jueves, 24 de enero de 2008

El Circo de la Bolsa.

¡Bienvenidos al maravilloso mundo del Circo de la Bolsa!

Pasen y vean: Aquí encontrarán un mundo de emociones fuertes. Con auténticas fieras salvajes que les harán estremecer con sus rugidos y zarpazos, ilusionistas que nos dejarán boquiabiertos con trucos mágicos, equilibristas en la cuerda floja, contorsionistas con posturas inhumanas, escaparatistas que se liberarán de trampas imposibles y, cómo no, payasos que nos harán reír a carcajadas.

Sólo unas cuantas sesiones. Improrrogable.

Después de disfrutar del espectáculo (a algunos niños les aterra), vamos a hablar de Economía. De las reflexiones que se están produciendo y las conclusiones a las que los analistas llagarán en los próximos días en el Foro de Davos.

Este año el foro llega más oportuno que nunca y cuyo objetivo es "mejorar el estado del mundo". El profesor suizo Klaus Schwab fue el precursor de estos encuentros que originalmente discutían estrategias comerciales, y se ha convertido en el verdadero Foro Económico Mundial.

Algunas ideas muy interesantes se han contrastado entre sus asistentes, he aquí algunos ejemplos:

La misión de la FED: Las decisiones de intervención y de política de tipos no tienen como objetivo salvar a los Mercados de un Crack, sino salvar la Economía. A menudo muchos confunden una cosa con la otra. Es como no distinguir el sexo del amor, aunque tengan relación, todos sabemos que es muy peligroso confundirlos.

Otra reflexión muy interesante que se está discutiendo en Davos es la recesión real (que no técnica) en la que parece estar ya la economía en general. La gran incógnita es descifrar cuan profunda es y cuantos países van a verse afectados. Una vez acotada su intensidad y alcance, será el momento de preocuparse por su duración, pero eso vendrá luego.

La FED, como hemos visto, está tomando las medidas de emergencia que marca el manual de instrucciones de la Economía: Bajadas de tipos importantes, a la vez que ayudan con medidas económico-fiscales a los sectores más apurados, además de las que veremos próximamente. La Reserva Federal se ha arremangado y está achicando agua a la vez que ha activado el protocolo de emergencia.

El barco vecino europeo observa desde la distancia. Lejos de comprobar la seguridad de su propio barco y temer el oleaje que le provocaría el hundimiento del transatlántico americano, sigue proclamando que no va a tolerar inflaciones y amenaza con subidas de tipos. No sólo Trichet sino también el resto de mandatarios europeos, niegan la recesión. Como si la propia negación fuera suficiente para achicar el agua. Niegan la afectación inmobiliaria teniendo en sus bodegas burbujas como la española y la irlandesa. El BCE pronto tendrá que recurrir al manual de instrucciones para situaciones de emergencia recesiva, pero parece evidente que lo hará tarde y mal. No parece dispuesto todavía a arremangarse como la FED, pero el agua no se achica hablando sino actuando.

Davos es tan oportuno que quizás abrirá los ojos a las autoridades europeas para que dejen de pensar en el Circo de la Bolsa y se centren en los problemas reales de la Economía global. Si no están por la labor, el Circo saldrá de la carpa para campar por las calles de la ciudad. Y los contorsionistas, equilibristas, ilusionistas, fieras y payasos, dejarán de ser un espectáculo para convertirse en pesadilla surrealista.

Pasen y vean, aunque siempre nos quedará Davos.

4 comentarios:

bigfredi dijo...

Yo tengo una duda cuando se plantea que hay que bajar los tipos.

Desde mis limitados y totalmente amateur conocimientos de economia...

Todo este lío se hereda tras haber una crisis causada por el estallido de las punto com y el ataque del 11 S con fuertes bajadas de tipos llevando el precio del dinero a minimos históricos y fomentando con ello un endeudamiento masivo que genera una burbujas que ahora empiezan a reventar.

Al mismo tiempo todo se cimenta en producir cada vez más en asia y mediante esa bajada de costes tener una baja inflacion a pesar de los bajos tipos de interes e incrementando el consumo mediante la liberacion de equity de todos esos productos que sufren una revalorización que no se daría si no fuera por el exceso de liquidez.

Después de haber traido del futuro mediante prestamos todo el dinero que se podía y sin margen para generar más a partir de los assets que tenemos, el consumo se empieza a frenar y hay que empezar a pagar todo ese dinero y... no hay.

¿Exactamente como ayudaría bajar los tipos? ¿Otro poco de gasolina para apagar un fuego?

Además ahora China quiere que sus trabajadores suban su sueldo el IPC... osea, ahora que la mayor parte de los objetos de consumo diario se fabrican allí, sus costes van a subir, exportando inflación a todo el planeta. Por si fuera poco, además al subir sus sueldos aumentará su capacidad adquisitiva compitiendo con otros paises por bienes de consumo y por tanto aumentando los precios... más inflación.

Y con ese panorama se defiende que bajar los tipos ayudaría a salvar... ¿qué? ¿las empresas endeudadas en bolsa? ¿a cambio de qué?

No quiero que esto parezca mera critica, es más bien intención de entender como eso ayudaría a recuperar una economía que parece haber generado una dependencia del dinero barato que parece más bien vicio. Y tiene pinta de que la desintoxicación va a ser complicada, porque la política de Bernake de darle más droga al yonky no parece una solución.

Me gustaría saber cuales son esos mecanismos que dada la situación permitiran salvar la crisis con una bajada de tipos.

Gurús Mundi dijo...

Hola Bigfredi, creo que esta crisis global hay que mirarla desde el punto de vista de minimizar sus perjuicios, en lugar de pensar qué medidas hay que tomar para transformar la crisis de nuevo en crcimiento sano. Es decir, el descenso de tipos no va a tener unas conscuencias balsámicas previsibles. Pero lo que debemos tener claro es que un aumento o incluso el mantenimiento de los niveles actuales, le harían mucho más daño a una Economía recesiva. Por ponerte un ejemplo gráfico, si estás construyendo un castillo de naipes y llega un momento en que tu obra se tambalea o incluso comienzan los indicios de desmoronamiento, ¿cuál sería tu reacción lógica? Tu primer pensamiento no sería cómo ajustar las cartas que corren peligro para poder continuar sobreponiendo más y más naipes encima de ellas, sino que tu primera acción sería intentar resguardar o salvaguardar la mayor parte del castillo de naipes del colapso total. Algo parecido se intenta con la bajada de tipos. No están nada claras las consecuencias balsámicas, ni tampoco muy definidos sus efectos curativos, pero mucho peor sería no suavizarlos.

Puedes leer algo más sobre esta reflexión en este artículo del mes de octubre.

Gracias por tu comentario.

Salud y €.

bigfredi dijo...

Comprendo la analogía, pero eso al fin y al cabo es como se procedió tras el estallido de la última burbuja y de aquellos polvos, estos lodos.

Entiendo que eto puede ser un parche, pero como comentaba antes, la solución tarde o temprano tendrá que pasar por desenganchar a todos esos sectores de la droga de los bajos tipos de interés. Darle un chute más sólo alargará un poco más el proceso, dificultará más la desintoxicación y empeorará la salud general (vease inflación o estabilidad económica).

Esta claro que como solución es más rápida y menos dolorosa, pero realmente ¿es una solución a algo o estaremos aquí de nuevo e 5 años y con peor situación general?

Un saludo y gracias por la respuesta.

Gurús Mundi dijo...

No sé si en cinco años lograremos desengancharlo de la droga como tú dices, quizás no. Pero la metadona se utiliza porque no hacerlo tendría consecuencias fatales. Sigues priorizando la curación cuando ahora mismo la prioridad es evitar el colapso recesionista y bancario. No se sabe cuál es el mejor remedio, pero sí parece claro lo que empeoraría las cosas.
Espero que algunas elecciones se hayan aprendido, como por ejemplo las titulizaciones de los financos que compraban los inversópatas. Y mejorar los hábitos sanitarios ayudará a tener una mejor base dentro de cinco años para afrontar el reto de la curación.

Salud y €.