martes, 26 de febrero de 2008

La señorita se llama Milagros Bernanchet (o Trichanke, como queráis). Y este ejemplo sería extrapolable a los aumentos y reducciones de masa monetaria que realizan los bancos centrales en las áreas de influencia de cada moneda.

La joven, al hacer su reserva, ha aumentado en 100 euros la masa monetaria del pueblo, lo que ha permitido a 5 personas saldar recíprocamente sus deudas por un importe total de 500 euros. La “calidad” de la moneda utilizada buena o mala es indiferente, ya que un billete es moneda fiduciaria (del latín fiducia = confianza). Es exclusivamente un valor de confianza entre los miembros de una comunidad. En otro país (fuera de la zona euro), no lo hubieran aceptado. Un billete falso pierde su “valor” solamente en el momento en que se revela ser falso y ya no es aceptado por quien lo recibe. Es quién lo detiene en último lugar quien asume la pérdida, en el caso anterior nadie asume esa pérdida ya que la joven ya sabía que era falso.
En este caso, el billete falso ha servido como catalizador de confianza para que los cinco miembros de la comunidad hicieran trueque entre ellos de sus servicios y ha sido gracias a que durante un corto periodo de tiempo, la masa monetaria del pueblo, ha aumentado.

El Sistema es capaz de crear deuda de la nada como vimos en el vídeo del post anterior, pero también de reducirla por un simple trueque de servicios o propiedad transitiva como dice Jesús.

Enhorabuena a todos los comentaristas, especialmente a XIM que creo que ha sido el primero en introducir el tema del BCE como responsable del incremento de la masa monetaria. Comentarios interesantísimos como los de JMDV, Cachilipox, Eguzkialde... Es obvio que casi todos habéis aportado una parte o toda la solución. Algunos además con ironías realmente cachondas, como El Gallina, Alrevés, Scoralstom y otros muchos Anónimos. Gracias a todos, conocidos, desconocidos y anónimos porque habéis hecho este acertijo muchísimo más interesante.

Como premio, XIM, aquí tienes una foto de la Srta. Bernanchet cuando se fue de compras al supermercado del pueblo. Al fondo de la foto verás también al dueño del bar y al mecánico con sus esposas, así como al viajante de Campofrío que estaba en el supermercado reponiendo género. Todos muy contentos por la llegada de la muchacha, aunque sus intuitivas esposas debieron sospechar que su dinero era falso porque jamás vieron con buenos ojos su presencia en el pueblo:
Apelamos al fair-play de los no ganadores para que os abstengáis de clicarla: Srta. Bernanchet
XIM, for your eyes only, felicidades (Supongo que después de verla comprenderás mejor lo del aumento de la masa monetaria y la necesidad de inyectar liquidez al sistema).