miércoles, 1 de julio de 2009

Cocoon vs Madoff

Según cuenta el sensacionalista periódico The Sun, una banda de cinco ancianos han torturado cruelmente a su broker en Alemania. Tienen entre 60 y 79 años, y no se les conoce nungún alias, aunque sus nietos les llaman yayos.

Invirtieron unos 2,5 millones de euros en un mercado inmobiliario alcista, en Florida. James Amburn, su asesor de inversiones norteamericano afincado en Bavaria y dueño de Digitalglobalnet, les invirtió todo su dinero en flamantes promociones, pases y compra-ventas que generaban, al más tonto, una plusvalías equivalentes a dos vidas de sueldos. Creo que en España hubo también quien se dedicó a eso y dejó de producir, al tiempo que se burlaba de los que no progresaban como ellos. Algunos también lo hicieron con acciones...

Pero volvamos con nuestros "entrañables ancianitos". Esperaron a su víctima a la salida de una cafetería, y si James hubiese sabido que iba a encontrarse con ellos de cara habría salido por la puerta trasera, o se habría "agachado a coger un lápiz debajo de la mesa" como decia nuestra querida Carola. Otra vez estaban ahí los abueletes reclamándole qué pasaba con sus inversiones en Florida. ¡Qué horror! -pansaba James- Con lo bien que comprende alguien más joven que los mercados son así y que unas veces se pierde y otras se gana. Y estos aprendices de Cocoon se lo están tomando a la tremenda... si total se lo iban a dilapidar sus hijos, que son como buitres. En fin, al mal tiempo buena cara, y James les saludó con un cordial "¿Qué tal chicos, de paseo?".



La respuesta fue un golpe con el parachoques del Audi de uno de los ancianos, que inmovilizó a James lo suficiente como para reducirlo y secuestrarlo. Lo tuvieron cuatro dias encerrado en la casa se uno de ellos, atado de pies y manos. Las torturas, golpes, amenazas de muerte y quemaduras con cigarrillos fueron una constante pesadilla. Los ancianos pensaban que Amburn era un Madoff a lo cutre, y que torturándolo podrían recuperar su dinero. Pero no fue así. James no es un presunto estafador (y si lo es, tiene un aguante de verdadero profesional), sino un presunto mal asesor sin escrúpulos, como tantos. Podemos verle en esta foto después de ser liberado por la policía:

Después de cuatro días de infierno en los que sólo le dieron un par de platos de sopa para mantenerle consciente, James engañó a sus clientes, una vez más. Les dijo que si querían recuperar su dinero tenían que permitirle enviar un fax a su banco en Suiza, donde supuestamente tenía el dinero de los yayos que, supuestamente jamás invirtió en Florida. Lógicamente ese escrito sirvió para alertar a la policía, que irrumpió en la casa deteniendo a: Roland (74) y su esposa Seiglinde (79); Gerhard (63) y su esposa Iris (66), ambos doctores retirados; y un tal Willy de 60 años, el más joven de ellos. Todos ellos se enfrentan a una condena de 15 años por secuestro y torturas.

Sus abogados deberán ser de oficio a no ser que los "buitres" de los hijos tengan a bien pagarles una buena defensa privada a sus padres, ante la acusación de quien les ha dejado sin herencia.

Estas cosas dan que pensar, ¿verdad?