viernes, 14 de noviembre de 2008

Boquerones Fritos.

Tal y como prometimos el pasado lunes en un comentario, a continuación vamos a publicar en forma de post otro comentario que recibimos a colación de nuestro artículo: "Invertir en Recesión y Depresión". No lo hacemos porque compartamos al 100% su contenido, no es eso, de hecho discrepo en varios puntos. Pero lo que me parece digno de destacar es que alguien redacte con un alto nivel de calidad y de ética un texto de forma anónima. Me parece de una generosidad fuera de lo común, ya que todos tendemos a protagonizar, aunque sea bajo pseudónimo, cualquier escrito que alcance el nivel de opinión de calidad. Pero en este caso no. El autor prefirió no firmarlo a pesar de su extensión y nivel.

Ignoro si el anónimo autor tendrá a bien volver a remitirnos otros textos de calidad, o si por el contrario jamás voveremos a saber de él (o ella), o quizás se identifique en breve. No tengo ni idea. Pero el hecho de participar y compartir artículos que superan en mucho el mínimo exigible y sin firmar, me parece muy destacable, independientemente de si estamos o no en desacuerdo con ellos. Os dejo ya con el texto al que me he permitido la licencia de añadirle algunas fotos:

"Los efectos del Plan de Rescate de la Casa Blanca aprobado en Washington en Octubre pasado no está teniendo repercusión alguna en los Mercados Financieros ni en la economía Real. Era de esperar. Pero lo peor no es esto, sino que el modelo se copia en Europa sin la menor vacilación ya que EEUU es la potencia mundial que tiene “la verdad” en sus manos y como no, como si se tratase de un DVD de la última producción cinematográfica americana nosotros los europeos “lo planchamos”. La aprobación de 700 billones de dólares para dar soporte al caos habido en las Instituciones Financieras no es más que un parche mal puesto, ya que lo que se está intentando salvar es justo la ineficiencia de un Sistema Financiero manipulador y corrupto, en lugar de enfocar el esfuerzo en salvar a la “Economía Real”. Esto último parece que no interesa ni a la clase política ni a los banqueros de turno. Hace ya un tiempo, las entidades financieras han incrementado su oferta de productos de inversión o de activo, financiando la compra de cualquier bien a los consumidores ávidos de tener mejores casas, mejores coches, mejores servicios y mejores vacaciones de hamaca y sol. El secreto está en la masa, decía un fabricante de pizzas, es bien fácil, si te doy dinero para una casa con jacuzzi y persianas automáticas y te lo financio a 50 años, así vas a estar pagando intereses y el principal hasta que se te caigan los dientes. Si algún día no puedes pagarme, da igual, me quedo con tu “casita de muñecas” porque como el negocio va bien, le voy a sacar unas plusvalías adicionales y como decía Abba, “the winner takes it all” (“el ganador se lo lleva todo” para los que siempre han pensado que Teruel también existe).
Todo ha cambiado, ¿verdad? Ahora los Bancos tienen grandes retos estratégicos. Salvar su culo y sus cuentas de resultados, reducir la morosidad, incrementar la oferta de productos de pasivo (esos ahorrillos, traigamelos usted para aquí que le doy hasta un coche o una moto), subir el precio del activo (te voy a clavar más intereses por lo que te deje) y subir las comisiones (esa comisión de mantenimiento de libreta que nunca he entendido, porque realmente se mantiene casi sola). Lo peor es que esa inyección de capital del Plan de Rescate no ayuda en nada a mejorar la Economía Real. La confianza de consumidores e inversores ha caído a lo más bajo, no hay capacidad de ahorro (y menos va a haber en el próximo año), los tipos de interés siguen subiendo (para atraer a ahorradores sin empleo y sin capacidad de ahorro) y las tasas de desempleo siguen creciendo (¿nos darán los bancos un empleillo de cajeros con esta inyección de os Gobiernos?). Esto es el mundo al revés y todavía hay personas que se alegran de la “intervención guapis” de los salvadores de la tierra. Yo voy a proponer otro Plan de Rescate con un poco de sentido común. Por un día voy a ponerme en los zapatos de Obama, Bush, Zapatero o Papá Noel. La Intervención del Estado en situaciones de crisis la entiendo necesaria para incrementar la demanda agregada, es decir el consumo y la inversión. Pagar a los Bancos e Instituciones Financieras es como ir a un médico que está enfermo con los mismos síntomas que los tuyos. En un entorno como el actual, los Gobiernos deben invertir en la Economía Productiva y no en la actividad especulativa de las Instituciones Financieras. Todavía hay que mejorar y mucho las carreteras de nuestros países, tener mejores infraestructuras de transporte (que se lo digan a Gran Bretaña y su revolución industrial), tener acceso a mejores servicios para la tercera edad, conseguir que todas las personas accedan a las nuevas tecnologías de una forma más equilibrada y sin tener que pagar un sobreprecio, mejorar la educación de nuestros pequeños (justo para que no caigan en los mismos errores que los mayores), promulgar la diversidad de las diferentes culturas, proporcionar un sistema sanitario más equilibrado e igualitario, investigar sobre la cura de nuevas enfermedades…tantas y tantas cosas…pero bueno, la mayoría de ellas se considera un centro de coste en lugar de un centro de beneficio. Ahí está el verdadero problema. Ellos piensan erróneamente: si el Estado financia el desaguisado de las Instituciones Financieras, entonces se podrá retrasar 6 meses de pago de hipoteca a los consumidores finales y ya está, todo arreglado. A veces pienso que los líderes políticos y económicos tienen boquerones fritos en la cabeza. Si, si, boquerones fritos en lugar de neuronas. Si el Estado invirtiera esos 700 billones de dólares en generar empleo y no en financiar el caos generado por la propia mala gestión de las Instituciones Financieras, apoyado con una disminución de los tipos de interés, se conseguiría generar un incremento tanto del consumo como de la inversión, en definitiva un incremento de la demanda agregada. Así, si yo tengo empleo, tengo una renta mensual que me permite consumir y pagar mis letras de la hipoteca…no hace falta que el Banco de turno me consiga una moratoria de 6 meses, que al final es un parche mal puesto y que a ellos les va a generar más ingresos a futuro…no, no, si tengo empleo, tengo dinero para pagarle, que no lo dude ni un momento el Banco ni el sistema financiero mundial. Además podré comer todos los días y hasta ir de restaurantes los fines de semana. El restaurante de turno me lo agradecerá porque no tendrá que cerrar o despedir a sus 3 camareros de toda la vida. Pero, déjame pensar…si bajan los tipos de interés, la tasa de ahorro disminuye (claro, para los poquitos duros que tengo ya no es tan atractivo meterlo en el banco)…joroba, a ver si me estoy dando cuenta ahora de que los Bancos son los primeros interesados en que los tipos suban, para incrementar su liquidez y así que puedan financiar más “trastadas” de las suyas…¡que bien!, así utilizarán mi dinero para hacer lo que le salga del gorro al banquerito de turno. Financiar la Economía Real me gusta mucho más. Tipos de interés más bajos, incremento del consumo y de la inversión, incremento de las importaciones y de la capacidad adquisitiva…por supuesto generación de empleo…en tiempos de crisis, de recesión o riesgo sistémico es una solución que me satisface mucho más que la de cubrirle las espaldas al sistema financiero internacional. Yo le diría a los Gobiernos y a los Bancos: no me des el pez (los 6 meses de moratoria) y dame la caña y enséñame a pescar (dame empleo que entonces te podré pagar sin problema). Lo que ocurre es que esta última opción no interesa, tiene más sentido común y la verdad es que eso significaría un reparto de la riqueza que las entidades bancarias no entienden. Y para los que piensan que estas soluciones pueden traer un incremento de la inflación, les diría que pueden estar en lo cierto pero no hay que agonizar. ¿Es mejor tener una economía con pleno empleo o con una tasa de inflación alta? El pleno empleo es una utopía, pero los Gobiernos deben invertir justo en esto. Con la NAIRU o tasa natural de desempleo, no existe relación entre inflación y desempleo. En épocas anteriores, se conseguía pleno empleo fabricando más armamento. Una lacra desde todos los puntos de vista, tenemos varios ejemplos a la vista. Tenemos que tender al pleno empleo creando un sistema de supervisión bancaria coherente, incrementando la confianza tanto de los consumidores como de los inversores, teniendo una mayor flexibilidad en los tipos de cambio, huir del proteccionismo en estos tiempos de recesión y ¿Para qué crean Organismos Federales Locales (FDIC) o mundiales (FMI, Banco Mundial), que se suponen que tienen que regular las acciones en los mercados financieros y que sólo son meros testaferros de las operaciones que hacen los tiburones? JP Morgan acaba de comprar los activos de la mayor Caja de Ahorros de Estados Unidos en bancarrota forzada, a un precio de saldo. Todo en connivencia con la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation). JP Morgan ha conseguido tirar por el suelo el valor de sus acciones, se ha hecho con la Caja a precio de saldo (1,9 billones de dólares) y todavía pide poderse desgravar fiscalmente la operación por valor de 20 billones de dólares. Esto me huele a chamusquina. Estamos inyectando dinero a las Instituciones Financieras que son las que parten, reparten y se llevan….toda la parte. Los acuerdos de Bretton Woods deben ser un referente ahora en este inicio del caos. No vale salvaguardar la espalda de los de siempre. Hay que trabajar sobre la economía real y garantizar que las Instituciones Financieras puedan volver a su cauce, con dinero real, con personas reales, con trabajo real. Y no hay que trabajar sobre la especulación y la barbarie. Parece que nadie quiere darse cuenta. Por favor, que las Instituciones Financieras devuelvan “el cheque” o paga extra de navidad y que Barak Obama invierta en Economía Real. En boquerones fritos, pero reales, para comer."

Gracias, Anónimo.