jueves 31 de julio de 2008

Dolce far niente, lucro cesante.

Como ya dijimos en el mes de agosto pasado, casi toda actividad se paraliza durante este mes. El preludio de Julio hace menos brusca la frenada, pero realmente se hace difícil trabajar y contactar con la mayoría de personas que conforman la rutina laboral. Esta falta de productividad durante prácticamente un 10% del año nos hace permanentemente distintos a otras zonas del planeta, como por ejemplo Japón, donde lo habitual es poco más de una semana de vacaciones anual que apenas afecta a su productividad. En cualquier caso solemos referirnos a nuestra hivernación productiva estival como "merecido descanso", aunque personalmente siempre me pareció una definición un tanto lapidaria.

Merecida o inmerecidamente, lo que está claro es que quien más y quien menos cesa temporalmente (o definitivamente) su actividad laboral. Y la mayoría de empleados por cuenta ajena lo hacen sin que por ello también cese su lucro, sin embargo los caprichos del mercado durante el mes de agosto suelen hacer coincidir el dolce far niente con el lucro cesante. Sea por la mismísima ley de Murphy o por una mano negra que actúa cuando la capacidad de reacción de los inversores es mínima, lo cierto es que en el mes de Agosto suelen producirse movimientos sincopados en los mercados que suelen mermar mucho más dinero de los veraneantes que el mero coste de sus vacaciones. Pero de las crisis vacacionales (financieras, por supuesto) hablaremos en un próximo artículo.

Ahora centrémonos en el sol, la playa y las cremas solares sobre bronceadas espaldas. La democracia playera mezcla en el mismo escenario a ricos y pobres, gordos y flacos, guapas y feos... Y también a inversores ganadores, perdedores e incluso a los que jamás han arriesgado su dinero más allá de su conservador plan de pensiones que invierte indolentemente en RV emergente. La desnudez playera nos puede brindar la ocasión de tender nuestra toalla junto al resort todo incluido de un ejecutivo de una empresa cuyas acciones ha comprado el fondo de inversión donde hemos depositado nuestros ahorros. Quizás compartamos mesa en la Cena de Gala del Capitán, durante un crucero por el Mediterráneo, con un banquero/pescadero que disfruta de su incentivo por haber conseguido la cifra exigida de explotación por cliente. Y también es posible que alguien coincida, durante una visita guiada, con su gestor de cartera saliendo de una de las suites del hotel Burj Al Arab de Dubai.

La grandeza del verano es que podemos disfrutar de nuestras vacaciones anónimamente junto a otros damnificados por la crisis; en hamacas contiguas con quien se ha forrado comprando futuros de petróleo; o michelín frente a michelín de corresponsables de nuestras carnicerías patrimoniales. Pero mejor no pensar en ello, olvidémonos de la condición inversora y financiera de los veraneantes de nuestro alrededor y de la nuestra propia. Que cada mástil aguante su vela y disfrutemos del surf sin importarnos quien sujeta la tabla de al lado.

Los que velamos para que no cese el lucro seguiremos escribiendo y surfeando entre el oleaje de las crisis, esperando "the big one" y vigilando para que nadie se ahogue o se queme. Va con el sueldo.

martes 29 de julio de 2008

Petróleo en máximos: Un precio Sostenible.

A grandes males, grandes remedios. Siguiendo esta premisa vamos a lanzar una idea al aire para que a través de vuestros comentarios la podamos contrastar. La pretensión no es ni más ni menos que la de encontrar una solución definitiva a la dependencia energética mundial del petróleo y de los combustibles fósiles en general.

Viendo los últimos movimientos del precio del crudo, con máximos de 145 y posterior corrección hasta los 122$/barril, vamos a analizar una posible estrategia que podría, cuando menos, paliar la dependencia y la consecuente especulación del petróleo, así como minimizar los efectos del peak oil. Me explicaré: Cuando veíamos, hace apenas un par de semanas, precios máximos históricos, se oían voces insistentes (algunas interesadas pero otras no) que nos advertían de la probabilidad de que en breve se superasen los 150 dólares en pos del target de 200 $. Nadie sabe hasta dónde puede llegar la escalada en el precio del crudo. Ni tampoco la capacidad de las economías mundiales de soportar la convivencia con un barril que puede multiplicar por 4 su precio en apenas 24 meses.

Pero lo que sí sabemos es que a 145$ el mundo no ha dejado de existir. Las estructuras macroeconómicas mundiales se han tensionado extraordinariamente y los países que dependen de la importación masiva de petróleo sufren y decaen a niveles récord. Las cifras económicas, por tanto, se deterioran, y la inflación de primera ronda se lleva por delante el frágil equilibrio cosechado durante años de bonanza. Pero a pesar de todas las dificultades, el mundo no ha dejado de existir, y probablemente tampoco lo haga con un barril a 160 o 170 $.

Por otro lado, hemos de reconocer que ningún país ha sido capaz de sustituir de forma eficiente, sostenible y suficiente la dependencia del petróleo. La inversión necesaria es prohibitiva para los estados, y para la iniciativa privada todavía no son suficientemente interesantes como para que se realicen masivamente. Sin ir más lejos, el boom de los huertos solares tan sólo preve cubrir un 10% de la demanda energética en los próximos 10 años. Y sin perder de vista que sus rentabilidades se basan en precios que, lejos del mercado, se sustentan sobre leyes. Por ello, difícilmente las empresas privadas cubrirán las necesidades de producción de energía alternativa de forma masiva a corto ni a medio plazo. Demasiado tiempo dada la situación en que se encuentra el planeta.

Sin embargo sí que se podrían cubrir dichas necesidades energéticas alternativas con subvenciones faraónicas por parte de los Estados. O incluso que se inundara la geografía de huertos solares o eólicos parapúblicos o estatales. Con los recursos suficientes, el derecho a una energía segura y barata podría garantizarse por el Estado durante el periodo en que la iniciativa privada no encuentre la viabilidad para hacerlo. No obstante, en cuanto las empresas privadas fueran eficientes y suficientes para producir de forma rentable y a precios razonables la energía necesaria, el Estado debería retirarse del escenario, para sólo actuar ante desequilibrios y situaciones de excepción energética. Es decir, sólo para garantizar derechos fundamentales a los ciudadanos.

No cabe duda de que si se pudiera garantizar dicha generación de energía alternativa por parte de los Estados, la progresión futura del planeta estaría infinitamente menos hipotecada. Imaginemos un Sistema económico global con energía excedente y razonablemente barata, incluso con las crecientes necesidades de las economías emergentes cubiertas. Es cierto que seguiríamos perjudicándonos torpemente, podríamos seguir abusando de los créditos y seguir jugando peligrosamente con burbujas de todo tipo. Pero lo que está claro es que la garantía del abastecimiento energético a precios razonables sería la piedra filosofal del progreso de la humanidad en el futuro.

La pregunta clave es: ¿Dónde conseguir los fondos necesarios para subvencionar masivamente o generar de forma pública la producción suficiente de energía alternativa? Llegados a este punto recordaremos aquello de "a grandes males, grandes remedios": Convirtiendo la necesidad de garantizar un abastecimiento energético sostenible y suficiente en Razón de Estado, podría mantenerse el precio máximo histórico alcanzado por el crudo de forma intervenida. Es decir, que la diferencia entre el precio máximo histórico y el precio real del mercado del petróleo del momento, fuera a parar a una partida presupuestaria especial. Incluso se podría crear una especie de Plan Nacional de Generación Energética con un organismo oficial como el Consejo de Seguridad Nuclear que se encargaría de, por ejemplo, subvencionar o crear huertos solares de forma masiva.

Si los beneficios procedentes de éstas producciones de energía se reinvirtieran en la generación de más instalaciones de ésta u otra índole de generación de energía alternativa, en unos años la capacidad del Estado para generar energía se multiplicaría. Mientras tanto, lamentablemente, el mundo no productor de petróleo seguiría sufriendo las apreturas del crudo en máximos artificiales. Obviamente no se beneficiaría de las correcciones y relajaciones del precio de mercado, y sus cifras macroeconómicas seguirían perjudicándose también a niveles máximos históricos. Pero la luz al final definitivo del tunel sería clara y nuestra velocidad de marcha se aceleraría constantemente. Además la adopción de esta estrategia por buena parte de los países no productores de crudo, empujaría a la baja la especulación de forma muy determinante, creando así un efecto cluster positivo ejemplar.

Pero vamos a cuantificar lo que estamos diciendo: A niveles de hoy, con un diferencial entre el precio del barril actual y el máximo histórico de 23$ (145-122), estamos hablando de más de 37 millones de dólares diarios sólo en España, mientras que en todo el mundo se podrían destinar más de 1950 millones de dólares diarios a la búsqueda e implantación de generadoras de energía alternativa. Además, como ya hemos comentado, el inicio de este proceso sería el momento de menor eficiencia y capacidad de generación de energía. Ya que a partir de la puesta en marcha de las primeras instalaciones, la energía generada, o bien se podría repercutir para paliar los efectos asfixiantes de sostenimiento de los precios máximos en la economía; o bien el producto de su comercialización a precios oficiales o de mercado se podría reinvertir incrementando la cifra diaria disponible para la generación de más energía.

Como hemos dicho al principio, el hecho de gravar permanentemente el coste de importación de petróleo, sólo se podría justificar bajo la Razón de Estado. Sus inconvenientes y damnificados serían enormes. Pero a cambio resolveríamos para siempre la dependencia de los combustibles fósiles, eliminaríamos las presiones ejercidas por los paises productores de petróleo (OPEC), obtendríamos infinitas ventajas medioambientales, y en definitiva se instauraría un enésimo Orden Mundial muchísimo más estable y susceptible de desarrollo sólido.

Mientras tanto, los máximos históricos marcados por las leyes del Mercado, exprimen las vidas de los no productores en favor de la OPEC y sus paraísos de la abundancia como el Dubai de la foto anterior. Y es que la Riqueza en mayúsculas se está desplazando a un ritmo muchísimo mayor que las cifras diarias citadas, tal y como ya advertíamos en El Monopoly termina en bancarrota o no termina. De hecho el ritmo es proporcional al precio del crudo y, en mucha menor medida, al desequilibrio de la balanza comercial china. Y creo que el occidento no productor de petróleo debería plantearse algún gran remedio, aunque se ampare bajo la siempre peligrosa Razón de Estado.
Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un medio que preserve a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.
Napoleón Bonaparte.

viernes 25 de julio de 2008

El Mundo en Mapas.

Hoy vamos con un post ligerito para un fin de semana veraniego. A continuación veréis una serie de mapas de Worldmapper.org muy interesantes. Muchos de vosotros habéis visto ya alguno, pero vamos a realizar algunas comparaciones reveladoras entre algunos de estos mapas temáticos distorsionados en función y proporción de lo que se representa en ellos:

Comenzamos con el simple mapa territorial (#0) y lo compararemos con el siguiente (#1).¿Qué diferencias véis? ¿Cuál de los dos os resulta más familiar? Para la mayoría, el primero os parecerá ligeramente distorsionado en su hemisferio sur, con Africa, Sudamérica y Oceanía exageradamente alargados, mientras que el segundo parece más ajustado a la realidad. Pues no, el primero es el que se ajusta a la realidad geográfica, mientras que en el segundo está minimizado el hemisferio sur. Así mismo, en el mapa #2 vemos la distorsión inversa, con un hemosferio norte minimizado. Efectivamente la escala de la mitad inferior del mapa mundial se acostumbra a contraer para tener una mejor visión y más detallada del hemisferio norte, donde se concentra la mayoría del mundo desarrollado. Pero el mundo es así, mucho más extenso en su mitad inferior de lo que hemos querido ver normalmente.

#0

#1

#2

En el siguiente mapa vemos la población en el año 2002. Si lo comparamos con el mapa territorial #1 veremos que no se corresponde en absoluto la extensión del territorio con la población. Como curiosidad diremos que la extensión de Australia es 21 veces mayor que la de Japón, pero en cambio la población nipona es 6 veces superior. Otro dato curioso es que en el año 2050, 6.000 millones de personas (toda la población actual) vivirán en Africa y en el Sud-Este Asiático, mientras que en el resto del planeta vivirán 3.000 millones más.

#3


En los dos siguientes mapas comprobaremos las diferencias entre número de nacimientos (#4) y población mayor de 65 años (#5), siendo Europa, los EE.UU. China y Japón los más afectados por el envejecimiento de la población:

#4
#5

La mortalidad infantil (#6) sería el mapa opuesto al envejecimiento de la población. Sorprende ver que en toda América, dicha tasa es moderadamente baja en comparación con la africana o la del sud-este asiático:

#6

En cuanto al número de infectados por HIV (#7), vemos cómo afecta mayoritariamente a Africa y sud-este asiático, pero también de forma significativa a Europa y América. Es decir, la riqueza puede casi erradicar la mortalidad infantil, pero en cambio no puede evitar los contagios por HIV, incluso con un gasto sanitario tan importante como podemos ver en el mapa #8.

(#7)

#8


En cuanto a quién contamina más, queda claro en el mapa #9. Coincide bastante con el de los mayores importadores de petróleo y sus derivados #10 (atención a Corea del Sur y Japón), y con el del PIB actual #11. No obstante hay que decir que en general China e India contaminan mucho en proporción al combustible que importan y también a su PIB.

#9
#10

#11

El aspecto del mapa cambia radicalmente si nos centramos en los que más petróleo exportan #12. Aquí vemos un continente americano con Brasil, México y Canadá muy visibles. Una Europa del norte junto con Rusia significativa, y por supuesto un golfo pérsico irreconocible:

#12

Otro mapa dramático es el de los muertos por causas bélicas y guerras #13. Aquí es África la que una vez más se lleva la peor parte. También son significativos algunos países asiáticos como Rúsia, Afganistán o la zona de los Balcanes. Si este mapa se actualizara hasta este año, se podría ver la incidencia de la guerra de Iraq. Pero su última actualización fue en el 2002.

#13

En cuanto a las religiones, veremos las diferencias entre Cristianos (#14) y Musulmanes (#15). Y también es significativo el mapa de Agnósticos (#16) liderado por China.

#14

#15

#16


Si hablamos de PPP (Purchasing Power Parity) #17, sólo 53 millones de personas superan los 130€ al día. Y de ellos un 58% está en los EE.UU. Hay que decir que este gráfico es del año 2002 y no recoge los nuevos ricos orientales de los últimos años.

#17

Por último podemos ver cómo Europa (y España) son líderes en cuanto a destinos turísticos #18

#18

En definitiva, el mundo es como es a vista de pájaro. Pero las desigualdades son tan brutales que nuestra imagen desde el cielo podría ser muy distinta si nuestros fundamentales afectaran a nuestro aspecto.

miércoles 23 de julio de 2008

Nos hemos gastado el Futuro.

A nadie se le escapa que en épocas de vacas gordas se crea riqueza. El añorado Estado del Bienestar alcanzado por muchos países del primer mundo, no nos ha llegado de forma infusa, sino que nos lo hemos trabajado entre todos. Es muy cierto, no obstante, que gran parte del primer mundo ha progresado a costa de la regresión del segundo y tercer mundo. Y aunque han habido honrosísimas excepciones en que el crecimiento del primer mundo ha tirado del carro del segundo y tercero, en general ha progresado a costa de otros, incluido del medio ambiente. Sea como sea, por uno u otro motivo, la realidad en la que queremos centrar este artículo es que los PIBs del primer mundo han crecido sin parar desde el siglo pasado.

En este mapa podemos ver los PIBs previstos para el 2015.

Pero este crecimeinto no sólo se ha basado en la capacidad de creación de riqueza del conglomerado M1 (billetes, monedas en circulación y valores líquidos). Es decir, no se ha crecido en base a la riqueza tradicional en circulación. De haber sido así, el crecimiento habría sido mucho más lento, pero a la vez probablemente más sólido. El crecimiento se ha basado también, y sobre todo en el último par de décadas, en el conglomerado M3. Éste incluye el M1 y M2 y dinero creado a base de crédito, depósitos institucionales y a largo plazo, es decir todo aquel que consta como impulso eléctrico y como apunte contable y que no tiene por qué tener contrapartida física o material. Este conglomerado, además ha crecido desmesuradamente en los últimos años. Supera ya en más de 10 veces al M1 y crece (crecía hasta hace pocos meses) a ritmo del 15% anual (es decir +1,5M1/año). Hay que decir que los conglomerados estan vagamente definidos y calculados, de forma que yo no los consideraría una fiable herramienta macroeconómica propiamente dicha. Pero en los tiempos que corren, sin duda, hay que estar muy atentos al comportamiento y evolución del Money Supply.

Precisamente por estar basado este crecimiento también en el M3, la caída será más dura. Es decir, el empobrecimiento o destrucción de riqueza (producción, puestos de trabajo, beneficios, etc.) será más sangrante por el nivel de endeudamiento de la población en general. El Estado del Bienestar reinante en el primer mundo se ha basado también a su vez, y abusivamente, en dinero debido. De esta forma hemos utilizado en el presente dinero a generar en el futuro, tal y como ya comentamos en Back to the Future. Paradoja del Tiempo y del Dinero, y no sólo a causa del abuso de los derivados. Y para ser sinceros, debemos tener presente que una parte del actual Estado del Bienestar también proviene del futuro. O sea que hemos hipotecado nuestro bienestar venidero para optimizar temerariamente el estado de bienestar presente. Por poner un ejemplo de triste actualidad, es como si fabricáramos un litro de combustible alternativo (con el mismo potencial energético de la gasolina), pero para ello tuviéramos un coste muy superior al litro de gasolina. O que, en el colmo de la ineficiencia, para conseguir este litro de combustible alternativo tuviéramos que emplear 2 litros de gasolina, por ejemplo. De modo parecido, nuestro bienestar conseguido en las últimas décadas ha sido peligrosa y tremendamente ineficiente y ha dilapidado bienestar futuro.

En el momento actual de desmoronamiento de crédito y de crisis inmobiliaria y energética, esta combustión desaforada de riqueza futura, agravará las consecuencias de las crisis actuales. Un M3 abultado amplifica los efectos en positivo, lo sabemos bien y nos creímos muy listos en su día. Pero cuidado, también los amplifica en negativo, y hoy nos deberíamos saber muy tontos por ello.

La miseria social que viene, para el primer mundo será tan dura como globalmente merecida. Aunque casi siempre suelen pagar justos por pecadores, los financos abusaron de los inversópatas; pero también los creditores abusaron de hipotecofílicos sin estatus de inversor, que a su vez abusaron de su bienestar ineficiente. Todos tenemos nuestra parte de responsabilidad, a excepción, lógicamente, de las zonas del planeta que ni siquiera tuvieron la capacidad de participar del Sistema y su único afán fue, y es hoy más si cabe, sobrevivir a las hambrunas y las epidemias.

Esta crisis múltiple viene para quedarse, y el futuro no nos salvará. Ya nos lo hemos gastado. ¿Hasta cuando nos hemos gastado el futuro? Esa es sin duda la pregunta del millón. Un millón que, por supuesto, también debemos.

lunes 21 de julio de 2008

El verano del Nazareno.

El otro día hablaba con un amigo y a la vez prestigioso abogado penalista de Barcelona. Me contaba que en el primer trimestre del año en su bufete ya habían superado el número de casos de situaciones concursales de todo el año 2007. Y que en el segundo trimestre la tendencia había sido aún más ascendente. Me comentaba también que muchos de sus clientes que tenían socios estables desde hace muchos años, se encontraban hoy litigando entre ellos por diversos motivos. Diversos, sí, pero siempre económicos. Lógicamanete las apreturas financieras en una empresa ponen a prueba la solidez de la relación entre los socios de una forma dramática. Y muchas sociedades estables durante años se hacen añicos sangrantes cuando los números rojos comienzan a afectar seriamente a los bolsillos de los socios.

"Socios serios, cultos y de alto nivel se sacan los ojos ante los tribunales por dinero". Me comentaba con un tono escalofriante éste prestigioso abogado. Efectivamente, los organigramas de las cúpulas directivas empresariales echan humo en tiempos de pérdidas. Y llegar a una situación concursal es siempre traumático. Supone, en la mayoría de casos, ruptura de relaciones internas, decapitaciones directivas, ejecutivas, puñaladas traperas accionariales y por supuesto reducciones de plantillas con el derrumbe de la relación patronal/empleados, si es que ésta existía.

Según me comenta mi amigo de este importante bufete de Barcelona, jamás habían visto un desplome empresarial y un auge concursal como el presente. Tanto es así que han tenido que adaptar su estructura interna y sus RR.HH. a esta avalancha de fallidas empresariales cuya remisión está lejos de vislumbrarse.

Hablando además con otro amigo, esta vez fiscalista, me comenta que tiene muchos (y cuando digo muchos quiero decir exactamente eso) clientes con empresas que están esperando el cierre vacacional para ya no abrir sus puertas en septiembre. Que va a ser una práctica masiva. O sea, que las cifras de paro después del verano, no sólo se van a disparar por el fin de temporada tradicional en el sector de servicios (restauración, hostelería, etc.), sino también por los miles de trabajadores que quedarán en la calle cuando aterricen de sus vacaciones pagaderas en cómodos plazos con todo incluido, hasta el despido.

¿Soportarán las economías familiares de estos trabajadores la ausencia o la reducción de uno de los sueldos cuando el subsidio de desempleo llegue a su fin? Mayoritariamente no. Los niveles de endeudamiento crediticio suelen ser tan asfixiantes que cualquier incidencia en sus ingresos laborales desmorona el débil equilibrio de sus economías domésticas.

Ante esta aumento masivo de situaciones concursales pre- y, sobre todo post-vacacionales, me viene a la memoria el clásico Timo del Nazareno:

Consiste en el establecimiento de una empresa mercantil, preferentemente una sociedad de responsabilidad limitada, que comienza a efectuar compras a diversos proveedores, abonando en un principio las primeras adquisiciones en efectivo, hasta que consigue obtener la confianza de aquellos. A partir de ese instante se realizan compras de mayor cuantía, utilizando como forma de pago letras de cambio y pagarés, domiciliados contra cuentas bancarias sin actividad, mientras que la mercancía, antes de la fecha del vencimiento de su pago, es revendida a mitad del precio o simplemente deslocalizada, resultando impagados los efectos al ser presentados al cobro.

La denominación de timo del Nazareno procede de la "cola" de deudores que provoca este tipo de estafas, que, al igual que los penitentes, acuden a las entidades bancarias a intentar hacer efectivos los pagarés y letras librados por los presuntos estafadores.

Pero por supuesto salvando importantes diferencias: El empresario que ya no va a abrir sus puertas en septiembre no lo hace por afán timador sino por accidente contable; y no es un suceso premeditado sino una medida lamentable fruto de la crisis y/o de la negligencia en la gestión empresarial. De lo que no estoy tan seguro es de que antes del cierre de persiana, los empresarios no hayan hecho lo posible por minimizar los activos residuales que van a tener que hacer frente al concurso de acreedores. Práctica que, por otro lado, me parece muy comprensible. Evidentemente, el rastro de acreedores en pena que dejarán tras de sí, tanto los empresarios como los timadores, será digno del nombre de Nazareno.

La línea entre los timadores del Nazareno y los empresarios que realizan compras que venderán parcialmente o no y que jamás van a poder pagar, en estos tiempos de crisis, cada vez es más delgada. Pero lo preocupante es que, haya mala o buena fe, los penitentes nazarenos van a ir aumentando las largas colas de acreedores en un dramático efecto dominó.

jueves 17 de julio de 2008

No sirve de nada, Fernando Martín.

No sirve de nada que un empresario vallisoletano con brillo (que no brillante) se vincule a movimientos universitarios culturales y deportivos durante sus años mozos de juventud. No sirve de nada que a los 30 años lidere la secretaría general de la UCD local, ni que éste paso por la política le perfeccione su capacidad de diálogo futuro en el mundo de la gran empresa. No sirve de nada que se traslade a vivir a la capital de España y que progrese en apenas 5 años hasta Consejero Delegado de una empresa inmobliaria llamada Prehogar. Ni tampoco que después fundara con otros socios sus primeras compañías propias: Inomar y Contrucciones Pórtico, cuyo Director General fue desde 1992 y hasta 1996 Francisco Javier Cerceda Colado, ex-General de División y sub-director de la Guardia Civil, donde éste fue nombrado presidente del Patronato de Viviendas, y de cuya experiencia se benefició, obviamente, su socio y vice-presidente Fernando Martín... No sirve de nada.

Por aquel entonces, Sr. Martín, ya había creado Promociones y Urbanizaciones Martín, S.A. (Martinsa), con una actividad y crecimiento muy moderado. Quizás por eso seguía acumulando diversas sociedades: Jafemafe, Femaral, Almarfe, Fercler, Premier Martinsa (hasta hace poco llamada Martinsa Norte), Inmobiliaria Marplus y FT Castellana Consultores Inmobiliarios. Muchas no eran nada más (y nada menos) que meras patrimoniales, sin embargo otras se dedicaban a lo que realmente le hizo grande: Gestión de suelo en plena fiembre recalificadora y crediticia. Sus influencias, su complicidad con Florentino Pérez y FCC, hicieron el resto. Ante acusaciones de tráfico de influencias recalificadoras, Fernando Martín repetía sin cesar: “El negocio está en el suelo no consolidado. Y ahí entra en juego la imaginación y la intuición”. Efectivamente, intuímos e imaginamos cómo conseguía plusvalías de ensueño, una tras otra. Incluso llegó a sentarse en el banquillo de acusados pero fue absuelto por la consabida falta de pruebas. Por aquel entonces se jactaba de conseguir suelo finalista en menos de 50 días... No sirve de nada.

Personalmente acumuló sólo hasta hace un par de años, más de 550 millones de euros en activos bursátiles, consiguiendo plusvalías de hasta 120 millones de euros sólo en Sacyr Vallehermoso. Pero no sirve de nada que a principios del s. XXI su despegue empresarial fuera meteórico, ni que en el 2006 comprara Fadesa y creara Martinsa-Fadesa con presencia en 14 países. Los pies de este gigante eran de barro. De un barro asentado sobre una burbuja inmobiliaria y una lujuria crediticia bancaria, que explotó hace meses.

Sr. Fernando Martín, como diría mi admirado Groucho Marx, "the game is over". Pero ¿para quién? Lamentablemente ésta es la pregunta del millón. The game is over para los accionistas que confiaron en Ud, para las familias que compraron sus pisos que jamás terminará de construir, para los accionistas de los bancos que confiaron en Ud., y podríamos seguir la lista de desesperación hasta sangrar. Pero ¿y para Ud, Sr. Martín? Para Ud. sólo se ha terminado uno de sus juguetes, el que más ruido hacía, el que más le divirtió e incluso, quién sabe si el que más dinero le dió. Pero ¿qué hay de sus negocios diversificados? los que se saben (3% de Unión Fenosa, 1% de Telefónica, 1% de BBVA, 1% de BSCH, etc.), los que sólo saben sus amigos, y sobre todo los que no se saben. Se le conocen participaciones más que significativas en empresas de distribución (supermercados), y asientos en consejos de administración muy diversos. Meras puntas de iceberg.

No le critico por haber diversificado su patrimonio en absoluto. No haberlo hecho habría sido temerario e ingenuo por su parte (incluso Bañuelos lo hizo). Pero no es creíble que no viera el peligro de no diversificar la propia Martinsa-Fadesa en plena burbuja. Lo siento Fernando Martín, ni los pelotazos recalificatorios se repetían por azar, ni su previsión del estallido de la burbuja fue tan miope. Simplemente utilizó una de sus herramientas, uno de sus juguetes hasta que dejó de funcionar. El panorama actual inmobiliario y sobre todo creditor ya no le compensa su esfuerzo, y no sólo no hizo nada para evitar la situación concursal, sino que me temo que es un final diseñado y adaptado a los planes futuros que tiene para su patrimonio. Y lo peor de todo es que el volumen de Martinsa-Fadesa hace que al Gobierno le tiemble la voz y se vea obligado a comprarle suelo para pagar sus deudas, extendiendo así los daños colaterales causados por Ud. hasta extremos inmorales.

Quizás se refería a eso cuando hablaba de "imaginación e intuición". Para ser un buen empresario no sirve de nada hacer grande e influyente una empresa, también hay que hacerla sólida, fuerte, ágil, indestructible. Algo parecido a lo que ha hecho con su patrimonio personal. Sólo así se puede ser Empresario en mayúsculas. Ud. no lo es, ya que lo único que ha consolidado es su propia fortuna. Y eso no sirve de nada sin la mínima catadura moral y humana.

La riqueza sin Ética es despreciable. Se lo dice un Family Office donde vemos muchos estilos de amasar fortunas, Sr. Fernando Martín.

martes 15 de julio de 2008

El Seísmo y el Tsunami.

23 de Junio de 2007:
(...)Pero “tranquilos”, la sangre de todos no llegará al río. Nuestro sistema financiero no corre peligro de muerte mientras quede margen para una mayor miseria social. Lamentablemente así son las reglas del juego. Pero el efecto anclaje en los buenos tiempos nos ayuda a mirar hacia otro lado. Como dijo Supetramp en 1975: Crisis? What Crisis?
Hoy ya nadie puede mirara hacia otro lado. Todos sabemos, incluso los más optimistas o peor informados (¿dónde habré oido esta frase?), que estamos en crisis. O mejor dicho en Crisis, en mayúsculas. A algunos les ha costado mucho concebir una gran crisis sin crack bursátil, con el permiso del amago del 21 de Enero pasado, pero hoy en día hasta los más lentos de reflejos saben que occidente está en crisis. No obstante, parece que los peligros que algunos veían amenazando la supervivencia del Sistema Financiero se purgará a base del empobrecimiento global.

El aumento del coste energético ha popularizado, sin duda, esta sensación de crisis. Pero aún, para la mayoría, es poco más que una sensación. Los precios aumentan como consecuencia inmediata del precio del crudo, pero las consecuencias laborales de la contracción del consumo todavía son incipientes. El paro tan sólo comienza a repuntar y la sociedad apenas ha comenzado a sufrir las consecuencias del empobrecimiento del Sistema Económico. Además, viniendo de orgías consumistas y lujurias financieras nunca vistas, la caída será aún más dolorosa. El terremoto se ha producido, los sismólogos lo saben bien, pero la población, a pesar de algunas voces de alarma cada día menos incipientes, en general aguarda inconsciente la llegada del tsunami.

Muy pocos intuyen la magnitud de la tragedia, porque muy pocos corren. Es decir, las economías domésticas de guerra con apretadas drásticas de cinturón, sólo se producen en los casos en los que ya les salpica el agua. El resto oye hablar de crisis a diario pero confían en que sus vidas no van a cambiar sustancialmente. A lo sumo menos vacaciones o menos caprichos caros como cambios de coches, etc. Pero la realidad es que muchos perderán gran parte de sus ingresos y los ajustes tendrán que ser mucho más dramáticos.

Afortunadamente tenemos margen para una mayor miseria social. Que nadie se ofenda: Me refiero a que en general hasta hace un puñado de meses la clase media consumía y se endeudaba muy por encima de sus posibilidades reales. Y la media/alta también, sólo hay que ver las cifras récord de Ferraris vendidos entre la población cuyas fortunas no eran suficientes para este tipo de lujos. El hecho de habernos emborrachado de créditos al consumo, hipotecas y vuelos al caribe hasta casi el coma etílico, nos condena a una resaca fortísima y larga, muy larga. El ciclo de una profunda y compleja crisis como esta puede ser largo. A pesar de que las fuerzas políticas, empresariales e institucioneles intenten convencer a la población de que en un par de años malos purgaremos nuestros pecados, la triste realidad es otra. Probablemente (ya que no tenemos la bola de cristal que parecen tener algunos), en España los vendedores de pisos no verán mejorar sus valoraciones de mercado en los próximos 5 o incluso 10 años, ni podremos llenar nuestros depósitos a los precios del pasado año, ni volverán los bancos a facilitarnos hipotecas del 80% de la tasación (a pesar de que algunas voces oficiales lo reclaman temerariamente), ni créditos al consumo sin sólidas garantías, ni...

En Japón llevan casi 20 años sin plusvalías de ningún tipo: Sueldos, precios, valores inmobiliarios ni, por supuesto, bolsa. Ese modelo recesivo que para nosotros es economía-ficción, existe. Las tan sobadas frases oidas en España como: "El ladrillo nunca baja"; o "en RV a medio plazo siempre ganas"; o la mismísima "cada día todo está más caro", son una quimera para el japonés de la generación de los últimos 20 años. Y 20 años es casi media vida inversora, no lo olvidemos. No me cansaré de recordar que el mismísimo Dow Jones apenas subió un 10% entre 1965 y 1983 (18 años), y eso en un entorno de crecimiento y no recesivo.

Como en una maquiavélica alineación astronómica, hoy se dan diversas circunstancias fatales coincidentes en tiempo (desde aprox. 2007) y lugar (occidente): Desmoronamiento del abuso en las titulizaciones, pichazo de la burbuja inmobiliaria, endeudamiento abusivo generalizado y una crisis del petróleo que va más allá del aumento de precios (peak oil). Como habréis visto, no incluyo una crisis bursátil, aunque es evidente que muchas reservas patrimoniales de las familias estaban malblindadas en acciones (manda huevos) que hoy también se ven muy recortadas, agravando así las consecuencias de dicha acumulación coincidente de factores fatales. ¿Conjunción planetaria fruto de la mala suerte? En absoluto. No es más que fruto de nuestros excesos, abusos y nuestro malhacer. Esperemos que el final sea menos desagradable y traumático que los excesos del protagonista del siguiente memorable video de "The meaning of Life" de los Monty Python.

A pesar de todo me gustaría acabar con un cierto optimismo y quiero pensar que en el negro horizonte se abrirá una brecha de luz económica, que hoy no acierto a adivinar, y que amortiguará la caída (energía alternativa, boom tecnológico, economías emergentes...quién sabe). Aunque no estoy muy seguro de que sea sano ni prudente evitar un cierto desastre que nos permita arrancar de nuevo sobre fundamentos asépticos y capaces de aguantar nuestros futuros excesos.

lunes 14 de julio de 2008

Wall Street Journal. Clasificados. Contactos.

"Gatitas en celo te esperan para que las mimes y les des un poquito de leche. Dúplex lésbico, beso negro, francés y completo, con y sin... Amas y sumisas, en la cueva del Sado te harán sentir sensaciones inolvidables. Dos bomboncitos con experiencia. Sí a todo. Llama y pregunta por Freddie o Fannie. (1-703) 903-2000."
Esperemos que este anuncio, que podría haber sido redactado por Henry Paulson conjuntamente con Citi, surja efecto y atraiga algún carroñero salvador antes de que el dinero público deba limpiar tarde y mal los restos en putrefacción, como sucede sin ir más lejos con IndyMac Bank. Es labor de todos maquillar y sanear suficientemente unos restos cada día menos apetecibles para hacerlos atractivos, sexys, asequibles e interesantes para los carroñeros. De otro modo se nos complicaría todo muchísimo.

Sí a todo, Sr. Carroñero. God Bless Scavengers!

sábado 12 de julio de 2008

Hace un año... 08 de Julio 2007

Recordamos hoy el artículo en el que hablábamos del afán de la clase media por conseguir un pelotazo que les sitúe directamente en un estatus superior, descuidando así su progresión profesional y laboral.

Con los tiempos que corren quizás más de uno añore la situación de hace un año donde un trabajador podía centrarse en el esfuerzo por progresar en su puesto de trabajo o mejorando su condición cambiando de empresa, sin sentir el aliento del despido en el cogote. Os dejo con el artículo original:

La cultura del pelotazo y el Pixie Dust

miércoles 9 de julio de 2008

Afeitados Alternativos.

Llegaron los pescadores en pleno río revuelto. Y ganaron por supuesto. Ganaron adeptos (o ineptos) escarmentados que quisieron ver en la inversión alternativa el sustituto de los rallies alcistas a los que les malacostubró la bolsa desde que el mundo es mundo. Su mundo, claro. Un mundo, el de estos inversores, que no se concibe sin plusvalías en RV que superen en muchos casos la capacidad de ganancias por la propia actividad laboral. Qué listos éramos todos, ¿verdad?

Pero llegaron los recortes de las bolsas y empezaron los reproches a sus vanagloriados gestores y banqueros. ¿Cómo no les avisaron de que iban a sufrir pérdidas tan grandes y tan persistentes? ¿Acaso no es ese su trabajo? ¿De qué sirven sus corbatas, sus cursillos (ya ni siquiera masters), su experiencia...? Ante esta avalancha de culpabilizaciones, los gestores suelen reaccionar de dos maneras muy distintas:

  1. El incompetente e inexperto (a pesar de haberlos de mediana edad) está tan sorprendido como el propio cliente. Jamás habría imaginado que la RV pudiera perder tanto y, lo más importante, más allá de uno o dos años malos. La mayoría incluso han arrastrado a la ruina no sólo a sus clientes sino también a sus familiares y amigos próximos, y por supuesto sus propios ahorros. De hecho a la única que no han perjudicado es a la propia entidad para la que trabajan, puesto que han vendido pescado a diestro y siniestro generando gran cantidad de comisiones. Pero no por ello conservarán su puesto, ya que la huida de clientes, y la consiguiente reducción de beneficios de la cuenta de explotación de dicho gestor, cava idefectiblemente su tumba laboral.
  2. En cambio el perro viejo (con casi todos mis respetos), sabe perfectamente que éstas son épocas de vacas flacas y que hay que torear clientes mañana y tarde. Aguantar el chaparrón como en otras épocas, aunque esta vez pinta peor puesto que no hay crack bursátil en el que excusarse, y además va para largo. No obstante sabe que dispone de armas alternativas para seguir succionando comisiones de sus clientes escarmentados por la RV tradicional. Las entidades para las que trabajan ágilmente se las han suministrado e incluso les han adiestrado mínimamente para usarlas.
No obstante hay gestores cuyo poder de convicción no es suficientemente opresivo y permiten durante algún tiempo que sus clientes dormiten en simples depósitos mientras la inflación les come y sus jefes de banca privada o de la gestora pierden la paciencia.

Pero centrémonos en los gestores y banqueros de champions, los pescadores que ganan en río revuelto, es decir los que realmente generan beneficios para las entidades en las que trabajan. Éstos han conseguido que sus clientes vean en la inversión alternativa una ídem para sus añoradas plusvalías anuales de 12, 18, 25% o incluso más. Se ha vendido el "antídoto perfecto" contra las bajadas de la RV occidental. Muchos inversores han comprado fondos alternativos confundiéndolos con Hedge Funds (algo muy común) y sin saber realmente que significa ni una cosa ni la otra. Sólo querían oír que dichas inversiones seguirían ganando dinero a pesar de las bajadas de las bolsas.

Poco les importa conocer la verdad. Y la verdad es que una inversión alternativa es algo tan indefinido y absurdo como decir inversión en mercados. ¿Saben los inversores si su inversión alternativa se basa en fondos Hedge con apalancamiento del 50% o del 800%? ¿Saben si invierten en curvas de tipos o en spreads de acciones? ¿Saben si han comprado un fondo de fondos con sus correspondientes múltiplos de comisiones? ¿Saben si su dinero apuesta por una empresa no cotizada (capital-riesgo) formando parte de su accionariado? ¿Saben si al mismo tiempo están invirtiendo en commodities, emergentes o energías alternativas? ¿Saben si están pagando un NAV con el fruto de una venta de derivados o a crédito que compromete el futuro de su inversión?, etc, etc... Las lamentables respuestas mayoritarias son NO. A lo sumo un breve histórico de resultados y volatilidades que más que nunca resulta inútil debido a la constante adaptación de las políticas de inversión al escenario del día a día. Porque una inversión alternativa goza de la mayor libertad de movimientos para sus gestores. Todo vale. Pero si todo vale y la tipología y estrategia de inversión se modifica sustancialmente y de forma constante, los históricos o trackbacks dejan de tener sentido alguno. Si además, puestos a descorrelacionarse (qué bonita palabra) del mercado, ante el desconocimiento de dónde metemos nuestro dinero, decidimos diversificar dentro de la diversidad más absoluta, ¿qué criterio de inversión tenemos? Nulo.

En esos casos, que son lamentablemente muy comunes, sólo nos ofusca la promesa de compensar los añorados beneficios bursátiles. Perdemos de vista el Norte, y por supuesto nuestro dinero. Las consecuencias ya son evidentes.

¿Cuál será el siguiente tumbo de los inversores promiscuos? La indústria armamentística de los financos seguro que nos impresionará con novedosas y brillantes armas de destrucción (patrimonial) masiva.

lunes 7 de julio de 2008

¡Compreme a mí!!.....a mí!.....No, no...a mí!!

En una conocida revista de inversión preguntaban a expertos que hacer en estos momentos de crisis:
Una persona (P.H.) que trabaja como responsable de gestión de patrimonios para una empresa que gana dinero intermediando en los mercados aconsejaba operar a corto buscando rentabilidades más modestas pero continuadas.
R.F. responsable de una conocida gestora de fondos internacional aconsejaba hacer una buena diversificación de activos vía fondos.
Desde el departamento de análisis de una casa de valores, C.G. recomendaba seguir en el mercado buscando valores defensivos.
C.F. director de división de suelo, urbanismo y residencial de una asesoría inmobiliaria comenta que invertir en garajes sigue siendo una buena opción.
L.P. consejero delegado de una importante empresa de planes de pensiones nos comenta que aprovechemos la imbatible fiscalidad de los planes de pensiones.
B.M. directora de banca personal de una entidad habla de personalizar el producto financiero.
Lógicamente las entidades enseñan los atractivos TAE de sus depósitos.
Os dejo para vosotros los comentarios de quien de ellos piensa en el interés del cliente…

jueves 3 de julio de 2008

Invertir sin petróleo (2)

Muy interesantes, como siempre, vuestros comentarios respecto a estrategias para un escenario de fuerte crisis financiera y energética. Sólo os pido que, aunque sea bajo pseudónimo anónimo, los publiquéis como comentarios y no mandéis mails privados. Creo que es la forma adecuada para que todos podamos compartir ideas, algunas de ellas ejemplares, y así reservaremos los correos para las consultas personales sin que éste se colapse. Dicho esto vamos a analizar nuestras y vuestras estrategias.

Buscando oportunidades en tiempos estremecedores. Así es como nos gusta analizar las estrategias futuras. Aunque buscar oportunidades significa exactamente eso, o sea, realizar inversiones con cierto riesgo en busca de esas potenciales ganancias que nos suele dar un escenario en crisis. Por ello, por ese cierto riesgo, debemos buscar las oportunidades con mesura. Sin poner en peligro la mayoría de nuestro patrimonio y sólo los activos destinados a ello, previo análisis y diseño de nuestro PGR. Aclarado este punto, seguimos.

Es muy cierto, no obstante, que quizás los tiempos venideros no sean tan sincopados ni difíciles como hoy se vislumbran, y muchas opiniones de hoy, queden en ridículas exageraciones catastrofistas. Algunos de hecho, mayoritariamente políticos y banqueros, así lo auguran. Es posible que la crisis de crédito se minimice y que lo peor haya pasado. Que por arte de evolución costumbrista o quiensabequé, el tiempo haga que la confianza vuelva al crédito, siendo ésta la mejor medicina (o mejor analgésico, que alivia pero no cura, diría yo) para volver a la peligrosa y frágil normalidad de los años pasados. También es posible que el temido peak oil sea una falsa alarma y que, a pesar de ser incapaces de sustituir nuestra dependencia del petróleo por otra, sigamos extrayendo barriles a precios algo más moderados durante varias décadas. ¿O por qué no? que en pocos años encontremos una energía alternativa, viable, barata y global. Yo también lo espero, sinceramente, Fernan2. En ese caso los analisis y estrategias actuales servirían, pero hemos querido que éste sea un ejercicio de reflexión contemplando la hipótesis de que realmente nos veamos en serios apuros.

En ese posible escenario peor, es bueno tener al menos alguna estrategia analizada para la posible prolongación y recrudecimiento de la crisis financiera y/y crisis energética actual. Lo primero que debemos replantearnos en ese escenario negativo es nuestra estructura patrimonial a blindar y la proporción a arriesgar. Y por supuesto, redefinir nuestra aversión al riesgo, de hecho redefinir nuestro PGR ad-hoc. ¿Cómo blindaríamos la mayoría de nuestros activos y dónde buscaríamos las oportunidades? Esa es sin duda la pregunta del millón, pero vamos a intentar dar alguna directriz, como habéis hecho vosotros, que pueda ser útil en el proceso de cada análisis particular. Obviamente, huelga repetir que cada PGR debe hacerse absolutamente a medida de cada patrimonio, persona, familia, idiosincrasia y circunstancia. Dicho esto, y con todas los riesgos que conlleva dar directrices sin conocer al dedillo al lector potencial, vamos a generalizar peligrosamente (para placer de algunos), considerando un patrimonio de al menos 3 o 4 millones de €:

Para la parte del efectivo, de entrada, el tradicional refugio bancario debe revisarse en favor de una selección más exigente de la entidad y una menor concentración de riesgo entidad. No tengo tan claro como ManuelMad que los paraísos fiscales fueran el cobijo ideal, pero estoy de acuerdo en que a priori se deberían ver menos afectados por la crisis crediticia. Además, la parte que debamos blindar, debería huir de las rentas fijas financieras y decantarse más hacia las soberanas, con plazos que no vayan más allá del medio. ManuelMad comentaba que huiría de las RF soberanas, pero ante un escenario así, creemos que una divisa refugio y Estados a quienes afecte menos la escasez de petróleo serían más seguros que alternativas corporativas. Quizás nuestra imagen de ambas crisis sea menos bélica que la tuya. En cuanto al refugio oro que también apunta Manuel, un 40% en un metal precioso me parece excesiva concentración de activos en algo cuyo beneficio sólo cabe esperar en su apreciación especulativa. Podría ser una buena inversión, pero ojo, estamos hablando de las cantidades a blindar, ya que para los activos que puedan asumir ciertos riesgos, encontraremos grandes oportunidades de inversión (para ganar y para perder) en commodities, deuda financiera "distressed" (no confundir con las "Distressed Wealth Strategies"), etc.

En cuanto al efectivo susceptible de cierto riesgo, consideraríamos la posibilidad de invertir en inmuebles prime en USA. El mercado inmobiliario deprimido y un cambio de divisa atractivo, hacen de ese mercado un objetivo a tener en cuenta. Incluso hoy en día planteamos a muchos de nuestros clientes la conveniencia de vender parte de sus inmuebles en España a precios de mercado, en favor de aprovechar dichas oportunidades al otro lado del atlántico. Algunos diréis que para vender en estos momentos en España hay que "malvender". Pero en realidad no es que sea barato sino su precio real de mercado, no hay otro. Y el coste de oportunidad puede ser muy superior que la baja del precio al que mentalmente estamos anclados. Generar unas rentas de alquileres inmobiliarios en US $ con rentabilidades que hace muchos años que no vemos en España, nos parece una buena estrategia en la actualidad, incluso agravándose la crisis financiera y energética. Es muy cierto Dalamar, que el modelo americano de poblaciones tipo Show de Truman donde se conducían 100 millas de casa al trabajo, han dejado de ser viables para las economías medias. De hecho ese tipo de viviendas son las que más han sufrido la crisis inmobiliaria e hipotecaria en los EE.UU. En España se resentirán algunos, está claro, pero jamás partimos de unos precios tan bajos de la gasolina como allí, y el coste del transporte en coche privado siempre se tuvo en cuenta en Europa.

Para la parte de efectivo susceptible también de riesgo, consideraríamos las inversiones en RV. Dependiendo de la proporción del patrimonio y del riesgo asumible tenemos opciones actuales como los mercados emergentes. Pero cuidado, en un escenario de crisis energética grave, su propio consumo autóctono (China e India), sus bajos salarios y sus inercias de PIB, podrían darse la vuelta rotundamente. Depende de la gravedad de la crisis, sólo mientras los costes energéticos no se multipliquen hasta asfixiar dicho mercado, son una opción a considerar. No obstante, sus volatilidades gigantes deberían moderarnos los volúmenes a invertir en la actualidad. Otra opción menos volátil, y ésta sí compatible con un mundo con petróleo prohibitivo, serían los blue chips americanos, pero sólo los que menos afectados se puedan ver por un incremento energético y su repercusión en los costes del transporte.

Siguiendo con el escenario de precios de combustible muy superiores a los actuales, parece que un sector que podría quedar al margen de este problema sería el de las telecomunicaciones o sector tecnológico. La burbuja del 2000 queda ya suficientemente lejos y purgada como para que se den las condiciones de repetirse, y esta vez con menos aire y mayor fundamento. Además las dificultades del transporte físico podrían llevarnos a un especial auge de esas empresas. Una cartera de este sector, podría ser una buena estrategia a largo para dicho escenario. Coincido con Alejandro y Paco, aunque el sector es tan amplio que encontrar el valor entre tanta paja no sería fácil. Incluso diría que con los precios energéticos actuales, ya sería recomendable esta estrategia de inversión.

Creo que cambiarían muchas cosas, Tom, las necesidades podrían parecerse mucho durante un tiempo, pero lo que sí deberíamos adaptar de inmediato sería la forma de cubrirlas.

Gracias por vuestras reflexiones y análisis de ese hipotético escenario financiero y energético. Espero que sigáis aportando calidad a este blog como siempre hacéis.

martes 1 de julio de 2008

La complicación de comprar un yogurt.

Yo ya me he negado en casa a tomar la responsabilidad de comprar los yogures en el supermercado. Me acerco a los estantes del enorme frigorífico donde están expuestos y ya empiezo a dudar, nunca encuentro el yogurt de toda la vida que busco, ni tampoco los que me han encargado. Hay tantos y tan parecidos que parecen iguales pero que no lo son. Al final, como siempre, me equivoco y llego a casa con los yogures equivocados.

Cuando miro la cantidad de productos de inversión que nos asaltan desde los cristales de las entidades al caminar por la calle me acuerdo de los yogures, el inversor cada día se encuentra más desamparado ante un enjambre de productos y servicios ofrecidos que ofrecen “el oro y el moro”.Llama la atención que son los grandes grupos bancarios los que más ahorros captan, gracias a sus fuertes campañas comerciales y a las férreas directrices marcadas a su red de oficinas. Éstas canalizan los esfuerzos de venta en una determinada dirección. ¿Deben estar nuestras inversiones condicionadas por un énfasis publicitario dictado desde unos despachos de marketing en las entidades financieras?El legítimo efecto persuasor de las campañas de venta de las entidades no debe desviarnos del camino correcto que ha de seguir nuestro patrimonio, porque lo importante para nosotros es nuestro patrimonio, no el del banco.En febrero del 2005 una noticia leída en Expansión me dejó helado. Las entidades iban a implantar técnicas de venta agresivas imitando al sector de distribución cuando lanzan un nuevo detergente o una nueva pasta de dientes. ¡!!!?????BBVA explicaba que en los últimos meses había fichado a una docena de ejecutivos expertos en la venta masiva de productos. Uno que a lo mejor recuerdan fue el de Xavier Argenté, ex director general de Caprabo como presidente de Financia. Otras procedencias fueron, Carrefour, Procter & Gamble, Altadis, CEAC, RACC, Euskaltel, etc. De esa forma el gestor de la marca Fortuna, Alvaro Cadahía, se responsabilizó de las soluciones financieras en el área de los servicios financieros personales.Por favor, a la mínima duda al contratar cualquier producto de inversión acudir a un asesor de contrastada independencia. Yo acudiría aún a pesar de no vislumbrar dudas, está en juego que nuestro dinero y rendimientos se queden en nuestro lado de la mesa y no en el de la entidad.