martes, 24 de febrero de 2009

Darwin, Crédito y Keynes

Charles Darwin descubrió, allá por los años 1831-36 que el pico extravagante de una especie de ave que encontró en la islas Galápagos, no era una casualidad caprichosa del azar. Era el resultado de generaciones de adaptación al medio, y sólo los más aptos, capaces, adaptados y versátiles sobrevivían. Bajo esta teoría todo encajaba. El mundo en su totalidad funciona bajo esa dinámica de que sólo los más aptos sobreviven lo suficiente para multiplicarse a su imagen y semejanza, generando así de forma automática, lenta pero eficaz la Evolución.

El mundo de los humanos no es una excepción, aunque es cierto que nuestro cerebro ha alterado el concepto de adaptabilidad al medio, y hoy en día los procesos tecnológicos han sustituido en gran parte las limitaciones físicas. Pero aún así la selección natural y la evolución del mundo en la actualidad, sigue fiel al concepto de que sólo los capaces de evolucionar en la correcta dirección tienen futuro.

Esa implacable ley universal ha marcado siempre la diferencia en el mundo empresarial. Las corporaciones bien gestionadas sobreviven e incluso fagocitan a la competencia más débil. Otras, simplemente mueren y desaparecen, incluso dejando a sus creadores en una complicada situación deudora que les impide o dificulta futuros reintentos empresariales. Es decir un proceso perfectamente comparable a la más eficiente selección genética de la naturaleza, donde los menos capaces se extinguen sin continuidad posible. Lógicamente cuando el entorno se vuelve hostil repentinamente, la escabechina es enorme, y sólo unos pocos elegidos superarán la dificultad.

Hoy estamos ante uno de esos tiempos en que el mundo empresarial se enfrenta a una situación muy hostil y relativamente súbita: Reducción drástica de las ventas y ausencia de crédito. En este escenario muy pocas empresas van a sobrevivir si la situación no mejora a medio plazo. La recesión/depresión es un proceso con inercias muy grandes y con pocas soluciones que vayan a cambiar su rumbo de forma ágil. Pero lo peor es que no es suficiente con reducir costes o gastos, porque prescindir del endeudamiento de la noche a la mañana es inasumible para la mayoría. Así, "buenos negocios" están cerrando porque la imposibilidad de renovar los créditos les arroja a situaciones concursales sin remedio. La pregunta que cabe hacerse es: ¿Podemos considerar "buenos negocios" aquellos cuya supervivencia depende de la financiación externa? No en este Nuevo Mundo.

Muchas voces exigen que los bancos vuelvan a generar el flujo crediticio suficiente para que esas empresas que ganaban dinero y que parecían estables, puedan seguir en pie. Parece que es culpa de los bancos que muchas empresas cierren, con los consiguientes despidos y miseria social. Quizá sea una injusticia, pero la realidad es que el entorno empresarial se ha vuelto muy hostil. El resultado es y será devastador, pero los empresarios quizá debamos lamentarnos menos y adaptarnos más al medio hostil en el que nos encontramos. Entre otros motivos porque muy probablemente el flujo crediticio no va a restaurarse en los niveles conocidos jamás, y también porque si lo hace moderadamente va a ser causando un deterioro macroeconómico muy considerable, creando a su vez un entorno también muy hostil para la mayoría de empresas.

Por todo ello, la consigna política y popularmente aceptada que exige a la banca una mayor circulación del crédito, es discutible aunque pueda ser justa. La trampa de morosidad en la que se ha metido la banca (no sólo la española), prestando temerariamente a cambio de inmuebles burbujeantes y solvencias frágiles, se va a ver agravada por los efectos de la propia depresión económica a corto plazo. Hoy la banca presta con cuentagotas, y lo hace por dos motivos: El primero porque los excesos cometidos asustan y el escarmiento es palpable; pero también porque los balances están en caída libre por sus extintos beneficios y, lo que es mucho peor, por su previsible fallida técnica que precisará de ayudas públicas de todo tipo. Materialmente la banca no puede permitirse prestar a mayor ritmo. Aunque quisiera hacerlo. Sus esfuerzos se centran en su propia supervivencia, y les crecen los enanos en forma de morosidad, incapacidad de gestión de inmuebles, caída del beneficio operativo, aprovisionamientos récord, etc.

Por todo ello, parece que Darwin estará más presente que nunca en los masivos cierres empresariales. En este nuevo mundo depresivo un "buen negocio" es incompatible con un endeudamiento ni siquiera moderado, a no ser que los propios accionistas financien la empresa, como está sucediendo en muchos casos. Estas empresas financiadas por sus propios dueños serán la especie que sobrevivirá al medio hostil al que nos enfrentamos, juntamente con las privilegiadas que no precisen endeudarse. De ellas será el futuro. Quizá deberíamos dejar de demonizar a la banca como si tuvieran la obligación de hacer circular ingentes cantidades de dinero (nuestro dinero) para mantener en pie a gigantes con pies de barro debido.

Ese modelo de crecimiento empresarial basado en la financiación externa ha funcionado durante décadas, y el crecimiento ha sido sostenido y espectacular, teorizándose mucho al respecto. Pero parece evidente que quedó atrás, a pesar de nuestra incredulidad. El presente y el futuro será de unos pocos privilegiados que deberán crecer y expandirse a menor ritmo, con apalancamientos muy moderados y unos balances mucho más sólidos. Al menos hasta que seamos capaces de concebir mayores crecimientos que no se basen en el apalancamiento crediticio, que esperemos que esta vez sean más sostenibles. Darwin será implacable con todas las empresas, incluidas entidades financieras, solo que a éstas les echará una mano Keynes.

7 comentarios:

Apymereco dijo...

Esa es la clave de la supervivencia económica de los próximos años.
Porque vamos a ver una subida de tipos de interés sin precedentes en Europa.
Cuando los estados (banca-partidos políticos-seguros) no recauden dinero vía impuestos lo harán a través de la inflación, el interés y los gravámenes fiscales sobre inmuebles

Gurús Mundi dijo...

Apymereco, sin duda el medio va a ser mucho más duro y sólo los mejores van a quedar. La financiación debería inflacionar, pero no estoy tan seguro de que vaya a ocurrir a pesar de que parece lo más lógico. No debemos menospreciar la capacidad de la depresión para deflacionar.

Salud y €.

Anónimo dijo...

"Esa implacable ley universal".

En honor a la verdad (y al método científico") la TEORIA de la Evolución no es más que eso... una teoría...
Por lo demás está claro que muchos han sido empujados, precisamente, valíendose de esa (absurda) teoría ensalzada a Ley Universal a hacer "machadas" y tonterías que ahora hay que pagar.

Ya sucedió con el nazismo, gran valedor y propagandista de semejante majadería -teoría de la evolución- y así nos fué.
Ahora el panorama es claro, con la excusa de una teoría -repito que absurda, improbada y cada día más lejana de la realidad- se van a cometer los mayores crímenes económicos de la Historia.

Estoy de acuerdo en lo que ha escrito pero me sorprende que se apoye en una teoría... repito (aunque parezca pesado olo sea), ABSURDA y DEMENCIAL.
¿Acaso hace publicidad de la teoría, de su propagación? Pues diga eso: Es una teoría, no una LEY y menos Universal.
Sea más prec iso que usted lo hace muy bien y sabe de que habla, no tropiece a estas alturas.

"Ni la carrera es del más rápido, ni la Victoria del más fuerte".
Y esto SI es uan Ley Universal.

Aquí se salvará el precavido porque la cueva de ladrones en que han conmvertido todo esto no da para mas...

Gurús Mundi dijo...

Anónimo, la evolución biológica es algo más que una teoría. Es una evidencia con pruebas científicas. Pero no importa, llámalo como quieras. Acepto pulpo como animal de compañía y "Ni la carrera es del más rápido, ni la Victoria del más fuerte" como tu "ley universal".

Salud y €.

Manager dijo...

El capitalismo empieza cuando varios se tienen que juntar para afrontar una empresa (fletar un barco...) Ahora, en su fase final, el dinero se ha acumulado en unos pocos. Producto de la evolución del capitalismo.

Gurús Mundi dijo...

Manager, lo que dices se parece mucho a una partida de Monopoly que termina en bancarrota o no termina...

Salud y €.

Dabulper dijo...

Para Anónimo, que parece que no tiene ni idea de lo que es la EVOLUCIÖN. Un hecho tan comprobable como que si usted tiene perro, puede verlo en ese animal, que hace menos de 100.000 años no existía, pues ha sido el resultado de la selección humana que ha conducido a su evolución a partir de antepasados lobunos y que se ha comprobado mediante análisis de variabilidad genética que tuvo lugar en el centro de la china actual. ¿También me va a usted a negar la ingente cantidad de fósiles que demuestran que las especies van cambiando con el tiempo?

Sepa usted que la evolución es un hecho, no una teoría, tan innegable como el hecho gravitatorio: usted suelta una piedra en el aire y ésta cae, compruébelo, es un hecho. Luego vino Newton y propuso una teoría, y después Einstein otra, para explicar las reglas de su comportamiento, aunque aún queda por encontrar una teoría que explique su origen.

Darwin propuso una teoría para explicar el hecho evolutivo: la selección del más apto. Una teoría cuestionable en muchos puntos, pero que no deja de tener su validez en otros. Y principalmente, el descubrimiento del ADN y la transferencia genética a mediados del siglo XX hizo posible la aparición de una nueva teoría explicativa de la evolución denominada Neo-darwinismo.

Usted es un inculto en ciencias y debería informarse un poquito antes de soltar opiniones basadas en la fe...