viernes, 11 de enero de 2008

Juan Palomo...cuando yo compro caen a plomo.

Ya son más de 30 los bloggers de Rankia. Esto es un aliciente para los que tenemos el privilegio de escribir en este escenario económico y financiero. Además podemos disfrutar escribiendo contenidos que, nos consta, interesan y ayudan a muchos inversores. Es la grandeza de los blogs financieros. Algo que crece y crece sin que el Establishment económico y periodístico lo pueda remediar, aunque sí criticar o incluso demandar. Y quien quiera poner puertas a este campo pierde el tiempo y el prestigio.

La proliferación de blogs, wikis y publicaciones financieras virtuales en general tiene un efecto de popularización de la economía brutal. Cualquier aficionado al tema tiene a su alcance infinidad de sitios donde aprender, pero también donde pervertir y contaminar sus conocimientos de inversión. Internet es así, con sus virtudes de libertad y sus defectos de peligrosidad. Esto no es una Universidad donde la docencia está reglada, donde hay que acreditar un pasado académico y/o superar pruebas de acceso. Esto es como la calle de un barrio, eso sí un barrio financiero. Es como la vida misma, donde encontraremos gente mal educada que preferiremos eludir o inversores/asesores mediocres que supondrán una mala influencia. Veremos sitios web de instituciones financieras con flamantes neones virtuales, chiringuitos modestos o incluso verdaderos burdeles financieros que prostituyen a sus empleados para que limpien los bolsillos de los inversores más cándidos y/o viciosillos, a cambio de servicios de asesoramiento y brokerage más que guarrindongos. Cualquiera puede dar consejos sobre cómo invertir, incluso los que lo hacen muy mal, ganen o pierdan. Pero en la Calle se puede aprender incluso más que en la Universidad. No obstante también encontraremos Amigos, Analistas, Gurús, Colegas, Asesores, Brokers, Aprendices, Maestros, Aficionados, Especialistas y hasta Counsellors de los que obtendremos muchos beneficios, no sólo económicos. Parafraseando una comparación de mi admirado JMDV en que decía que "la Coca-Cola es el Moët de los pobres", yo diría que los blogs financieros son la Universidad de los pequeños inversores.

Bienvenido sea, pues, el mundo de las finanzas a través de un medio tan popular, libre e interactivo a pesar de sus inconvenientes y peligros. En mi balanza pesan mucho más sus virtudes que sus defectos. Y si no que se lo pregunten a la mayoría de jóvenes que comparten y aprenden experiencias y lecciones a través de estos blogs. Algunos tendrán malas experiencias por haber conocido, leído o aprendido malas artes que les habrán perjudicado. Pero, ¡caray, también nos han perjudicado algunos de nuestros profesores a lo largo de nuestra etapa de formación! Es el precio que hay que pagar por universalizar el conocimiento financiero, la globalización de las experiencias de inversión, etc. Gracias a este fenómeno imparable el Establishment financiero recibirá más y mejores críticas, y no tendrá más remedio que mejorar en todos los sentidos.

No obstante es cierto que esta facilidad para acceder a métodos autodidactas puede inducir a temerarios "Juan Palomo... cuando yo compro caen a plomo!" Creyéndose autosuficientes y ahorrando las máximas comisiones posibles, no lograrán invertir mejor. Pero algunos sí estarán capacitados para invertir por sí solos con los conocimientos a los que supieron/pudieron acceder académicamente, si añaden lo bueno que la red les ofrece. Lamentablemente esta inducción a invertir a lo Juan Palomo es temeraria para muchos (yo diría la mayoría), que no alcanzarán el nivel mínimo para no salir cíclicamente malparados de la jungla de los mercados, a pesar (o a veces a causa) de lo que puedan aprender online. Sólo si aprenden de sus errores y no se arruinan definitivamente se irán curtiendo con el tiempo los más capaces.

A pesar de todo, repito que en nuestra opinión los beneficios superan los inconvenientes. Modestamente intentamos contribuir a asesorar desde nuestra experiencia para que los lectores puedan evitar algunos errores en sus planteamientos patrimoniales, y puedan mejorar evitando alguna cicatriz. Con toda probabilidad el resto de bloggers tienen motivaciones semejantes y no creería que los ingresos por publicidad fueran la motivación de ninguno de los de Rankia, como parece mal pensar alguno. Ingresos a los que, por cierto, este blog siempre ha renunciado y que ni siquiera sabríamos cuantificar. Sería absurdo asesorar filantrópicamente a inversores pequeños y medios, y a la vez compartir con Rankia los ingresos publicitarios. Pensamos que es mejor que este dinero contribuya a mantener este barrio financiero donde podemos todos compartir libremente consejos y experiencias. Algunos útiles y otros contaminantes, pero todos ellos bienintencionados, libres y accesibles.

La Coca-Cola es el Moët de los pobres como decía JMDV, pero en algunos blogs financieros podemos encontrar autentico Moët Chandon en vasos reciclables de Coca-Cola.
Brindo por Juan Palomo, su prudencia, humildad y también por la honestidad e independencia de sus futuros asesores.
Y prefiero mil veces hacerlo con Moët en vaso de Coca-Cola que con espumoso barato en elegantes botellas y copas de cristal fino.