el ejemplo de alguien a quien admiro: Carlos Barrabés.

Carlos Barrabés es un montañés de Benasque (Huesca). Para quien haya frecuentado las montañas podrá estar de acuerdo conmigo en que un montañés no es precisamente el tipo de persona en la que uno pensaría al hablar de pioneros de los portales de internet y del comercio electrónico (y lo digo con todo el respeto del mundo) pero Carlos ha llegado a dar conferencias junto a Bill Gates y eso que al inicio Carlos y su hermano José Cristobal solo tenían una pequeña tienda de material de montaña "Allá donde se acaba la carretera.." imaginaros...."Allá donde se acaba la carretera..."...no es una zona prime donde tener un comercio ¿No?... pero fijaros... lo que hace tener esa actitud de la que hablo.

"Entrepecheu": dícese de la persona revestida de arrojo y determinación que no se rinde ni en las épocas de carestía ni ante las bofetadas que da la vida. Este adjetivo no lo encontrareis en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), si no que se pronuncia con frecuencia en el Valle de Benasque (Huesca). Su significado lo conocen quienes aún hablan patués por esta zona de los pirineos donde rodeados de cimas de más de 3.000 metros con frío y nieve hay que ser muy "echao p'alante" para sobrevivir.

"La vida cambia en el mismo instante en que tomamos una decisión nueva" ...¿Os hemos hablado del efecto cluster...?

jueves, 5 de febrero de 2009

WWFF (Will Work For Food)

"Busco Trabajo." Esta es la frase que se está adueñando del mundo occidental, especialmente en España. Empleos perdidos que la coyuntura, por llamar de alguna manera al castigo merecido por todos, se encargará de no sustituir por nuevos empleos. El puesto de trabajo se está convirtiendo apresuradamente en un verdadero lujo que hay que conservar como un tesoro.

No obstante para muchos el trabajo todavía es un derecho que un ente maligno y empresario les niega cruelmente a cambio de unos beneficios avariciosos, y por el que hay que luchar vía protesta, amenaza y presión social.

Para los sufridos parados esa incapacidad para encontrar un nuevo puesto de trabajo es un drama sin paliativos. Sin embargo no todos los que aún conservan su puesto, son conscientes de que tienen una joya de muy difícil sustitución, y muy pocos cambian sustancialmente su esfurzo y productividad para intentar mantener su trabajo. No obstante dicho esfuerzo tampoco garantiza la continuidad, y es posible que el daño empresarial sea tan grave que los EREs o cierres sean devastadores. Y es que para muchas empresas la reacción en la productividad laboral, si ésta se produce significativamente, llega ya demasiado tarde.

El listón para acceder a nuevos puestos de trabajo en el futuro próximo, y ya en el presente, sube día a día. O lo que es lo mismo los sueldos de personal muy cualificado bajan, a la vez que para acceder a puestos no cualificados la competencia es feroz y desproporcionadamente preparada para esas tareas. Oferta y demanda, al fin y al cabo, pero que se convierten en bofetones de realidad acompañados de dramas personales muy duros.

En este escenario leo un artículo de Putabolsa con el diáfano título "Busco Trabajo" que desde aquí quisiera potenciar modestamente. Me parece un texto sincero y honrado, aunque en mi opinión excesivamente derrotista, escrito por parte de alguien que es un referente de los blogs bursátiles en España. Una muestra más de cómo se está poniendo un panorama que viene siendo más que previsible. Os recomiendo que lo leáis y que no os perdáis el casi centenar de comentarios de todo tipo recibidos en el citado post, algunos de los cuales procedentes de los blogueros más prestigiosos de este país. Por mi parte, Cesc, te repito lo que te dije ya en forma de comentario número 59 (aunque sé que no es ese el propósito de tu artículo). Muchos ánimos y hasta pronto. Os dejo con una frase lapidaria de dicho artículo:
"Si eres uno de los que todavia conservan su curro, ya sea una mierda de curro o un lujazo de curro super bien pagado, date por afortunado, creeme."

Putabolsa.