viernes, 8 de agosto de 2008

El derecho romano y la inversión en Rumanía.



Mi capacidad de asombro a veces se colapsa.
No hace mucho me llamó uno de nuestros clientes para pedirnos que atendiéramos a un amigo suyo que estaba realmente preocupado. Coordinamos agendas y concertamos una entrevista con él. La preocupación venía porque estaba fuertemente invertido en activos inmobiliarios. El peso de estos en su patrimonio era excesivo y se estaba pillando los dedos, si me permitís la expresión.

Después de tranquilizarle, y prometerle que nos haríamos cargo de su situación para enderezarla nos pusimos manos a la obra.
La primera parte es documentar la situación patrimonial concreta. Al analizar la composición de todos esos activos inmobiliarios pudimos comprobar que en sus inicios todos estaban ubicados en nuestro país, la mayoría en la propia ciudad del cliente. Los rendimientos que había ido obteniendo al principio eran realmente buenos lo que le había animado a hacer inversiones apalancadas justo antes del parón inmobiliario. Eso le había llevado a una situación de asfixia de liquidez. En un intento de salir de la situación le habían recomendado que invirtiera en Rumania pues le dijeron que podría obtener los mismos rendimientos que había obtenido en España unos años antes y eso le daría oxígeno a su situación apurada. El problema es que llegó tarde y su situación patrimonial en lugar de mejorar empeoró.
Como en muchos otros casos el asesor en materia de inversión de la familia era su abogado. A mi pregunta de porqué Rumania me dijo que es lo que su abogado le había recomendado.

El abogado no era un abogado cualquiera, pertenecía a una familia de abogados que poseía un importante bufete en la ciudad, yo lo conocía un poco de otros temas y aproveché para concertar una reunión con él. Me citó para comer en uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad donde me comentó que tenía cuenta abierta y frecuentaba habitualmente para tratar asuntos de trabajo. Después de hablar un poco de todo nos centramos en la situación del cliente que compartíamos.
- “Pues sí Sherpa, ha tenido mala suerte ¿Pero esto? ¿Quién iba a saber que pasaría? Le ha cogido totalmente apalancado y lo de Rumania ha salido mal…y bla..bla…bla…”
- ¿Porqué Rumania? Hay muchas otras zonas, incluso algunas el primer semestre de este año se han revalorizado…
- Bueno Sherpa, no se como andas tu de derecho pero ¿Sabes? El derecho romano es la base de todo, de todo nuestro sistema legal y en Rumania su sistema legal también se basa en el derecho romano, así que para mí me es muy sencillo llevar temas en Rumania. A veces me ha tocado llevar asuntos en otros países y lo he pasado francamente mal, no me enteraba de nada…oye, has de probar la “espardenya” de aquí, la hacen buenísima….



Siempre me dijeron que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y un patrimonio será tan fuerte como se lo permita la experiencia, los conocimientos y la ética de quien lo asesora y gestiona.