lunes, 4 de febrero de 2008

Poker de Ases estratégico. Back to the American Dream.

Las bolas de cristal no existen. Y el que diga lo contrario se equivoca, miente o estafa, que es la suma de las tres. Por lo tanto los lectores deben mantener en cuarentena las directrices estratégicas que a continuación vamos a comentar. No obstante vamos a mojarnos puesto que se trata de una estrategia que nos parece razonable para algunos patrimonios de nivel medio y superior.

Empezaremos diciendo que vamos a proponer una estrategia a largo plazo, por lo que debemos plantear estas inversiones con un horizonte de al menos 5 años. Consideramos que este recién estrenado 2008 es y será un buen año para invertir en activos norteamericanos. Este pack inversor tiene 4 Ases o elementos en los que realizar inversiones estratégicas interdependientes: Inmuebles, Renta Fija, Renta Variable y Divisa. Quizás ésta última sea la más incierta, pero debido al descenso de sus tipos a corto y medio plazo y al cambio actual, 1,5 $ por cada €, muchos inversores se sienten cómodos invirtiendo en la divisa americana.

Vamos por partes como dijo Jack the Ripper:
  1. Los Inmuebles situados en localidades atractivas para los inversores europeos, como por ejemplo Florida, California o el mismísimo Manhattan, han sufrido y posiblemente seguirán sufriendo una moderación de los precios del mercado inmobiliario en general. Las casas o apartamentos prime se deben situar en cabeza de las preferencias de los inversores. Y aunque su precio no ha caído tanto como el resto, sí que comienzan a vislumbrarse verdaderas oportunidades que mantienen intacto su potencial rally alcista prime cuando el sector se recupere. Envidiables potenciales alcistas vistos desde la perspectiva del sufridor del ladrillo español, sin duda.
  2. La Renta Fija corporativa ha sufrido y seguirá sufriendo lo nunca visto. La estabilidad de la deuda de empresas con investment grade se ha convertido desde la pasada primavera en una auténtica caída de cuchillos de oro. Caída que probablemente continuará hasta por lo menos el próximo cierre del ejercicio contable 2008. Pero donde podemos ya encontrar perlas muy tentadoras para empezar a hacer cartera, tanto en el sector no financiero como, para los más osados, en la deuda corporativa del mismo epicentro de los bancos de inversión zarandeados por la crisis de crédito.
  3. La Renta Variable norteamericana en su conjunto ha caído en los últimos tres meses más de un 12% (DJIA). Aquí encontraremos grandes y ejemplares empresas a precios ya muy atractivos. Además hay sectores como el tecnológico donde la caída de las mejores empresas alcanza niveles superiores al 25%. Y para los amantes de las emociones fuertes, el sector financiero ha sido y está siendo el sector más perjudicado. Siendo sus caídas hasta la fecha muy superiores al 30 e incluso al 40%, y entre ellos vemos bancos de primerísimo orden mundial como Citigroup, Bank of America, Merrill Lynch o Wachovia, sin ir más lejos. De todos modos para los inversores con menos potencial cardíaco no es un mal consejo obviar dicho sector financiero. Para más información de la mejor renta variable norteamericana, consultar al Maestro. Si se tratara de RV española os remitiría también al otro Maestro, antagónicos en todo pero Maestros ambos.
  4. En cuanto a la Divisa, su mayor atractivo lo debemos encontrar en el factor de abaratamiento que proporciona a nuestra inversión estratégica para los anteriores 3 escenarios. Sin obviar que la despresurización de la cabina está obligando a la FED a bajar los tipos del $ a niveles donde los hipotecados puedan respirar por sí solos y soltar las máscaras de oxígeno que se han descolgado súbitamente de sus techos. Quizás la especulación en divisa también nos consiga una plusvalía de nuestras inversiones vía cambio $/€, pero la moneda norteamericana también puede haber tocado fondo y estancarse o incluso puede acentuarse su infravaloración respecto al €. No olvidemos que se trata de la madre todas las especulaciones. De todos modos invertir concertadamente en los tres escenarios anteriores con un euro a dólar y medio, encaja perfectamente las piezas de esta inversión estratégica.
¿Pero cómo podemos realizar una inversión como ésta, de forma estructurada, interrelacionada y concertada? La respuesta es que estamos trabajando en ello como multi family office. En primer lugar analizamos la oportunidad estratégica que nos ofrece el panorama económico mundial. Después comprobamos el interés y la predisposición de nuestros Clientes para realizar una inversión estructurada o concertada en todos los escenarios mencionados. Una vez diseñados los 4 ases en los que nos parece interesante invertir, trabajamos en la elección y el detalle de los activos. Posteriormente le damos una modularidad genérica que se adapte al mayor número de nuestros clientes, aunque no obstante se deberá adaptar cada inversión estructurada específicamente para cada Cliente. Evidentemente para ello hemos contado con la ayuda y el asesoramiento de los mejores especialistas con los que colaboramos habitualmente y otros nuevos como por ejemplo profesionales solventes de Real Estate en cada una de las plazas elegidas. Y finalmente buscamos el paraguas internacional de solvencia bancaria adecuado para coordinar la gestión, la custodia y la administración de los activos. Por el momento nos planteamos estructuras adaptadas a medida a partir de unos 700.000 €. Y posteriormente, siguiendo con nuestra vocación de adaptar protocolos de inversión de grandes patrimonios a inversores menores, intentaremos adaptar estas estructuras a cantidades inferiores a los 300.000 €.

Todo ello bajo un formato de Inversión Estructurada que permita invertir simplemente por el valor del inmueble a comprar. Y conseguir no sólo que a un máximo de 15 años vista el inversor haya amortizado totalmente el inmueble, sino también que su inversión inicial se haya beneficiado de los dividendos generados por la cartera de RV y los potenciales alquileres del inmueble (si no lo desea para su uso exclusivo).

No perdamos de vista que la principal motivación para realizar una inversión de este tipo es la potencial plusvalía de todos y cada uno de los 4 ases. Por supuesto, en la medida de que estas plusvalías se vayan haciendo realidad, el breakeven a partir del cual consideraremos la inversión duplicada se acortará enormemente, pudiendo amortizar nuestra adquisición inmobiliaria en mucho menos de 10 años. A nuestro juicio esta cuádruple estrategia puede en los próximos años proporcionarnos una optimización de la inversión verdaderamente espectacular, que para el Cliente ni siquiera suponga el simple coste de oportunidad.

Personalmente prefiero un pequeño apartamento en Manhattan que una casita en Tampa Bay o en Malibú. Pero eso habrá que adaptarlo a cada Cliente porque, por rentable que sea una inversión, no sirve de nada si no hace feliz a su propietario. ¿Vuelve el Sueño Americano?

Seguiremos informando...