miércoles, 18 de abril de 2007

Cada cliente, un mundo. Cada perfil un problema. Algunos ejemplos.

Por nuestro asesoramiento global han pasado perfiles de clientes muy diversos: Jóvenes y no tan jóvenes inexpertos con fortunas de nueva creación provenientes de loterías o herencias; deportistas y artistas profesionales con escasos o nulos conocimientos financieros que deben dedicarse exclusivamente a sus carreras profesionales; empresarios cuyos hijos no quieren ni pueden seguir sus pasos y necesitan una reestructuración absoluta de sus planes de vida que han llevado a cabo durante décadas; jóvenes emprendedores con éxito empresarial que no deben desviar su atención de su labor diaria de crecimiento corporativo; y un largo etcétera.
Todos ellos tienen sus graves riesgos y peligros que evitar: Los deportistas y artistas tienen un entorno muy complejo y absorbente casi incompatible con el rigor financiero necesario, por lo tanto su mejor opción es la de separar absolutamente su mundo profesional del económico, dejándolo en manos de expertos counselors y no de representantes sanguijuelas.
Los jóvenes emprendedores corren el riesgo de poner en peligro la trayectoria ascendente de sus empresas por aventurarse en inversiones financieras para las que no están tan preparados, un buen empresario sabe de empresa y no de inversiones financieras, aunque muchos lo confundan. Los afortunados de loterías o herederos normalmente están off-side de cualquier tema relacionado con el dinero, además se encuentran con acciones en empresas que les son del todo ajenas. Los herederos suelen caer en manos de abogados de confianza de la familia original que harán de ellos meros comparsas hasta que, en pocos años, les hayan desvalijado de gran parte de su herencia en favor de otros familiares o de ellos mismos. Mientras que los afortunados de sorteos caerán en las fauces de banqueros que con sus corbatas e inversiones "aseguradas" les harán invertir en los productos más sustanciosos para el banco. Estos afortunados suelen invertir el dinero que sus banqueros "generosamente" les permitan, en negocios y propuestas de nuevos "amigos", de forma absolutamente temeraria y que suele acabar en auténticas carnicerías económicas. Las personas con perfil empresarial o de profesión liberal exitosa suelen acumular bienes raíces desmesuradamente en lugar de trabajar con activos monetarios de forma experimentada ya sea en renta fija o variable con productos bien estructurados. Este desequilibrio patrimonial les suele llevar a un desaprovechamiento continuo del crecimiento potencial de sus fortunas a lo largo de los años que hará que, en el mejor de los casos, tan sólo lleguen a acumular un volumen que escasamente les permita un buen retiro y un legado que condenará a sus hijos a seguir luchando por sus economías.
Estos son tan sólo algunos ejemplos de perfiles claramente distinguibles con los que hemos trabajado durante estos años. Todos ellos tienen un buen camino que recorrer, y en cada caso precisan de consejos y soluciones a medida. Nosotros lo llamamos un counseling o asesoramiento global de sus fortunas de "alta costura".