martes, 16 de septiembre de 2008

WALL-E...hman Brothers

Ojalá pudiéramos disponer de un Waste Allocation Load Lifter - Earth-Class (WALL-E) para eliminar la chatarra financiera y los residuos tóxicos generados por el abuso creditício de la última década. Alguien tierno y con corazón que se ocupe de hacer más habitable el mundo inversor. Pero a diferencia de lo que sucede en la memorable película de Wall-e de Disney, éste debería venir a limpiar el planeta antes de que desaparezca todo vestigio de nuestro Sistema Financiero y no 700 años después. En su ausencia los carroñeros de nuestra civilización de Mercado deben hacer su trabajo, sin interferencias negativas ni menosprecios ajenos. Más bien al contrario, con la ayuda de entidades públicas que jamás agradecieron tanto la labor de los scavengers. Sólo ellos pueden evitar que un Wall-e deambule absurdamente por yermas tierras financieras cuando ya ninguno de nosotros se mantenga en pie para necesitarlo.

Estos carroñeros son tan diversos como necesarios: Desde fondos soberanos de medio oriente hasta simples especuladores que compran cuchillos de oro en plena caída, pasando por los clásicos Buffett, JP Morgan, Bank of America, el mismísimo BSCH o fondos soberanos Chinos. Además entre fusiones y rescates (sobre todo el de Mac & Mae) se beneficia a los grandes tenedores de deuda de las entidades en estado de descomposición que, a su vez, ejercen de muros de contención de la devastación financiera. Entre estos grandes tenedores se encuentran muchos bancos centrales, y esto puede dar una idea de la vital importancia de que la carroña sea debidamente asimilada por scavengers y rescatada por quien esté en disposición de hacerlo, sea quien sea.

Algunas voces se sorprenden de que los tenedores de deuda de entidades distressed salgan mejor parados que sus accionistas. Quizás sea porque no comprenden que la inversión en acciones y la compra de deuda corporativa son animales distintos, a pesar de que muchos las confundan en cuanto la bolsa se vuelve bajista o simplemente flat (algún idiota incluso las confunde en ciclos alcistas). Señores: El hecho de que los rendimientos de la RF sean circunstancialmente comparables o superiores a los de la RV no significa que se deban considerar herramientas de inversión afines. Es del todo lógico que ante un rescate o absorción más que dudosa, el inversor en acciones pierda el 100% de su inversión mientras que el tenedor de deuda pueda salir no sólo airoso sino incluso especialmente beneficiado. Son riesgos totalmente distintos.

El margen de maniobra del comprador de deuda ante un evento de crédito, especialmente ante un default, es nulo. Y su buen fin no depende tanto de los balances sino del grado de incertidumbre de su futuro como entidad, al contrario de lo que suele ocurrir con el precio de la acción. Ante una absorción o rescate sólido la deuda queda exenta de duda, mientras que los fundamentos contables y en definitiva la esencia del corporate sigue siendo muy incierto. Tanto como el valor de sus acciones. En ese escenario sólo se habrá disipado la duda de que la acción pueda alcanzar el valor cero, pero a partir de ahí la incertidumbre para el accionista suele seguir siendo total tras una fusión o rescate. Además las circunstancias de dicho rescate público o privado probablemente distorsionen los futuros fragmentos de la empresa hasta límites irreconocibles. Por tanto ¿qué certeza podemos encontrar en el precio de sus acciones? Sólo su supervivencia. Sin embargo el potencial pelotazo puede llevar a la acción a un 1000% del valor de compra pre-rescate en apenas unos días, y eso es algo que los tenedores de deuda no conseguirán jamás por muy beneficiados que se vean del proceso de absorción, intervención o rescate, como ha sucedido con Bear Stearns. Repito, son animales distintos. De hecho, alguno que yo conozco bien compró acciones de Lehman Brothers en la apertura del 11-S (con dos c... y perdiendo más del 18% en un sólo día a la espera de ese pelotazo), en cambio su deuda corporativa sigue otra vía incierta pero muy distinta. Pero como explicaremos en un próximo artículo, la bondad de una inversión depende de tres variables: Rentabilidad, Riesgo y las Circunstancias de la Inversión, siendo ésta última la más importante de las tres.

Volatilidades estratosféricas aparte, hasta el momento los rescates públicos, las absorciones y las ofertas privadas para ventilarse cuerpos financieros en descomposición se vienen dando suficientemente. Y que no falten. Es cierto que la honestidad o deshonestidad de las ofertas son directamente proporcionales al grado de descomposición de la carroña, la gravedad de la situación global y a la sequedad del mercado carroñero, pero hasta el momento donde no llega el scavenger privado lo hace el público. Y eso da confianza al Sistema para que muchos comiencen a ver oportunidades históricas en lugar de colapsos histéricos, favoreciendo así la aparición de nuevos carroñeros sobrevolando nuestro dantesco escenario financiero. Jamás sus sombras sobre nuestras cabezas fueron tan reconfortantes.

Esperemos que nuestro tierno Wall-e no tenga que verse como una ánima en pena deambulando entre escombros inertes de lo que en otra época fue una Economía de Mercado. Haciendo una tarea de limpieza ya absurda e inútil, eliminando restos de bancos de inversión e hipotecas que en su día arrastraron consigo el resto de créditos al consumo. Un endeudamiento que murió de éxito allá por los inicios del s. XXI.
"Cuanto mayor es la riqueza, más espesa es la suciedad"

John Kenneth Galbraith

P.D. Comunicado oficial de Lehman Brothers 24h después de escribir este artículo:

For Immediate Release

LEHMAN BROTHERS HOLDINGS INC. ANNOUNCES IT INTENDS TO FILE CHAPTER 11 BANKRUPTCY PETITION;

NO OTHER LEHMAN BROTHERS’ U.S. SUBSIDIARIES OR AFFILIATES, INCLUDING ITS BROKER-DEALER AND INVESTMENT MANAGEMENT SUBSIDIARIES, ARE INCLUDED IN THE FILING
NEW YORK, September 15, 2008 – Lehman Brothers Holdings Inc. (“LBHI”) announced today that it intends to file a petition under Chapter 11 of the U.S. Bankruptcy Code with the United States Bankruptcy Court for the Southern District of New York. None of the broker-dealer subsidiaries or other subsidiaries of LBHI will be included in the Chapter 11 filing and all of the broker-dealers will continue to operate. Customers of Lehman Brothers, including customers of its wholly owned subsidiary, Neuberger Berman Holdings, LLC, may continue to trade or take other actions with respect to their accounts.
The Board of Directors of LBHI authorized the filing of the Chapter 11 petition in order to protect its assets and maximize value. In conjunction with the filing, LBHI intends to file a variety of first day motions that will allow it to continue to manage operations in the ordinary course. Those motions include requests to make wage and salary payments and continue other benefits to its employees.
LEHMAN BROTHERS HOLDINGS INC. ANNOUNCES IT INTENDS TO FILE CHAPTER 11 BANKRUPTCY PETITION / pg.2
LBHI is exploring the sale of its broker-dealer operations and, as previously announced, is in advanced discussions with a number of potential purchasers to sell its Investment Management Division (“IMD”). LBHI intends to pursue those discussions as well as a number of other strategic alternatives.
Neuberger Berman, LLC and Lehman Brothers Asset Management will continue to conduct business as usual and will not be subject to the bankruptcy case of its parent, and its portfolio management, research and operating functions remain intact. In addition, fully paid securities of customers of Neuberger Berman are segregated from the assets of Lehman Brothers and are not subject to the claims of Lehman Brothers Holdings’ creditors.
Lehman Brothers (ticker symbol: LEH) is headquartered in New York, with regional headquarters in London and Tokyo, and operates in a network of offices around the world. For further information about Lehman Brothers, visit the Firm’s Web site at www.lehman.com.

Fue más apetitosa la carroña de Merryl que la de Lehman. Game Over...