miércoles, 8 de abril de 2009

Orientarse en el Caos (II).

(Continuación del artículo anterior)

Pero ¿qué puede hacer el ciudadano de a pie en este dramático y a la vez apasionante proceso? Como tú bien dices, DJ, deberíamos intentar en la medida de nuestras posibilidades ser parte activa y no pasiva en este escenario. Opinando, actuando a nuestra escala. Y lógicamente intentando mantener nuestro patrimonio al márgen de pérdidas de valor. Estando muy atentos para poder beneficiarnos de alguna oportunidad, que pasará ante nuestros ojos mimetizada como nunca entre las noticias y acontecimientos nefastos del día a día. Si mantenemos nuestra cabeza y nuestro patrimonio fríos, al márgen de pérdidas y ajenos al estrés de la afectación negativa, estaremos en la mejor disposición para diseñar y aplicar la estrategia más conveniente en cada momento. Vamos a necesitar estar libres de las minusvalías que están afectando al 99,9% de patrimonios, tanto en inmuebles, como en empresa o en inversiones financieras. Sólo así podremos mantener la capacidad óptima de análisis que necesitaremos para procesar unos acontecimientos que jamás habíamos imaginado y a la vez encontar algún diamante entre la arena. Y sólo así podremos también paliar los cuatro problemas que citas en tu artículo: Falta de objetivos claros, de perspectiva, y ausencia de rigor y espíritu crítico.

Llegados a este punto podemos equivocarnos una y otra vez. Algunos tendrán mayor acierto y/o suerte que otros, pero si hemos partido de una base en la que nuestro patrimonio queda al margen de las minusvalías que sufren día a día la mayoría, si conseguimos pertenecer a ese 0,1% de patrimonios que tienen liquidez y no sufren pérdidas de valor en sus activos empresariales ni en los inmobiliarios, estaremos en una situación muy privilegiada para afrontar esta Nueva Era. Si por el contrario sufrimos el sedentarismo patrimonial, análisis estratégicos erróneos, y perdemos valor en inmuebles, empresas y también en nuestras inversiones financieras, posiblemente no sobrevivamos (patrimonialmente) para poder gestionar nuestros activos con unas nuevas reglas de juego y un nuevo tablero.

Antes de que alguien lo pregunte, recordaré que la receta para mantener un patrimonio al margen de las pérdidas inmobiliarias, financieras y empresariales deberá diseñarse a medida de cada familia. No obstante podemos mencionar que el sentido común nos dice que debería evitarse la tenencia de inmuebles en mercados como el español, la de empresas endeudadas y/o con escasa ventajas competitivas en este entorno de crisis, o la asunción de riesgos financieros que pueda derivar en pérdidas significativas. Esto es fácil de decir pero de ardua y compleja ejecución.


En la mayoría de casos es un proceso de muchos meses, pero que debería haberse iniciado ya desde hace año y medio, cuando el sistema financiero mundial crujió como nunca y cuando las pérdidas eran más asumibles. Fijaos en las fechas de los artículos en los que advertimos desequilibrios nunca vistos; o cuando denunciamos el hundimiento inmobiliario; o incluso cuando la bolsa sufrió sus primeras convulsiones que popularizaban el grave estado de salud del Sistema que muchos de nosotros ya empezamos a conocer desde el verano del 2007. Dices que no conoces a nadie a quien la crisis no le haya pasado factura, que haya conseguido mantenerse al margen de minusvalías patrimoniales. Te diré que la mayoría de nuestros clientes lo han conseguido o están en proceso de ello, sin embargo una minoría sólo lo han conseguido parcialmente debido a la especificidad del patrimonio o a la falta de decisión, agilidad y determinación para adaptar sus activos a las necesidades del momento. Pero es totalmente cierto que estos clientes de CFO suponen una excepción y que la mayoría de mortales siguen deambulando como zombis, perdiendo valor patrimonial sin ni siquiera ser muy conscientes de ello. Desde este blog intentamos abrir los ojos a aquellos que no nos conocen personalmente, y lo venimos haciendo con un bagaje de más de 250 artículos escritos desde unos meses antes de que se evidenciara la crisis de crédito y se popularizaran términos como subprime, titulización, CDS y un larguísimo etc. Pienso sinceramente que es muy interesante releer lo que publicábamos a medida que el sistema se iba desmoronando.

Lo que comentas de contabilizar las economías domésticas como si de una empresa se tratara es muy parecido a lo que hacemos con los patrimonios y sus respectivos Balances Vitales. Herramienta básica para determinar las necesidades y estrategias a seguir por un patrimonio para crecer a largo plazo y para satisfacer a sus propietarios.

Creo que este artículo complementa convenientemente el anterior dentro de la responsabilidad debida de un artículo que es publicado. Si alguien desea profundizar más en algún tema en concreto, ya sabe que puede contactar vía correo electrónico y realizar cualquier consulta. Espero que nuestros artículos sirvan de orientación en medio del caos del que ya hablábamos hace dos Navidades. Y que se encuentre en ellos ideas y reflexiones útiles para analizar el mundo económico, evitar pérdidas patrimoniales y orientarse en el caos desde la perspectiva del Big Picture y a largo plazo. Incluso en tiempos convulsos la gestión patrimonial no es cómo empieza sino cómo acaba.