martes, 29 de abril de 2008

Pobres amigos..

Estaba esta mañana en una cafetería donde acostumbro a tomar un cortado a media mañana y un señor, que se ha fijado en lo que estaba leyendo, me ha preguntado:

-“Oiga ¿Usted se dedica a esto?..”

Al contestarle afirmativamente el buen hombre me ha hecho partícipe de todas sus preocupaciones en materia de inversión, no queriendo suplantar a nadie le he preguntado si tiene una persona que le asesore en estos temas.

- “Si, claro, tengo un amigo….”

Se me ha reflejado en la cara un asentimiento de comprensión por haber oído tantas veces la misma historia.

Existen estudios sobre los hábitos y tendencias de los inversores españoles. Uno de los datos más reveladores es que la gran mayoría de inversores se considera con un nivel de cultura financiera medio-bajo. Más de la mitad de los inversores ha buscado algún tipo de recomendación antes de tomar una decisión de inversión. Y lo que para mí es más preocupante es que hay un porcentaje considerablemente alto de inversores en que sus fuentes de asesoramiento son los amigos, conocidos o familiares. Este es el caso de este señor que me ha abordado en la cafetería.

Actualmente cualquier persona puede tener acceso a casi la misma cantidad de información que un profesional. Pero lo importante no está en tener alcance a ella si no en saber interpretarla y utilizarla.



A muchas personas, lamentablemente, un amigo les recomendó comprar acciones de Terra en sus máximos, o liquidar el depósito de renta fija y pasar el dinero a un fondo de Japón en los máximos del 99, o acudir con fe ciega a una OPV sin un final feliz, o los famosos fondos de tecnología… recuerdo que hasta el más profano recomendaba en círculos de amigos invertir directamente en empresas que cotizaban en el Nasdak.


Si para mí, como profesional, me resulta terriblemente duro ver como una recomendación mía no ha sido acertada, supongo que para esos amigos que lo hacían con toda la buena intención del mundo, ver los descalabros propios y ajenos debe ser bastante peor.

Los mercados actualmente están muy difíciles, muy complicados, no tengo ninguna certeza de cómo van a evolucionar. ¿Alguien me puede prestar a algún amigo?