sábado, 11 de abril de 2009

RF vs RV.

Sorprenderá a muchos constatar que durante numerosos periodos y durante mucho tiempo hemos vivido décadas en que los rendimientos de las bolsas no han superado a los rendimientos de bonos. Es importante remarcar que no estamos diciendo que sea más rentable invertir en bonos que en acciones, ni tampoco lo contrario, ya que depende básicamente del ciclo que nos haya tocado vivir como inversores. Y debemos recordar que nuestra vida como inversores es corta respecto a los gráficos a largo plazo que pueden emborrachar nuestros sentidos. La capacidad de una generación para generar una riqueza susceptible de ser invertida en bolsa o RF suele estar limitada a unas pocas décadas, suponiendo que seamos capaces de poseer activos, seamos constantes y rigurosos, y además disfrutemos de una larga vida para realizar dichas inversiones. En definitiva, que las circunstancias de la mayoría de mortales impiden que se aprovechen los beneficios a largo plazo de unos y otros mercados, salvo excepciones. Otra cosa es la transmisión intergeneracional de carteras, que suele ser infrecuente y sólo relativamente habitual en enormes patrimonios.

En el siguiente gráfico vemos el comportamiento relativo acumulado de las acciones respecto los bonos en los últimos 207 años. Veremos marcados en lineas horizontales los periodos en que las que las bolsas no superaron su anterior High Water Mark.

También debemos analizar periodos determinados que nos sorprenden más que la simple vista del gráfico. De hecho la vida inversora no es más que pequeños segmentos de gráficos a muy largo muy plazo como éste. Cualquier inversor que hubiera entrado en el mercado de S&P500 entre 1980 y el 2008, y hasta Enero 2009, habría obtenido peores resultados que si hubiera invertido en el bono del tesoro americano a 20 años (20Y T-Bond) también respecto a Enero de 2009. Sorprendente, ¿verdad? Pues aún hay más. Si nos remontamos 40 años atrás, desde 1969, los inversores en bonos a 20 años todavía superarían a los de bolsa hasta el pasado Enero 2009 (y eso que los bonos sufrieron una época muy mala durante los años 70).

Como observamos en el gráfico, de los 207 años históricos tenemos 3 largos periodos en que la inversión en bolsa no bate la del 20-Y Bond: 1803-71, 1929-49 y 1968-Enero 2009. En total 129 años sobre 207. Espectacular. Por tanto, estadísticamente, ha sido muy probable que durante la vida inversora de nuestros antepasados y la nuestra, hayamos coincidido al menos parcialmente con periodos en que la RV no haya batido la RF. El interés compuesto hace verdaderos milagros a largo plazo, y aunque nuestra memoria sea corta y selectiva, la historia está llena de largos periodos de mercados, cuando menos, flat.

¿Dónde nos encontramos en estos momentos? Nadie lo sabe, pero lo cierto es que venimos de unos excesos burbujiles en bolsa que han provocado una situación de desplome que no sabemos cuando tocará fondo. Por supuesto, un crack como el actual, suele conllevar rebotes y el embrión de nuevos rallyes donde la inversión en RF queda claramente superada. Por lo tanto no quisiera que se interpretase este artículo como una defensa de un tipo de inversión respecto la otra, en absoluto. Sólo la constatación de algunos datos que nos han sorprendido y que no tienen por qué darse en nuestra vida inversora (que por otra parte, tampoco sabemos cuanto durará). Además, como siempre decimos, estamos ante un escenario de quiebra del sistema que traerá un nuevo mundo inversor, donde posiblemente poco nos ayuden los gráficos de los últimos 207 años. Además parece razonable pensar que escarmentemos en un futuro próximo respecto a los excesos y burbujas de las bolsas de los últimos 50 años, en los que el mundo no ha parado de expansionarse e inventar nuevas formas de generar crédito, ingeniería financiera y riqueza virtual.

Para acabar os diré que todos estos datos debemos manejarlos teniendo en cuenta que la prima de riesgo que se suele exigir a la inversión en bolsa es que supere en un 5% al rendimiento del bono a 20 años. También debemos tener en cuenta que el repunte desde Enero 2009 (fecha final del gráfico) hasta hoy mejora mucho los resultados de la inversión en bolsa. Y por último que tampoco se han contemplado los rendimientos vía dividendo de la inversión en RV.

Tampoco me resisto a recordaros que la progresión patrimonial a largo dependerá en gran medida del comportamiento que seamos capaces de obtener en nuestros activos inmobiliarios y corporativos, ya que la progresión financiera no es más que una parte, habitual y lamentablemente minoritaria en estos tiempos, de nuestro patrimonio total.