sábado, 2 de mayo de 2009

El Enigma de Tampa. Hoy hace un año...12 de Mayo de 2008

A continuación os proponemos un enigma que ya planteamos hace un año, y que desgraciadamente algo parecido se habrá dado en la vida real una y otra vez a lo largo de este 2008 y 2009. Espero que os guste y que comentéis dónde fallan los cálculos de nuestros protagonistas hispanos.

"Érase una vez tres jóvenes parejas norteamericanas que trabajaban y residían en tres apartamentitos de alquiler barato, en un mismo barrio de los alrededores de Tampa (Florida). Dos de las mujeres eran cubanas y la otra chica era mexicana. Los maridos de las primeras eran afroamericanos, mientras que la mexicana se casó con un portorriqueño divorciado.

Debido a que tenían una excelente relación entre las tres parejas y que unificando las tres economías podían empezar a pensar en adquirir una casa de propiedad, decidieron hipotecarse con una casa lo suficientemente grande para las tres familias. La casa es ésta:
Spacious pool home, 4BR/2.5BA and 2 car garage. Trayed ceilings in Living and Dining rooms. Huge walk-in closet in Master bedroom. Eat-in Kitchen with all appliances, including clothes washer & dryer plus water softener. Walk to neighborhood play park. T ile in all traffic and wet areas. Formal Living and Dining rooms, both with trayed ceilings. Galley Kitchen features breakfast nook overlooking pool & trussed roof lanai. Kitchen is tiled, has gas range, walk-in pantry, 42 inch maple cabinetry, wrap around snack bar. All appliances included. Spacious Family room with wall for your wide TV. Master bedroom has trayed ceiling and a huge walk-in closet. Master bath has 2 wash basins, cultured marble counters, large garden tub, and a separate shower with bench seat. Secondary bedrooms are spacious, with fans and light in all. Inside laundry room with utility sink. Hot water heater has booster motor for quick response. Pool with auto sweep and safety fence. Outdoor shower poolside.
Su precio: 300.000'-$ o sea 100.000 por familia. Pero como el mercado inmobiliario yankee estaba muy deprimido (yo diría que la depresión llega ya al intento de suicidio), nuestros amigos negociaron un descuento sustancial de 50.000 $, quedando el precio final de la casa en 250.000'-$. Para los no habituados a pensar en pies cuadrados ni en US$ vamos a traducir: 211 m2 por 163.000'- € aproximadamente. Es decir a 773 €/m2.

Por supuesto que habían barrios y casas todavía mucho más baratas, pero nuestras tres familias eran optimistas con su futuro y decidieron pedir a Mr. Cheater, mortgage banker de una amable empresa crediticia llamada Quicken Loans, una hipoteca por el nominal de la casa que hiciese realidad sus sueños para disfrutar del agradable clima de Tampa todo el año, con piscina privada incluida. La quota mensual ascendía a 1.726'97$, o sea 3 partes de 575'66$ por mes y con esa hipoteca a 30 años y un día pudieron pagar al contado la casa al antiguo propietario, que se fue rápidamente a emborracharse al garito más próximo.

Gracias al descuento conseguido y como cada pareja había pedido una hipoteca solidaria de 100.000'-$, nuestros amigos tenían 50.000'-$ sobrantes de su presupuesto inicial que decidieron aplicar y repartirse de la siguiente manera: 20.000 los pusieron como fondo común y los dedicaron al pago de gastos, comisiones e impuestos de la transacción, acondicionamiento de la casa y el mobiliario. Por otro lado los 30.000 restantes los repartieron equitativamente a razón de 10.000 para cada pareja. Con este dinero decidieron cambiar los 3 viejos coches que las tres parejas arrastraban hacía años.

Así, con sus tres nuevos coches usados en su flamante nuevo garage usado y su flamante nueva casa usada, amueblada y acondicionada con esos 20.000'- $ procedentes de la hipoteca y que puesieron en un fondo común, comenzaron una nueva y anhelada vida repletos de ilusiones.

Eran inmensamente felices en su nuevo hogar y con sus nuevos coches. Trabajaban duro y merecían esa calidad de vida, pero ahora debían soportar más gastos y obligaciones de las que nunca habían tenido. Mr. Cheater ya les advirtió que sería implacable con los retrasos en el pago de la hipoteca. Si querían seguir beneficiándose del irrisorio tipo de interés del 5 5/8 no podían fallar ni un solo mes, de lo contrario... Nuestras tres parejas le estaban muy agradecidos por su interés y amabilidad a la hora de concretar los detalles de la conden... digo de la hipoteca. Sin él no habrían hecho posible su sueño de casa ni de coche. ¡Qué gran tipo el Sr. Cheater!

Al cabo de unos días, en el porche de su flamante piscina, empezaron a echar cuentas y a discutir entre ellos. Algo no encajaba en sus cifras. La chica mexicana y su esposo portorriqueño empezaron a desconfiar de las hermanas cubanas, que se habían encargado de negociar con Mr. Cheater. Argumentaban que las tres familias se habían endeudado por 100.000'-$ cada una, pero se habían gastado 10 mil en un nuevo coche usado. Por lo tanto una vez descontado el dinero que se repartieron para cambiar sus viejos coches, su aportación neta a la casa era sólo de 90 mil. Es decir 90 mil por 3 parejas, igual a 270.000'-$, que sumados a los 20.000'-$ de impuestos, gastos, muebles y acondicionamiento de la casa, les daba un total de 290.000'-$. Y sin embargo (o con él) el amabilísimo Mr. Cheater había hipotecado sus vidas por valor de 300.000'-$!!!

Las hermanas cubanas, quienes se ocuparon de realizar los trámites hipotecarios con Quicken Loans echaban cuentas una y otra vez jurando y perjurando que ni ellas ni sus esposos se habían quedado con esos 10 mil dólares que descuadraban de sus cuentas. La tensión entre el portorriqueño y los afroamericanos aumentó peligrosamente. También sospecharon del Sr. Cheater, al que fueron a visitar para intentar aclarar el conflicto, pero lo único que consiguieron fue la desconfianza y las amenazas de embargo de Bill Emerson (Chief Executive Officer), jefe supremo de Mr. Cheater.

Revisaron las facturas de los 3 coches, de los muebles, del aire acondicionado, de los impuestos y de los gastos y comisiones de Quick Loans. Todo parecía correcto pero cada día que pasaba, la desconfianza entre ellos aumentaba hasta el extremo que dejaron de hablarse. La convivencia en la que fue la casa de sus sueños se convirtió en una pesadilla. Incluso la forma de aparcar los tres coches en el inmenso garage era motivo de disputa feroz, y cada día amanecían con alguna rayada o golpecito sospechosamente nuevo.

Quizás por sus estados de ánimo en tensión constante, una de las hermanas cubanas y su cuñado perdieron sus puestos de trabajo. Malvendieron uno de sus coches para paliar el problema económico, ya que cada mes les costaba más hacer frente a sus 575'66$. Pero al cabo de pocos meses no pudieron pagar puntualmente a Mr. Cheater y recibieron la primera amenaza de embargo. Acordaron poner la casa a la venta, no sin una previa violenta pelea entre el portorriqueño y el afroamericano en paro. Pero el intento de venderla y saldar su hipoteca fue inútil, la misma inmobiliaria que les vendió la casa sólo les pasó una solitaria oferta de un inversor por 135.000'-$ cash.

Mr. Cheater perdió su puesto y hoy trabaja como jefe de sala en el Casino del Hard Rock Hotel de Seminole. Por su parte, nuestras parejas protagonistas tuvieron que volver a las afueras de Tampa para alquilar unos pisos aún más baratos que los que dejaron atrás hace sólo un año. Esta vez tan solo necesitaron dos apartamentos, ya que una de las hermanas cubanas se divorció y se instaló junto con su otra hermana y su marido afroamericano que todavía seguía sin trabajo. De hecho mantenía una secreta relación hacía años con su cuñado, pero ni su hermana ni su ex-amiga mexicana nunca sospecharon nada.

Una tarde, al cabo de unos años, mientras nuestro amigo portorriqueño veía jugar a su esposa mexicana con si hijita de tres añitos con un infantil rompecabezas, exclamó entre carcajadas: ¡Ya sé lo que pasó con los 10.000'-$ que nos faltaban cuando compramos la casa, mi amol!

Supongo que la mayoría de vosotros también lo sabéis. Los que no lo tengan claro, deberán esperar a leer vuestros comentarios."

Hay dos cosas infinitas: La Estupidez Humana y el Universo. Pero de éste último no estoy seguro.

Albert Einstein.

2 comentarios:

Fco. B. dijo...

las tres familias se habían endeudado por 100.000'-$ cada una, pero se habían gastado 10 mil en un nuevo coche usado. Por lo tanto una vez descontado el dinero que se repartieron para cambiar sus viejos coches, su aportación neta a la casa era sólo de 90 mil. Es decir 90 mil por 3 parejas, igual a 270.000'-$, de los que restados (no sumados) los 20.000'-$ de impuestos, gastos, muebles y acondicionamiento de la casa, les daba un total de 250.000'-$, "invertidos" en la vivienda.

Gurús Mundi dijo...

Elemental, querido Fco. B. Las cifras de 20.000 y 30.000 son las que llevan al equívoco.

Salud y €.