sábado, 4 de abril de 2009

Boquerones Fritos (VII).

A continuación os copio el comentario que nos ha enviado DJ sobre el artículo Changes. Creo que hace unas reflexiones muy interesantes que merecen ser leídas y comentadas en forma de post. Como siempre, será interesantísimo leer vuestros comentarios al respecto, y en el próximo artículo podréis leer nuestros comentarios al respecto:

"Nos habéis vuelto a hablar del problema, pero no de la solución ni de la estrategia para conseguirla. Imaginad por un momento que el Gobierno del Reino de España, o el G-20, recurriera a vuestros servicios como Family Office para solucionar esta crisis y lo que se avecina (el futuro) y pensad en el diagnóstico de la situación que haríais y lo qué le recomendaríais (otra cosa es que nos lo queráis decir).

Los problemas nunca se resuelven solos y ese es quizás el problema que tenemos aquí, que esperamos a que alguien distinto a nosotros haga o diga algo, que esperamos a que las cosas se hagan solas sin pensar casi en la iniciativa individual o colectiva. Como decía la canción: “vamos a pasar a la acción”.

Lo de proteger el patrimonio, ya parece más una posibilidad teórica que algo factible, al menos de forma absoluta y universal. De hecho, no conozco a nadie, pero a nadie, al que la crisis, esta crisis aún inacabada, no le haya pasado factura, ni siquiera a los que, en teoría, asumían un nivel de riesgo bajo o teóricamente nulo. Bien es cierto que a unos les ha ido mejor que a otros, aunque habría que estudiar si ha sido fruto de la casualidad, como en algunos casos en tiempos de bonanza, o fruto de un buen plan estratégico y del trabajo bien hecho.

El problema que presentan las economías domésticas, por lo general, es que no suelen llevar un registro contable de sus operaciones económicas ni realizan una valoración global de su patrimonio al cierre de cada ejercicio, como si de una empresa se tratara. Si así fuera, creo que tendríamos motivos para preocuparnos más de lo que lo estamos, de ahí que este hecho sirva de justificación, a mi juicio infundada, para no realizar un análisis de la situación patrimonial a lo largo del tiempo en muchas economías domésticas que viven al día, y así les ha ido en la mayor parte de los casos. ¿Qué fue de ellos después? Borrón y cuenta nueva, y volver a empezar.

Leyendo la prensa y algunos blogs esta semana, me he podido encontrar con visiones y puntos de vista tan contradictorios, que van del mayor optimismo al mayor pesimismo, que casi que vale la pena dejarlos a un lado y reflexionar de forma independiente sobre la crisis. Y lo peor de todo es que casi todos los que escriben lo hacen desde una perspectiva de muy corto plazo, en algunos casos tan corto, que mañana dirán lo contrario de lo que han dicho hoy, sin que muchos de sus lectores se den cuenta porque pecan de lo mismo, de una falta de perspectiva a medio o largo plazo, de mirar más al pasado que al presente o al futuro, de una falta de anticipación y de estrategia de medio o largo plazo y, en definitiva, de falta de previsión, quedando a expensas de lo que los analistas, los medios y los políticos les digan. Tampoco tendríamos que olvidar a todos aquellos que, en lugar de analizar la realidad, lo que buscan es vendernos algo (producto, servicio, teoría, entre otros), pero que lo adornan y nos lo muestran como si de una noticia se tratara.

Al menos, destacaría cuatro problemas, que afectan más a unos que a otros pero que están ahí, tienen solución (voluntad, acción) y que son: inexistencia de objetivos claros, falta de perspectiva, falta de rigor y falta de espíritu crítico. Sólo es mi opinión."

DJ