martes, 8 de enero de 2008

El billete de 50 dólares y el efecto Clúster

No hace muchos días recibí un mail, en medio de un montón de spams, que despertó mi curiosidad, se trata de una historia titulada “el billete de 50 dólares”. En lugar de intentar resumirla y hacer que la historia pierda su verdadero sentido, he considerado mas oportuno transcribirla íntegramente :


“ Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reune con su amiga Marisa en un bar a tomar un café.
Deprimido descargó en ella sus angustias...que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...todo parecía estar mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 dólares y le dijo:

- Alfredo, quieres este billete ?

Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:

- Claro Marisa...son 50 dólares, quién no los querría ?

Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle:

- Y ahora igual lo quieres ?

- Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas.

Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.

- Lo sigues queriendo ?

- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva todo su valor...

- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido...lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

Alfredo quedó mirando a Marisa sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:

- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal...pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!

Le dio un beso en la mejilla a Alfredo -quien aún no había pronunciado palabra y levantándose de su silla se alejó con su atractivo andar con rumbo a la puerta.

Alfredo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada energía llamó al mozo para pagar la cuenta..."

Curiosa historia no?

No se quién era el remitente, ni cuales eran sus intenciones al enviarme esta historia. Quizás se trate de algún tipo de ONG, o de un grupo religioso-moralista que intenta levantar los ánimos de los internautas en época de fiestas navideñas.

El hecho es que al leerla me sentí identificado con Marisa por la labor que junto con mi socio y gran amigo GurusMundi creemos estar haciendo con este blog, (O por lo menos es lo que nos hacen creer las consultas y mails que recibimos a diario fruto de nuestros posts).

El objetivo de Marisa no era otro que hacer que su amigo Alfredo se diera cuenta de que por mas arrugados, pisoteados, deprimidos que nos encontremos, nuestro valor intrínseco no varía; desde este blog no intentamos hacer otra cosa mas que planchar, limpiar, y ordenar todos los billetes de 50 dólares de aquellos clientes que han querido que les ofreciéramos nuestros servicios.

El estado en el que se encontraba Alfredo antes de verse con Marisa, era un entorno emocional negativo en el que cualquier decisión que hubiera tomado, hubiera acentuado su situación adversa, porque nuestro entorno, positivo o negativo, marca el signo de la evolución de nuestras decisiones, es lo que denominamos Efecto CLUSTER.

Efectivamente, si tomamos decisiones inconvenientes sobre nuestra riqueza, esta menguará y afectará de manera negativa a las relaciones familiares y sociales. Este efecto Cluster negativo nos alejará cada vez más del bienestar, del análisis correcto para tomar decisiones y en definitiva de la rentabilidad y de la felicidad.
Este espiral negativo nos acabará afectando también a nivel personal, predisponiéndonos aún más a cometer errores fatales para nuestros activos.

Mientras que si conseguimos iniciar este efecto Cluster con unas decisiones óptimas respecto nuestros activos, estaremos en pocos meses en un escenario positivo que mejorará día a día. Si disponemos de una proporción correcta de activos efectivos dentro del total patrimonial, podremos aprovechar oportunidades puntuales para optimizar nuestros activos inmobiliarios. Esto hará que nuestra rentabilidad efectiva mejore, retroalimentando así todo el proceso financiero con rentas fijas cada vez más abundantes y un patrimonio inmobiliario más cuantioso y de mejor calidad. Este incremento patrimonial global nos permitirá, a la vez, contratar y subcontratar los mejores profesionales especialistas en cada materia necesaria para la óptima gestión de la Fortuna.

El Concepto Universal CLUSTER, como ley, es esencial en disciplinas tan diferentes como la genética, la astronomía o la evolución de las especies. Este concepto optimiza la evolución y selección natural acelerando los procesos, tanto para el progreso como para la extinción, también en el mundo financiero.
Pero este Efecto Cluster, que ha traído a tantas y tantas empresas a la cima del mundo económico, no sería gran cosa si no pusiéramos aún más énfasis en aplicar este mismo concepto en el plan Personal, Social y Familiar.

La experiencia profesional nos da evidencias que a menudo las relaciones familiares y personales en un entorno de riqueza no son siempre fáciles ni armoniosas.

Por ello es tan importante un efecto Cluster en este entorno Global de Cliente/Riqueza/Felicidad/Seguridad. El paso del tiempo hará el resto y los resultados a medio y largo término serán absolutamente espectaculares.