viernes, 9 de mayo de 2008

Novatos o tahúres. Diferencias entre invertir y especular.

Por desgracia y aunque parezca mentira, mucha gente no sabe realmente a qué juega cuando ve que sus ahorros en el banco no se están rentabilizando en demasía y decide hacer “algo” con ese dinero para sacarle más provecho. Ese “algo” es tan variado que llega a resultar confuso para el que no sabe lo que quiere. Nos encontramos con acciones, renta fija soberana, renta fija corporativa, real state, fondos de inversión… y además, dentro de cada categoría tenemos decenas de subcategorías! El universo de vehículos de inversión es tan inmenso que la mayoría de la gente acaba por elegir cualquiera casi al azar o, lo que es peor, aquella que le sugiere su asesor financiero de turno, sin tener muy claro qué espera de esa “inversión”. Bueno, sí. Todos saben lo que esperan de sus inversiones: que les hagan ganar dinero.


Pero ganar dinero sin tener claras las reglas del juego, no sólo es algo difícil, sino casi imposible a largo plazo. Una analogía que me viene a la mente sería la de querer ganar jugando al póker, sin conocer siquiera el sistema de combinación de cartas. Es más, aun conociéndolo, imaginaos que estamos sentados en una mesa repleta de tahures... El dinero nos duraría más bien poco en nuestras manos. Los mercados son timbas absolutamente profesionales y muy peligrosas.


Por simplificar, diremos que existen dos formas de encarar las finanzas, de cuyo conocimiento en profundidad dependerá en gran medida que tengamos éxito en nuestro empeño. Una es infinitamente más popular, se ha escrito hasta la saciedad sobre ella, normalmente suele prometer dinero fácil con el mínimo esfuerzo. Se trata de la especulación. Por otra parte, siempre denostada, poco publicitada por los actores financieros (es menos rentable para sus bolsillos), se encuentra la inversión.

La especulación busca usar los instrumentos financieros para aprovecharse de las fluctuaciones en su precio, tratando de encontrar a alguien que luego le pague más de lo que él pagó. UnGreatest Fool en toda regla, vamos. El problema de la especulación es que está directamente relacionada con uno de los pecados más antiguos de la humanidad, la avaricia. ¿A quién no le gustaría hacerse rico de la noche a la mañana y además sin pegar un palo al agua? Todos sabemos que ésto no es posible, y aún así muchas veces se muerde el anzuelo y se cae en publicidades engañosas de productos que ofrecen rentabilidades estratosféricas en apenas unos meses. Bueno, cabe la posibilidad de que te toque la lotería... Pero es importante destacar  que el 90% de los afortunados en sorteos pierden su dinero en menos de 10 años.


Aunque a largo plazo rara vez es sostenible, sí que existen personas que en momentos puntuales se han enriquecido especulando. Muy conocido es el caso del que probablemente sea el más famoso especulador de todos los tiempos, George Soros, que se enriqueció especulando con divisas, libras concretamente, al aprovecharse de que el Banco de Inglaterra se mostraba reacio bien a subir los tipos de interés a niveles de sus vecinos europeos, bien a dejar que su moneda fluctuase libremente. En España, la especulación en vivienda ha contribuido al enriquecimiento de muchas personas en los últimos años. El caso de gente que ponía señales de 10.000€ o incluso menos para luego, como comúnmente se dice, "dar el pase" del inmueble a un tercero, por desgracia no ha sido aislado (y así nos luce). Lo que quiero señalar aquí es que, si bien no es imposible ganar dinero especulando, sí que es extremadamente peligroso para las finanzas personales el hecho de ignorar que se ha conseguido así, pues una vez o incluso dos, el juego nos puede salir bien, pero a la larga estaremos abocados a perder. 

Por contra, invertir es colocar el dinero en activos que produzcan un retorno vía métodos como el pago de dividendos o intereses, o incluso por la propia revalorización del capital si lo hemos comprado con descuento. Warren Buffet dice que tiene dos reglas principales en el mundo de los negocios: 1) Nunca pierda dinero. 2) Nunca olvide la regla número 1. Y a tenor del espectacular rendimiento de las acciones de su empresa durante más de 40 años, parece ser que tener dichas reglas presentes en todo momento no le ha venido nada mal. 

Tenemos ejemplos muy variados de inversión, según el campo que estemos tratando. Hablando de Warren Buffet, el análisis fundamental o, más concretamente, el "value investing" cuya escuela comienza por Benjamin Graham y cuyo máximo exponente en España es Bestinver, es un ejemplo de cómo invertir en bolsa totalmente opuesto a la especulación. En lo que se refiere a inmuebles, inversión es comprar una casa a un precio tal que los alquileres permitan pagar la hipoteca (cosa impensable en España actualmente) e incluso nos den un extra cada mes. O si lo que preferimos es la renta fija, buscar empresas poco endeudadas con yields atractivos. 


El hecho de que para invertir nuestro dinero antes sea necesario un estudio en profundidad normalmente desalienta a muchos (es mucho más fácil leer la prensa económica y elegir una acción que nos dé "buenas sensaciones" que ponerse a estudiar sus cuentas anuales de los últimos cinco años). Por suerte, siempre habrá gente a la que le merezca la pena realizar dicho esfuerzo que les dará grandes satisfacciones y evitará algún que otro disgusto innecesario.

Para terminar, quiero destacar el hecho de que, si bien las estrategias de inversión son las más adecuadas para preservar nuestro capital e ir ampliándolo de manera lenta pero segura con el paso del tiempo, en edades tempranas, cuando aún no se han adquirido compromisos serios (nacimiento de hijos, por ejemplo), que requieren una responsabilidad desde el punto de vista financiero, sí que pueden ser aplicables estrategias especulativas siempre y cuando se sepa lo que se está haciendo y los riesgos que conlleva. Una pizca de pimienta en según qué platos tiene su punto.